Pero la Luna no estaba moderadamente alta en el cielo en ese momento, como debería requerir una explicación "Sub-Luna". En vez de ello, me dijo Siedelmann, la Luna estaba realmente a 1.35 grados debajo del horizonte a las 00:55 GMT. Y era de aproximadamente seis séptimos oscura; eso es, solo una delgada "forma de plátano" plateada de la Luna estaba iluminada. Si la Luna estaba a 1.35 grados debajo del horizonte, esto al principio pareció eliminarla como posible explicación para el Ovni. Pero luego me di cuenta que esta figura estaba basada en el horizonte de un observador en la superficie del océano, y que la tripulación en la aeronave de la Navy a 10,000 pies de altura hubiera tenido un mayor ventaja de visión. Los cálculos mostraron que desde 10,000 pies de altitud, la tripulación hubiera podido ver aproximadamente 0.9 grados debajo del horizonte de un observador en la superficie. Pero esto todavía no sería suficiente para ver la punta superior iluminada plateada de la Luna. Luego recordé que la atmósfera terrestre tiene un efecto de refracción en ángulos bajos que hacen posible, aún desde la superficie, ver debajo del horizonte físico. Una revisión con los dos astrónomos confirmaron esto y proporcionaron una figura conservadora de cobertura de 0.5 grados debajo del horizonte debido a la refracción. Esto significa que la tripulación del aeroplano de la Navy debería haber podido ver al menos 1.4 grados (0.9 + 0.5) debajo del horizonte físico de un observador en la superficie, y el pico superior de la Luna iluminada era de solo 1.35 grados debajo del horizonte físico.

De modo que la tripulación habría podido ver esta punta de la Luna a las 00:55 GMT a aproximadamente la misma orientación a la que ellos pensaron que vieron el Ovni. Para poco después de la 01:00 GMT, cuando el Ovni de pronto pareció regresar al horizonte y desaparecer, la Luna habría bajado lo suficientemente debajo del horizonte de manera que ya no sería visible para la tripulación. Entonces la desaparición del Ovni correspondía mucho a la hora de la "desaparición" de la Luna. Si el Ovni y la punta superior de la Luna no eran la misma cosa, parecería extraño que ningún miembro de la tripulación mencionara en los reportes originales haber visto la Luna, o haber dicho que el Ovni era observado muy cercano a la Luna. Recuerden también que uno de los pilotos originalmente observó que: "… mi primeria impresión fue la puesta celestial de la Luna y el hecho que las capas de estratos estrato (nubes) estaban presentes para causar el brillo rojo-brillante y el efecto de halo que era aparente". Además, el primer reporte describió al Ovni como "un brillo de luz debajo del horizonte" (énfasis agregado).

En mis numerosos años como investigador Ovni yo he encontrado muchos casos que probaron ser falsas identificaciones de objetos no familiares, y ocasionalmente de objetos familiares vistos bajo circunstancias poco usuales. Pero hasta mi análisis del caso Gander, yo habría tenido dificultad en creer que tantos pilotos experimentados y otros tripulantes aéreos pudieran confundir la Luna por un Ovni gigante que pareciera acercarse hacia ellos en un curso de colisión. Un factor contribuyente en el caso Gander podría haber sido el hecho que había un considerable número de reportes Ovni en la prensa durante los varios meses precedentes a este incidente, y en 1951 la posibilidad de naves espaciales extraterrestres todavía era una hipótesis concevible. Existe otra evidencia que muestra que aún los pilotos experimentados son bastante humanos y por ello sujetos a influencia sicológica de lo que leen o escuchan.

A finales de los 1950s, con la llegada de la Era Espacial, la North American Air Defense Command (Norad) configuró una extensiva red de radaers para permitirles detectar y mantener un catálogo de todos los objetos en órbita alrededor de la Tierra. Para mantener este catálogo al día, era deseable poder predecir cuando los satélites habían perdido suficiente altitud para reingresar a la atmósfera y quemarse. Pero debido a incertidumbres en la información sobre la densidad de la atmósfera a una altitud muy grande, era difícil predecir exáctamente la desaparición de satélites. En 1962, Herbert Roth, empleado para la United Air Lines Flight Training Center en Denver, Colorado, no muy lejos de las Oficinas Centrales de Norad en Colorado Springs, concibió la idea de hacer uso de las miles de tripulaciones de aerolíneas alrededor del globo para asistir a Norad reportando cualquier escombro flameante de satélites que se avistaran en vuelo.

Esto resultó en la formación a finales de 1962 del Volunteer Flight Officer Network (VFON), operado bajo la dirección de Roth. Cuando las computadoras de Norad indicaban que se esperaba que un satélite reingresara a la atmósfera, la hora y locación predicha era proporcionada a Roth. Él entonces revisaba los itinerarios de las más de cien diferentes aerolíneas alrededor del mundo que participaban en VFON para determinar cuáles vuelos estarían en la región predicha de reingreso a la hora proyectada. Entonces Roth despachaba mensajes telegráficos a las oficinas de operaciones de las aerolíneas involucradas que en turno les proporcionaban a las tripulaciones de vuelo para alertarlas del evento esperado. Entonces cualquier miembro de una tripulación de vuelo de las aerolíneas participantes en VFON que avistara el ingreso espectacular de un satélite, reportaba el incidente, la hora y su locación a Roth, quien a su vez proporcionaba esta información a Norad.

Los tripulantes de vuelo VFON también reportaban a Roth cualquier avistamiento no predicho que hicieran, algunos de ellos podrían ser satélites que hayan reingresado poco antes o después de las predicciones de Norad. Otros avistamientos podrían ser meteoros, basados en las descripciones de las tripulaciones de vuelo y los datos de rastreo posteriores de los radares que mostraban que ningún satélite había reingresado a esa hora y lugar. Y en algunos casos, los reportes de VFON eran clasificados como "objetos no identificados" porque no concordaban con ningún reingreso conocido de satélites y la descripción del objeto por parte de la tripulación de vuelo parecía descartar la posibilidad de un meteoro o un globo de alto vuelo. Al momento que VFON fue organizado, Roth también encabezaba el departamento de NICAP en Denver y estaba bastante interesado en los Ovnis. Quizá fue este interés en los Ovnis lo que incitó a Roth a asegurar que todos los tripulantes de vuelo que participaran en VFON no hicieran públicos sus reportes sin su permiso por escrito.