by Roberto Aguirre | Jul 4, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
En Mayo del 2007; decenas de personas en diferentes partes del mundo pudieron haber muerto de tuberculosis. Una serie de errores burocráticos y personales pudieron haber causado, en el peor de los casos, una epidemia mundial. Por un verdadero milagro, hablando metafóricamente o estadísticamente, esto no ocurrió, de haber pasado, no cabe duda que los errores y las extrañas coincidencias de este caso hubieran generado, aparte de la desgracia, una teoría de la conspiración.
Andrew Speaker es un joven abogado estadounidense de 31 años de edad, perteneciente a la clase que se denomina: “personas de los suburbios”, tiene una increíble doble estrella. Tiene la mala suerte de anidar en sus pulmones el bacilo de la tuberculosis de una cepa particularmente maligna y resistente a los medicamentos, pero, tuvo la fortuna de que le detectaron la enfermedad a tiempo. En abril del 2007 cuando visito al médico por una lesión menor, sus radiografías mostraron, aparte de la costilla golpeada, una mancha en sus pulmones; que resultó ser la cepa más potente de la enfermedad: la XDR-TB, también conocida como “tuberculosis con resistencia extendida a fármacos”. Para darse una idea de su morbosidad; la cepa común de tuberculosis sólo es mortal en el 5% de los que padecen la enfermedad, en el caso de la XDR-TB, esta mortandad alcanza un porcentaje del 50 a un 70% de quienes contraen la enfermedad.
Desgraciadamente, este dato no salió en la primer cultivo que se le efectuó a Andrew, y es aquí donde empiezan una serie de malas decisiones, versiones encontradas, terror y casos de simple estupidez humana que expusieron a las personas al peligro, además de que, de haber habido consecuencias funestas, aportarían los hechos para el caldo de cultivo, nunca mejor dicho en este caso, para una teoría de la conspiración. Siendo una enfermedad, si bien ya no tan común, sí una enfermedad no peligrosa dentro de EE UU, los médicos o autoridades sanitarias no pueden, a riesgo de ser demandados, restringir de manera alguna a la persona que la padecen, al menos que se encuentre una cepa peligrosa, pero el cultivo de la tuberculosis se desarrolla lentamente, el segundo cultivo que se efectuó en un laboratorio especializado; reportó, hasta el 10 de Mayo, que la cepa era particularmente maligna, para esa fecha, Andrew ya se encontraba comprometido, tanto con su novia, como con los planes de un viaje a Europa, para los funcionarios de salubridad de Georgia esos planes no eran nada convenientes. Es difícil que la tuberculosis se contagie aeróbicamente entre gente saludable y bien alimentada, al menos que se encierren por más de 10 horas a más de 100 personas en un cuarto, donde respiren el mismo aire reciclado de un portador, situación que provocaría Andrew con su programado viaje de Atlanta a Paris para reunirse con su prometida, por lo que las autoridades, si hacemos caso a su versión, le “pidieron” que no viajara en avión, a lo que Andrew replica que sólo “estaban tomando precauciones” cuando lo hicieron y que jamás mencionaron palabras como “cuarentena” o “aislamiento” e incluso refiere que le describieron a que no había riesgo alguno de contagio, aunque las funcionarios de la salud indican que lo dijeron con respecto a lugares abiertos no a la situación del avión, al parecer Speaker no entendió o no quiso entender la diferencia, él quería ir a casarse con su novia a Grecia. En esta reunión estaba el papá del enfermo y su suegro, el primero, grabo la conversación, supongo que para un alineado de las teorías del complot, esta grabación, que no se ha dado a conocer, seguramente sería una pieza para empezar a ver indicios sospechosos, que para uno que no lo sea se desvanecerían al enterarse que él también es abogado y muy metódico, supongo que en su mente, la combinación de autoridades de cualquier tipo y reunión conlleva la precaución de grabarlo, pero el segundo convidado a la reunión, vaya que alimentaría a la teoría, él, en ese tiempo futuro suegro de Andrew, es un científico con 32 años de experiencia del Centro de Control y Prevención de enfermedades (CDC por sus siglas en ingles) e increíblemente especializado en tuberculosis o TB (tibi) como le dicen los gringos. En una declaración posterior, él afirma que no aconsejo en ningún sentido a su yerno con respecto al vuelo que tomaría el 12 de Mayo, así mismo, también niega rotundamente, que debido a su trabajo, él lo haya contagiado, dado los rigurosos controles que se tienen en sus laboratorios. Una coincidencia más allá de lo creíble, sin embargo, los funcionarios de salubridad, aunque aun desconocen donde se contagió, tiene la sospecha que pudo ocurrir durante un viaje de Andrew al sudeste asiático, donde la enfermedad es endémica, estos son el tipo de datos que por lo regular omiten los conspiranoicos.
Especulando en el buen sentido y no en el paranoico, creo, que en este caso, la naturaleza humana empezó a jugar su papel, las autoridades de salubridad, para “curarse en salud”, nunca peor dicho en este caso, le mandaron una carta el 11 de Mayo donde recomendaban fuertemente que no hiciera el viaje, dicha carta nunca llego a Speaker, ya que adelantó su partida dos días antes del 14 de Mayo: el día planeado e informado a dichas autoridades, supongo que, para precisamente evadir, consiente o inconscientemente, cualquier restricción que se lo impidiera, como una petición de las autoridades a un juez para no permitirle tomar el vuelo. Cuando ya las autoridades sabían que se trataba de la cepa XDR-TB, se contactaron con Andrew el ya tarde 23 de Mayo, después de que él había hecho dos viajes más en avión, uno a Grecia para casarse y otro a Roma donde lo localizaron informándole que debía internarse en un hospital italiano. Aquí nuevamente existen dos interesadas versiones tan a escoger por los interesados en las teorías conspiratorias, según las autoridades le informaron que no tomara más vuelos comerciales y se hospitalizara hasta que pudieran traerlo de regreso a EE UU y que estaban buscando la manera de hacerlo, según él, ellos le informaron que debería estar en el hospital hasta que él reuniera los 140,000 USD para contratar un ambulancia aérea que lo trajera de vuelta a casa. De cualquier forma, Andrew no hizo caso a la recomendación, y temeroso de que las autoridades italianas vinieran por él, cuestión que se dio al día siguiente en otra estupida decisión tardía del CDC de EE UU, hubiese sido más “saludable” avisar antes a sus contrapartes italianas que a Speaker, este sabedor que ya estaría ingresado en las listas estadounidense de pasajeros no deseados, huyo de Roma volando a Praga para hacer una conexión para volar a Canadá con la intención de entrar a EE UU por tierra, todo lo cual pudo realizar, ya que no se avisó a Canadá del escurridizo tuberculoso que valiéndole madre la salud de las personas que lo acompañaban en el avión los expuso al contagió, además que cuando ingreso a EE UU en un auto alquilado el personal de la aduana no lo detectó permitiéndole el paso después de las preguntas de rutina.
Andrew Speaker terminó por entregarse a las autoridades de salud en EE UU, con la seguridad de encontrarse en casa y con la excusa de que los culpables fueron las autoridades al haberlo abandonado a escoger opciones absurdas, como la posibilidad de morir en un hospital italiano, después de que ellos sabían que viajaría. Es difícil saber la verdad en medio de las mutuas acusaciones entre el otrora principal fugitivo medico más buscado de EE UU y las autoridades regionales así como las inculpaciones del Centro de Control de Enfermedades a estos mismos funcionarios locales de salud. Sin embargo, en mi experiencia personal, ya que soy un administrador de una empresa de logística que cíclicamente ve estas crisis en mi propio negocio y en la de otras industrias que están interconectadas, es que estas crisis se autoalimentan, y no estoy haciendo un llamado a la acientífica ley de Murphy, sino, que los seres humanos al pasar de una situación rutinaria de trabajo a una situación de crisis; psicológicamente se ven afectados y toman malas decisiones, es lo que he vivido y que catalogo como que la “presión concatena errores” que de otra forma no se habrían eslabonado y que son tan absurdos o ilógicos que dan pie a las teorías conspiratorias, aparte de que, como ven en este caso, existen personas normales que se pasan de pendejos y otras personas normales que presas de sus intereses o del pánico se pasan de listos además de esos personajes que aunque en estrechísima cercanía con los protagonistas y con un currículo que va de dudoso a sospecho, como el suegro de Andrew, en realidad poco tienen que ver con los eventos.
Como dicen los gringos: shit happens, o en otras palabras; esas cosas pasan, y las teorías de la conspiración que las acompañan, son, aparte de los muchísimos motivos que pudieran inventarlas, una racionalización de los eventos pasados con el fin de poderlos explicar de una manera más dramática.
by Jorge Armando Romo Bonilla | Jul 3, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
No cabe duda: en México aún no tenemos una idea clara de cómo hacer series de televisión; aunque no somos los únicos. Como bien apunta Álvaro Cueva, los italianos también están intentando hacer series, aunque claramente podemos apreciar el intento de imitar el estilo norteamericano.
De manera particular, El Pantera me parece una mezcla de superhéroes gringos con un toque tepiteño; ¿Y ahora qué hago? demuestra que Adal Ramones es el peor cómico de todo México y que la gente que escribe cada episodio de ese programejo no tiene la menor idea de lo que es hacer reír a la gente; Sexo y otros secretos es un remedo burdísimo de aquella gran serie de Sex and the city sin una trama clara y legible; y por último, 13 miedos nos muestra que si los gringos ya no tienen calibre para contar historias de terror, mucho menor idea tienen los mexicanos. Eso sí: cada serie tiene actores de lujo y una edición y calidad de tomas fabulosa, pero si se tienen grandes estrellas y un gran equipo técnico junto con una mala historia, de nada habrá servido hacer la serie.
No sólo en estos programas podemos encontrarnos con historias terroríficas: también las hay en los espacios televisivos de variedades.
Debido a las broncas legales que ha tenido el magufo Carlos Trejo, ahora muchos de los espacios tipo magazine están dando oportunidad a otros “cazafantasmas” para ir a hablar sobre supuestos casos de fantasmas y demás cháchara comercial. Por ejemplo, es común ver en Tv. de Noche las seudo investigaciones de Víctor Camacho, un nuevo “especialista” de lo paranormal que hasta donde he visto, es bastante nuevo en eso de inventarse vídeos fantasmagóricos para mostrarlos en televisión como casos auténticos de actividad del más allá canalizada rumbo al más acá.

13 MIEDOS: LA SERIE
¿Por qué la gente se cree todo esto que ve en la televisión? ¿Por qué los chafísimos cazafantasmas que aparecen en los programas de variedades de Televisa jalan tanta gente? ¿Acaso nuestro mundo se está saturando de charlatanes que se aprovechan de la ignorancia de la gente? Contestando lo anterior, la falta de una cultura científica adecuada, de un curso de lógica y de una buena dosis de escepticismo aunado a los miedos y deseos personales más profundos en cada creyente son los factores que permiten que las televisoras comerciales sigan teniendo un elevado raiting aprovechando estas debilidades de la población. Si yo me acerco a un público crédulo y le vendo no la verdad, sino lo que quiere escuchar, quizás pueda hacer mi propio negocio y volverme rico. La mayoría de la población cree en todo este tipo de cosas, así que si me disfrazo de supuesto investigador y me fabrico unos cuantos vídeos más o menos ambiguos, cumpliré mi cometido.
Nuestro mundo está saturado de estos individuos. Mientras la población se sugestione y autoengañe con sus propias fantasías y miedos, es probable que televisoras como Televisa sigan mostrando al público historias baratas de terror queriéndose hacer pasar como realidad.
by Jorge Armando Romo Bonilla | Jul 3, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
(Esta es la tercera y última parte del artículo titulado LOS EXTRATERRESTRES publicado de manera íntegra en el número 2 correspondiente a los meses de Mayo-Junio de 2006 de la revista Alfa Eridiani).
La ciencia-ficción, como el gran género literario que es, nos ha permitido viajar a través de cientos de años por todo el espacio exterior. Nos ha mostrado que la imaginación del hombre, curiosa e inquieta, puede mostrarnos una infinidad de posibilidades sobre la vida en otros rincones de nuestra galaxia y más allá. Algunos de los mejores escritores del género han hecho esto y más.
En HACEDOR DE ESTRELLAS, Olaf Stapledon nos cuenta que a pesar del enorme vacío en el Universo, las especies extraterrestres son abundantes y la vida se ha abierto camino. Las formas más caprichosas, los seres más avanzados, pululan por doquier. Si el Cosmos es tan viejo, es lógico suponer que la pluralidad de formas de vida haya alcanzado un grado óptimo de inteligencia como para salir a las estrellas.

Cyrano de Bergerac usa las inteligencias alienígenas de manera distinta. Como libertino, critica la magia, la religión y las creencias populares con una puntiaguda razón. El pretexto es el viaje a la Luna y al Sol, a principios del siglo XVII. Los dotes de racionalismo buscan sobresalir, so amenaza de ser castigado por una teocracia sin escrúpulos. A partir de esta época, algunos grandes pensadores especulan sobre seres distintos a nosotros que habitan las estrellas como simple idea detrás de la crítica social, política y filosófica. En MICROMEGAS, Voltaire se sale con la suya al hablarnos de una visita de seres provenientes de un planeta que orbita alrededor de la estrella Sirio. No obstante, aparte de los apuntes coyunturales, se cree que los planetas conocidos del sistema solar son habitados por seres inferiores a los humanos. Eso cambiaría drásticamente con una novela que aparecería publicada mediante entregas a finales del siglo XIX.
En LA GUERRA DE LOS MUNDOS, de H. G. Wells, se plantea, como una metáfora del dominio británico de varios países africanos y asiáticos, la primera invasión extraterrestre proveniente del planeta Marte. Después de la llegada a la Tierra, el ataque en armatostes de guerra con forma de trípodes devasta Inglaterra. Los cañones y rifles no son rival contra el poderoso rayo calorífico y los gases venenosos con que responden los invasores. El motivo es evidente: conquistar la Tierra, asentarse en esta y tomar a los humanos y su sangre como un alimento que permitirá la supervivencia de la especie. Cuando todo está perdido, un milagro ocurre: los marcianos, como una forma de vida con un desarrollo distinto al de la vida en nuestro planeta mueren a causa de la acción de un factor hasta la fecha desconocido para éstos: el virus de la gripe. Esta novela sería el inicio de una cantidad ingente de películas y relatos acerca de invasiones marcianas de todo tipo.

H. G. WELLS
Tal vez el verdadero motor que desencadenaría estos relatos vendría a ser la actividad de un científico: Percival Lowell. Después de observar a finales del siglo antepasado varios canales marcianos, propugnó que éstos eran la prueba contundente de que existía vida inteligente en aquel planeta. Giovanni Schiaparelli reivindicó que los canales eran un sistema de irrigación había sido construidos por seres inteligentes. Durante muchos años, esto sería la gran inspiración para los más variados escritores antes y durante la Edad de Oro de la ciencia-ficción. No sería sino hasta que en la década de los sesenta del siglo pasado, cuando las primeras astronaves y sondas revelarían la verdad: Marte es prácticamente un mundo muerto.
Arthur C. Clarke nos habla de inteligencias mucho más avanzadas que la nuestra. En EL FIN DE LA INFANCIA, a pesar de que los humanos tienen una misión mística que abarca a una mente universal similar al concepto de Dios, son menos inteligentes que los seres con forma de demonio que llegan a poner orden. Todos los seguidores del género han escuchado esa frase que habla de que la tecnología extraterrestre, al ser tan avanzada, nos parecería una forma de magia. Esto mismo ocurre precisamente en 2001: UNA ODISEA ESPACIAL: el monolito parece una estructura enviada por magos, una puerta que conduce a un mundo celestial; los extraterrestres que observan al astronauta, parecen dioses sigilosos que observan con detenimiento una de sus creaciones.

En la novela CONTACTO, de Carl Sagan (más que una historia de ciencia-ficción, parece una narración científica con una mala estructuración desde el punto de vista de lo que es una novela), se nos muestra lo que sucedería si entráramos en contacto con una civilización extraterrestre. Después de resolver los problemas del presupuesto para construir una máquina que enviará a los humanos al lugar de origen de los seres que han llamado, se da una lucha por parte de todas las ideologías para entender qué es lo que sucede exactamente. Para los científicos, la señal es una muestra de vida inteligente en el Universo; para los fanáticos religiosos, la señal proviene de seres diabólicos. Sin embargo, el contacto se da, el entendimiento se consigue.
Isaac Asimov es un ejemplo un tanto distinto. En su trilogía de la Fundación, la galaxia está habitada únicamente por seres humanos. Hay muchos planetas con las condiciones ideales para que éstos se instalen, mas la vida extraterrestre es tan poco probable y los humanos en realidad son muy especiales. La pista que explica todo esto está en la novela de LOS LÍMITES DE LA FUNDACIÓN: la Eternidad, una organización hipotética, escogió esta realidad para que los humanos no tuvieran problema en colonizar la galaxia. Esta pista nos remite al FIN DE LA ETERNIDAD, novela que explica que los humanos fueron superados en la colonización de la galaxia por otros seres inteligentes y que al final la humanidad es encaminada por el camino que parece más adecuado. Así, los extraterrestres del buen Doctor hacen su aparición en unos pocos relatos muy poco conocidos.

RAY BRADBURY
Ray Bradbury nos muestra un panorama muy distinto. Para él, las relaciones entre los humanos y los marcianos son en su mayoría conflictivas. En unos casos, Marte es el refugio de la humanidad después de una guerra nuclear; en otros, el planeta rojo es la amenaza de seres que pueden venir en cualquier momento a apoderarse de la Tierra. Los extraterrestres de Bradbury son tristes, ambiciosos o nostálgicos, aunque muy similares a los humanos. Al igual que la novela mencionada de Wells, esos terribles invasores son, como comentaba Fernando Savater en INFANCIA RECUPERADA, un reflejo de nosotros mismos.
Muchas civilizaciones extraterrestres pueden haber desaparecido y dejado algunos vestigios. En PÓRTICO de Frederick Pohl, una especie alienígena ha desaparecido dejando vestigios de su grandeza: naves espaciales que van a algún lugar de la galaxia. Pohl, al contrario de otros escritores, plantea una situación muy veraz: que los humanos no comprenden esas máquinas debido al abismo que existe entre humanos y heechees. De ahí que el uso de las máquinas no implique la colonización de la galaxia.

ROBERT A. HEINLEIN
En AMOS DE TÍTERES, Robert Heinlein nos muestra unos invasores extraños y distintos a los humanos. Provenientes de la luna Titán de Saturno, llegan a la Tierra con un motivo preciso: apoderarse de los humanos mediante un control mental que se da cuando uno de estos extraños seres se posa en la nuca de cualquier persona. Los ET son seres muy distintos a nosotros, pero con motivos bien definidos.
Las historias de ciencia-ficción especulan sobre lo que ocurriría realmente en un contacto. Los humanos son visitados por seres pacíficos o son invadidos. En el encuentro, casi siempre se da un entendimiento por las dos partes. La visita puede ser con fines científicos y pacíficos, o para fines de dominio. No obstante, casi siempre se consigue una comunicación de cualquier manera: los visitantes en su mayoría, son muy similares a los humanos. Hay que entender que cuando se plantea una historia de éstas, los escritores están anclados a su mundo, a su visión antropocéntrica. Posiblemente, una de las muestras que intenta alejarse un poco de esto, es la novela de LOS PROPIOS DIOSES, de Isaac Asimov. En esta, se nos describe la forma de vivir de unos extraños seres muy distintos a todo lo que conocemos que habitan un planeta en un universo paralelo.

Tal vez quien más se ha acercado a la verdad ha sido Stanislaw Lem. Este escritor polaco, antes que otros grandes filósofos, ha conseguido proponer planteamientos interesantísimos en materia de Filosofía de la Ciencia. Para Lem, sería casi imposible que se diera un entendimiento entre los humanos y los seres extraterrestres. Tal como se plantea en SOLARIS, nuestras más avanzadas teorías no son aplicables para entender a una especie de ente parecido a un planeta que presenta fenómenos y características incomprensibles para la visión humana. La vida como la conocemos no aplica aquí, ya que otras leyes muy distintas a las que pregona la ciencia moderna y en especial la física, no tienen la menor cabida en esta extraña forma de vida (en el caso de que se pudiera entender como tal). En DIARIOS DE LAS ESTRELLAS, en la parte de Tragedia lavadoriana, un nuevo ente muy extraño, confunde a una enorme cantidad de especialistas que intentan entenderlo. En EDÉN, las formas de vida que pululan en un planeta foráneo, son tan distintas que los exploradores terminan su aventura casi sin entender nada (Lem, intentando que el lector entienda un poco el significado de todo lo expuesto, cae en el error de admitir que es posible en pocas horas superar los abismos de comunicación entre dos razas inteligentes).
El problema, tal y como se plantea, es que en otro planeta, con las condiciones tan distintas a la Tierra, en el caso de que se formara la vida, esta se desarrollaría de una manera muy distinta. Sabemos que la Evolución es al azar. La vida puede tomar los caminos menos sospechados. Los sucesos en el planeta madre seguramente tomarían un camino infinitamente distinto al nuestro. Lo más seguro es que si se formara vida inteligente, sería tan distinta a nosotros que la posibilidad de contacto y comunicación se vería truncada. ¿Cuál sería su manera de pensar? ¿Tendrían una visión maniqueísta como nosotros? ¿Cuál sería su forma de comunicación?
La ciencia-ficción nos ha llevado a través de años luz de distancia para conocer una infinitud de civilizaciones y seres extraterrestres. Posiblemente, así como la imaginación tiene la facilidad de crear un número infinito de formas de vida ajenas a la Tierra, ese mismo número ha de manifestarse en la realidad.
by Roberto Aguirre | Jun 23, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
En 1554, Sebastián Castellión, con el seudónimo de Martinus Bellius publicó De haerectis an sint persequendi, un ataque frontal a la tesis según la cual los herejes deben ser ejecutados, obra que lo enfrentó definitivamente con Calvino. Castellion reaccionó contra la ejecución de Miguel Servet por los calvinistas en Ginebra el 27 de octubre de 1553: «Matar a un hombre no es defender una doctrina, es matar a un hombre. Cuando los ginebrinos ejecutaron a Servet, no defendieron una doctrina, mataron a un ser humano; no prueba uno su fe quemando a un hombre sino haciéndose quemar para ella», escribió. «Buscar y decir la verdad, tal y como se piensa, no puede ser nunca un delito. A nadie se le debe obligar a creer. La conciencia es libre», añadió.
Definió a los herejes como "aquellos que no están de acuerdo con nuestra opinión"; que si nos apegamos a la etimología de algunos autores dan a la palabra, vaya que guarda razón, ya que según estos proviene del latín hereticus, que significa opción. Afirmó que los cristianos que se engañan a sí mismos hasta el punto de justificar la persecución religiosa son peores que cualquiera a quien pretendan "convertir"; reclamó la libertad de culto: "que los judíos o los turcos no condenen a los cristianos, y que tampoco los cristianos condenen a los judíos o a los turcos… y nosotros, los que nos llamamos cristianos, no nos condenemos tampoco los unos a los otros… Una cosa es cierta. que cuanto mejor conoce un humano la verdad, menos inclinado está a condenar".
Muchas veces idealizamos a los héroes que fueron condenados por sus ideas, como Galileo Galilei, así como satanizamos a los que condenan a otros por pensar diferente, pero obviamos a aquellos que defendieron la libertad de expresarlas. Este es el caso de Sebastián Castellión, un humanista, biblista y teólogo cristiano francés, que al comienzo de las guerras religiosas que asolarían Francia, abogo por la tolerancia, sus denuncias en contra del fanatismo lo hicieron presa de la intolerancia religiosa de los calvinistas que al igual que los católicos romanos, no tenían empacho en quemar a aquellos que divergían de su única verdad o censurar a los que los denunciaban su tiranía emanada de su fanatismo religioso.
Castillión era un hombre, adelantado a su época, sus llamados a la tolerancia religiosa hallaron eco 30 años después de su propuesta en el Edicto de Nantes que solucionaba el problema de las luchas intestinas religiosas francesas; proclamando "dos religiones para un estado" . Murió antes del proceso por herejía que se le había abierto, en medio de la indeferencia de los que antes lo defendieron, Montaigne le rindió homenaje en uno de sus ensayos. Pero, su legado continuó, un siglo más tarde Pierre Bayle (1647-1706) le consagró una extensa nota en su Dictionnaire Historique et Critique, y es indudable que su espíritu esta en "La declaración de los derechos del hombre" de a Rabaut Saint-Etienne (1743-1793), cuando este introduce la libertad de conciencia. Como también incide en Buisson (1841-1932) uno de los fundadores del laicismo francés, aunque mayor fue su influencia en Holanda por medio de los seguidores de Jacobus Arminius, y en el mundo anglosajón vía Locke y Milton.
En tiempos modernos es de la pluma del imprescindible escritor Stefan Zweig por medio un ensayo espléndido CASTALION CONTRA CALVINO (EN TORNO A LA HOGUERA DE SERVET) donde se nos da a conocer a "a este "soldado desconocido" de la gran guerra de la liberación de la humanidad", es precisamente este libro que quisiera poner a consideración, sobre todo de aquellos jóvenes que desconocen a este genial biógrafo-psicoanalista y novelista austriaco que; desesperado por los triunfos bélicos nazis, motivación también del libro de marras, se quita la vida, en Brasil, al igual que su esposa en común acuerdo suicida, amargados por lo que el consideran el eminente triunfo de la barbarie.
Tres son los caracteres, personajes y situaciones principales que del libro de Zwieg nos quiere exponer ; El primero es Calvino y la entrega de parte de los ciudadanos de Ginebra a su dictatorial doctrina, del medico y teólogo español Miguel Servet quién es quemado por el primero debido a su tesis teológica que postula la humanidad de Cristo, y al humanista Castellión quién condena tan brutal acto catalogándolo como asesinato.
Este libro, como la historia, nos enseña que el perseguido de ayer se vuelve el perseguidor de mañana, por una sola razón, por creer que tiene la razón. Si bien la religión ha sido la gran excusa del hombre para perseguir a otros hombres, no hay que olvidar que la religión solo es una idea, y al igual que el nacionalismo, anarquismo, nazismo, comunismo, machartismo, fundamentalismo, dogmatismo, lucha contra el terrorismo, el hombre las ha utilizado para oprimir a otros hombres, y triste sería el papel de los racionalistas al hacerle el juego a los integristas antirreligiosos, que pretender condenar la religión por uno solo de sus aspectos; el fanatismo de una minoría y ser nosotros ahora, los que condenemos a otras personas por sus ideas.
Flaco favor le haríamos a esta lucha contra la irracionalidad, si pretendemos "racionalmente" descalificar una idea, que no tiene ninguna base racional, nuestro alcance está en lo que es defendible, que es el laicismo, como diría el intelectual mexicano Carlos Monsivais: Implantar la tolerancia requiere obligadamente de la educación laica (la garantía del saber moderno), y la separación de Iglesia y Estado, con la ley del divorcio, la libertad de cultos, y de conciencia, etcétera. Los Liberales mexicanos del siglo XIX y los revolucionarios de la primera mitad del siglo XX se expresan con claridad: si se usan las leyes y se vigila su cumplimiento (hasta sonde es posible), se crean las condiciones del progreso, y se eliminan de la conciencia nacional el fanatismo, la intolerancia y, muy destacadamente, la obstinación teocrática.
by Roberto Aguirre | Jun 16, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
En nuestro tiempo definimos a los iconoclastas como las personas que están en contra o tienen la habilidad de romper los “ídolos”, “símbolos”, “esquemas” o ideas populares de la sociedad. Sin embargo, es poco difundido en nuestro moderno mundo occidental, que los iconoclastas fueron unos serios funcionarios imperiales a cargo de una extraña misión encomendada por un estado que se declaraba católico; la destrucción de cualquier imagen que representara a una deidad o símbolo religioso cristiano, y no eran cristianos luteranos del siglo XVI, sino, funcionarios gubernamentales de diez siglos antes de la reforma protestante.
Como debería ser relativamente conocido por los occidentales, sabemos que existió el imperio romano de oriente, de lo que no estamos muy familiarizados es que esa porción fue la parte sobreviviente, por mil años, del imperio romano, que al contrario de lo que se cree, no acabo con el saqueo de roma, sino que, continuo en la parte oriental. Por su propio desarrollo y ubicación geográfica lo hemos considerado como un imperio aparte, incluso es conocido como el imperio bizantino, no obstante que ellos mismos se consideraron romanos hasta el fin de sus tiempos, y a Constantinopla, siempre se consideró como la nueva Capital del Imperio Romano, incluso el nombre de Constantinopla, antiguamente Bizancio hoy Estambul, fue primero el de la Nueva Roma de Constantino, pero bueno, esa es otra larga historia, en el siglo VI este imperio, después de los embates de “otro” imperio o cultura: la árabe musulmana, se vio afectado por una considerable reducción territorial. Los ataques de estos formidables nuevos guerreros, que no acabaron con el imperio, pero si le arrebataron la mayoría de su territorio asiático, infligiéndoles humillantes derrotas, llevaron a un curioso evento histórico conocido como la época de la controversia iconoclasta (726-787). Como es natural en el ser humano, los abrumados bizantinos, asombrados por las conquistas árabes; buscaron una explicación sobrenatural este hecho de la perdida territorial, sobre todo de provincias ricas en recursos, como Siria y Egipto, a manos de estos enemigos de la cristiandad, y se la encontró en que los musulmanes no adoraban imágenes, tal como lo dice la Biblia, para que vean que no es nada nuevo ese cíclico reclamo teológico cristiano de no adorar imágenes, desde principio el cristianismo primitivo hizo propio este recurrente dogma bíblico, pero, la evolución del cristianismo con bases judías a un cristianismo con influencia de la cultura griega degenero o genero esa proliferación de representar a Cristo, la virgen y todos los santos en la más variadas figuras de dos o tres dimensiones. Pues bien, algunos bizantinos observaron que la ortodoxia musulmana respecto a las imágenes era muy estricta; y pensaron que Dios los estaba castigando por adorar imágenes, así que el emperador bizantino León III el isaúrico ordeno la destrucción de las imágenes que representaran a Cristo, la virgen o cualquier representación religiosa, e incluso designo a unos funcionarios gubernamentales llamados iconoclastas, palabra que proviene de griego y significa destructor de imágenes, encargados de tal fin. Como todo en esta vida, también existió una motivación política que era la de restar poder económico-político a los monjes, los principales comerciantes de imágenes religiosas.
Durante más de 50 años se libro una batalla entre los iconoclastas y los iconódulas (adoradores de imágenes) donde emperadores sucesores estuvieron a favor y en contra de la política iconoclasta, pero al final, los iconódulas ganaron la batalla, al restaurarse por parte de la viuda del último emperador iconoclasta la adoración de las imágenes en el concilio de Nicea en el 787. Supongo que la razón principal de esta victoria de los adoradores de imágenes, se deba a que los bizantinos eran en realidad griegos, y el espíritu del helenismo creador de las más bellas esculturas no permitió que la herejía iconoclasta triunfara. Sin embargo, la iconoclastia de su huella o mejor dicho dejo su “no huella”, dado que, aunque se permitió la adoración a las imágenes, se prescribió que ya no se podrían elaborar esculturas y solo se permitió la elaboración de bajorrelieves, esa característica cultural se la heredaron a los rusos, cuya iglesia cristina ortodoxa, es hija de la iglesia ortodoxa bizantina, y cuyo arte en el bajorrelieve llegó a su máxima expresión en los famosos trípticos rusos.

by Jorge Armando Romo Bonilla | Jun 5, 2007 | Opiniones, Sin Categoría

Este 6 de abril se cumplieron 15 años de la muerte de uno de los más grandes maestros que ha tenido la ciencia-ficción. Su deceso, allá por 1992, no solo significó el desvanecimiento de un escritor del género de las ideas (o el género cienciaficcionero, como gusten llamarlo) sino también el ocaso de un muy accesible divulgador científico que educó (y sigue educando) a toda una generación de personas que disfrutan día con día el placer de la ciencia.
Para serles sinceros, el Buen Doctor ha sido para un servidor una verdadera inspiración para estudiar una carrera científica. Sus novelas, historias que pueden ser encuadradas como ciencia-ficción hard, casi siempre se basaron en la argumentación inteligente, en la deducción y en la misma ciencia. Asimismo, su manera de divulgar los conocimientos científicos era amena, interesante y bastante atractiva. Todo lector de libros como INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA, sabrá perfectamente que este autor comenzaba por platicar el funcionamiento de la ciencia desde sus posibles orígenes, con un estilo ligero y entretenido, dejando un lado la herramientas que utilizaría cualquier historiador científico (Asimov no lo era, y por lo visto, nunca lo necesitó para fascinar a sus lectores)
En el ámbito de la ciencia-ficción, todo gran lector dentro del género ha tenido que toparse con este autor aunque sea una sola vez. Y es que Asimov si no revolucionó completamente las historias de ficción científica, sí introdujo elementos que se mantendrán hasta la eternidad en los anales de este género literario: la palabra Robótica, sus tres leyes, la fusión eficaz entre la ciencia-ficción y el género policiaco, etc.
Pero hay otra razón más interesante por la cual sigo admirando a este gran hombre: su gran calidad como escéptico. Asimov perteneció a grupos como el Comité para la Investigación Científica de lo Supuestamente Paranormal (CSICOP) y difundió muchas veces en sus innumerables escritos la necesidad de una cultura científica adecuada y un necesario alejamiento del pensamiento mágico y las supersticiones.
A década y media de su partida, dondequiera que esté, el Buen Doctor estaría orgulloso no solo de los avances científicos de la primera década de siglo XXI, sino también de la enorme calidad literaria que posee la ciencia-ficción hoy en día. Quizás ahora podrá estar tranquilo al saber que su legado ha inspirado a multitud de generaciones y que muchos de sus sueños en pos del avance de la humanidad a través de la ciencia se hacen cada día realidad.
Publicado originalmente en www.ciencia-ficcion.com
Segunda edición de este artículo: Revista EL ALEPH No. 2. Junio-2007