Mi primer paso en investigar este caso fue tratar de armar una secuencia cronológica de los eventos, utilizando los reportes originales de la tripulación. En este proceso, dos cosas curiosas atrajeron mi atención. La primera fue que el Ovni pareció mantener la misma orientación de aproximadamente 60 grados a la derecha de la trayectoria de vuelo de la aeronave por toda la duración del incidente – que parecía haber durado de cinco a seis minutos. Incluso cuando el Ovni pareció haberse dirigido directamente hacia la aeronave de la Navy, y cuando pareció regresarse y desaparecer sobre el horizonte, mantuvo su misma orientación relativa .
Hay dos posibles explicaciones para esta orientación constante: (1) si en verdad había una nave involucrada, siempre se las arregló para mantener precisamente la velocidad correcta para poder mantener una orientación constante, o (2) el Ovni pudo haber sido un objeto a una gran distancia, en cuyo caso el movimiento de la aeronave de la Navy no hubiera percibido ningún cambio aparente en su orientación.
La segunda característica curiosa de el caso fueron las descripciones del Ovni a como fueron reportadas poco después del incidente por los siete miembros de la tripulación y por los pasajeros quienes lo observaron. Estas incluyeron:
- "… un gran disco fiero naranja en su orilla." (Teniente A. L. J.)
- "… definitivamente circular y anaranjado-rojizo en su perímetro." (Teniente G. E. B.)
- "… un disco circular, brillante rojo-naranja…" (Teniente N. J. P. K.)
- "… un objeto redondo … con color de fuego." (Chief Aviation Radioman Q. R. S.)
- "Se asemejaba mucho a un eclipse de Sol, que estaba a unos tres cuartos del un eclipse total, en tamaño, figura, y color…" (Aviation Electronics Technician Third Class G. R. D.)
- "… mi primera impresión fue la puesta celestial de la Luna y el hecho que las capas de estatos (nubes) estaban presentes para causar el brillo rojo-brillante y el efecto de halo que era aparenta." (Teniente J. M. M.)
¿Sería posible que la impresión del Teniente L. M. M. fuera correcta y que el Ovni gigante que parecía acercarse a la aeronave de la Navy y luego alejarse repentinamente y desaparecer sobre el horizonte fuera solo la Luna y que la ilusión de movimiento fuera producida por algún efecto óptico interactivo de la delgada capa de nubes debajo de la aeronave? Seguramente una tripulación militar experimentada no podría ser tan fácilmente engañada. Sin embargo, si el Ovni era la Luna, esto podría explicar por qué mantuvo su constante orientación a lo largo del incidente.
De los trabajos de investigación Ovni anteriores, yo conocía un fenómeno furioso pero fácilmente explicable conocido como "Sub-Sun" ("Sub-Sol" en español). Se ve ocasionalmente por los tripulantes aéreos cuando vuelan sobre capas de nubes estrato que consisten en millones de pequeños cristales de hielo, los cuales actúan como una superficie reflejante como espejo para el Sol. Bajo tales condiciones, la tripulación de la aeronave vería un objeto difuso birllante -realmente un reflejo del sol- adelante o a un lado de la aeronave que pareciera seguirlos. Cuando el aeroplano alcanzara un punto donde la delgada capa de cristales de hielo ya no existiera, el "objeto" brillante desaparecería.
Esto me incitó a preguntarme si el Ovni que habían reportado podría ser una "Sub-Luna", o sea, un tipo similar de reflejo de la Luna desde las nubes estrato que se sabía estaban debajo de la altitud de vuelo del R5D. Si esto fuera le explicación, la orientación de la Luna en ese momento necesariamente debía haber sido de aproximadamente 60 grados a la derecha del curso de vuelo de la aeronave y debía haber estado moderadamente alta en el cielo. Para determinar si este era realmente el caso, yo necesitaría conocer la posición aproximada del aeroplano, su curso, y la hora del incidente. Afortunadamente, toda esta información estaba disponible porque el aeroplano llevaba un navegador de tiempo comleto, quien reportó la información a los investigadores en Argentia cuando aterrizaron. El incidente ocurrió aproximadamente a las 0:55 GMT cuando el aeroplan estaba a 49° 50′ latitud norte y 50° 03′ longitud oeste. El aeroplano iba a una dirección real de 230 grados con una velocidad de 118 nudos. La tripulación estimó que el Ovni estaba a aproximadamente 60 grados a la derecha del aeroplano, lo que corresponde a un acimut real de apoximadamente 290 grados (230 + 60).
Armado con esta información, llamé al Observatorio Naval de los EEUU en Washington y les pedí que revisaran en sus registros de almaneque el día 10 de Febrero de 1951, para que me dieran el acimut de orientación de la Luna a las 0:55 GMT para un observador ubicado a 49° 50′ latitud norte y 50° 03 longitud oeste. También pedí el ángulo de elevación de la Luna en esa hora y fecha. El Dr. Kenneth Seidelmann de la Nautica Almanac Office me llamó poco después para informarme que la Luna había estado a un acimut de aproximadamente 280 grados . Esa diferencia era de solo 10 grados de la orientación aproximada reportada para el Ovni -una diferencia insignificante en vista de las ruda naturaleza de las estimaciones de los reportes de la tripulación.