by Reficul | Ago 14, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
En el siglo IV se dio en Alejandría un pequeño renacimiento científico, iluminado por la más famosa de todas las mujeres de ciencia hasta Marie Curie. Durante quince siglos se pensó que Hipatia era la única mujer de ciencia en la historia. Aun hoy en día, por razones que están emparentadas con una visión romántica de su vida y su muerte, es frecuente que sea la única mujer mencionada en las historias de las matemáticas y de la astronomía.
Es la primera mujer de ciencia cuya vida está relativamente bien documentada. Fue la última científica pagana del mundo antiguo, y murió en un momento y de una forma muy singular; su muerte coincidió con los últimos años del Imperio romano. Durante los mil años siguientes no hubo adelantos significativos en prácticamente ninguna faceta del conocimiento en el mundo occidental, por lo que Hipatia ha llegado a simbolizar el fin de la ciencia antigua. La decadencia ya existía desde hacía algún tiempo, pero después de ella sólo existieron la barbarie y el caos de los años de oscurantismo.
SAN AGUSTÍN DE HIPONA, PADRE DE LA IGLESIA, ADVIERTE QUE:
"El buen cristiano debe permanecer alerta de los matemáticos y todos aquéllos que realicen profecías vacías. Ya que existe el peligro de que los matemáticos hayan hecho una alianza con el Demonio para oscurecer el espíritu y confinar al hombre en las ataduras del Infierno."
Fue en Alejandría, durante los seiscientos años que se iniciaron hacia el 300 A.C., cuando los seres humanos emprendieron la aventura intelectual que nos marcó para siempre, y que es la base de los logros técnicos y culturales que disfrutamos. Pero no queda nada del paisaje y de las sensaciones de aquella gloriosa ciudad de mármol. La opresión y el miedo al saber han arrasado casi todos los recuerdos de la antigua Alejandría.
La ciudad fue fundada por Alejandro Magno y construida por su antigua guardia personal. Alejandro estimuló el respeto por las culturas extrañas y una búsqueda sin prejuicios del conocimiento. Animó a sus generales y soldados a que se casaran con mujeres persas e indias. Respetaba los dioses de las demás naciones. Coleccionó formas de vida exóticas, entre ellas un elefante destinado a su maestro Aristóteles.
Su ciudad estaba construida a una escala suntuosa, porque tenía que ser el centro mundial del comercio, de la cultura y del saber. Estaba adornada con amplias avenidas de treinta metros de ancho, con una arquitectura y una estatuaria elegante; con la tumba monumental de Alejandro; con un enorme faro (el Faros; una de las siete maravillas del mundo antiguo) y una legendaria biblioteca de la que tan sólo queda un sótano húmedo y unos pocos estantes enmohecidos.
Sin embargo, este lugar fue en su época el cerebro y la gloria del planeta, el primer auténtico instituto de investigación del mundo. La Biblioteca de Alejandría es el lugar donde los hombres reunieron por primera vez, de modo serio y sistemático, el conocimiento del mundo.
Alejandría prosperó económica y culturalmente, se convirtió en una de las más importantes metrópolis de la antigüedad. Sirviendo como puente entre oriente y Europa, atrajo el comercio de la India y de Arabia; sus mercados estaban surtidos con magníficas sedas y telas de los bazares del Oriente. Dicen que tenía una población de 600.000 habitantes, sin que pudiera contarse ningún pobre entre ellos. El trabajo era remunerado mediante buenos salarios, y había tal demanda de trabajadores que incluso los impedidos encontraban una ocupación compatible con sus minusvalías.
Su población tenía una maravillosa diversidad; soldados macedonios y más tarde romanos, sacerdotes egipcios, aristócratas griegos, marineros fenicios, mercaderes judíos, visitantes de la India y del África subsahariana y, dicho sea de paso, un buen número de esclavos. Vivían juntos en armonía y respeto mutuo durante la mayor parte del período que marca la grandeza de Alejandría. No obstante, buena parte de los egipcios siempre consideraron a griegos y romanos como Alejandrinos solamente por adopción. Este antagonismo latente se ponía de manifiesto con ocasión de revueltas callejeras, peleas y guerras civiles.
Alejandría era la mayor ciudad que el mundo occidental había visto jamás. Gente de todas las naciones llegaban allí para vivir, comerciar, aprender. En un día cualquiera sus puertos estaban atiborrados de mercaderes, estudiosos y turistas. Era una ciudad donde griegos, egipcios, árabes, sirios, hebreos, persas, nubios, fenicios, italianos, galos e íberos intercambiaban mercancías e ideas.
Los reyes griegos de Egipto que sucedieron a Alejandro habían heredado de los griegos el afán del saber. Dedicaron gran parte de su inmensa fortuna a la adquisición de libros que engrosaran las estanterías con obras de Grecia, Persia, India, Israel, África y otras culturas. Apoyaron durante siglos la investigación y mantuvieron la biblioteca para que ofreciera un ambiente adecuado de trabajo a las mejores mentes de la época. En raras ocasiones un Estado ha apoyado con tanta avidez la búsqueda del conocimiento. Los resultados fueron asombrosos; Alejandría pronto se convirtió en el hogar del pensamiento, tomando el testigo de Atenas como motor de la cultura.
Ptolomeo I Sóter (362 AC – 283 AC) mandó construir en Alejandría el gran palacio que serviría de alojamiento a toda la dinastía Ptolemaica. Al otro lado del jardín se erigió otra gran edificación, el Museo. Lo llamaron así porque lo consideraron como un santuario consagrado a las Musas, que eran las diosas de la memoria, de las artes y de las ciencias. El edificio constaba de varias estancias dedicadas al saber, que con el tiempo fueron ampliándose. Las salas del Museo que se dedicaron a biblioteca acabaron siendo lo más importante de toda la institución y fue conocido en el mundo intelectual de la antigüedad como algo grandioso y excepcional.
La biblioteca del Museo constaba de diez grandes piezas o salas para investigación, cada una de ellas dedicada a una disciplina diferente, muy rica y abundante en la mayoría de estas secciones y sobre todo muy completa en literatura griega. Había fuentes y columnatas jardines botánicos, un zoo, salas de disección, un observatorio, y una gran sala comedor donde se llevaban a cabo con toda libertad las discusiones críticas de las ideas. Una comunidad de poetas y eruditos era la encargada de mantener el buen nivel y trabajaban en ello con total dedicación, como sacerdotes de un templo. En realidad se consideraba el edificio del Museo como un verdadero templo dedicado al saber.
Esos sabios o eruditos, que llegaron a ser más de cien en la época de mayor esplendor, pertenecían a dos categorías, según la clasificación hecha por ellos mismos: filólogos y filósofos. Los filólogos estudiaban a fondo los textos y la gramática. La Filología llegó a ser una ciencia y estaba muy relacionada con la historiografía y la mitografía. Los filósofos eran todos los demás, tanto los pensadores como los científicos. Exploraban la física, la literatura, la medicina, la astronomía, la geografía, la filosofía, las matemáticas, la biología y la ingeniería. La ciencia y la erudición habían llegado a su edad adulta. El genio florecía en aquellas salas.
Entre los personajes que dieron gloria a ese recinto se encontramos a Arquímedes (ciudadano de Siracusa); Hiparco de Nicea, que explicó a todos la Trigonometría, y defendió la visión geocéntrica del Universo, anticipó que las estrellas nacen, se desplazan lentamente en el transcurso de los siglos y al final perecen; fue el primero en catalogar las posiciones y magnitudes de las estrellas y en detectar estos cambios enseñó; Aristarco, que defendió todo lo contrario, es decir, el sistema heliocéntrico (movimiento de la Tierra y los planetas alrededor del Sol, mucho antes que Copérnico lo descubriera); Eratóstenes, que calculó con precisión el tamaño de la Tierra, la cartografió, y afirmó que se podía llegar a la India navegando hacia el oeste desde España; Herófilo de Calcedonia, un fisiólogo que llegó a la conclusión de que la inteligencia no está en el corazón sino en el cerebro; los astrónomos Timócaris y Aristilo; Apolonio de Pérgamo, gran matemático; Herón de Alejandría, un inventor de cajas de engranajes, de unos asombrosos aparatos movidos por vapor y, también, autor de la obra Autómata, la primera que conocemos sobre los robots; Euclides que desarrolló allí su Geometría, un texto del cual los hombres aprendieron durante veintitrés siglos, una obra que ayudaría a despertar el interés por la ciencia en Kepler, Newton y Einstein.
Más tarde, ya en el siglo II, trabajó y estudió el astrónomo y geógrafo Claudio Ptolomeo y también Galeno escribió obras básicas sobre el arte de curar y la anatomía que fueron seguidas hasta muy entrado el Renacimiento. Hubo muchos más que, aunque lo merecen, no mencionaré por razones de espacio, pero sí diré que la última persona insigne del Museo fue una mujer: Hipatia, a cuya memoria está dedicado el presente escrito, ya que representa y simboliza mejor que nadie todos los logros y virtudes que allí se generaron. Pero de ella me ocuparé un poco más adelante.
Las personas encargadas de la organización de la biblioteca rebuscaban por todas las culturas y en todas las lenguas conocidas del mundo antiguo, y enviaban negociadores que pudieran hacerse con bibliotecas enteras, unas veces para comprarlas, otras como préstamo para hacer copias, es decir "ediciones", que eran muy estimadas, incluso más que los originales, por las correcciones que incorporaban.
Los grandes buques que llegaban al famoso puerto de Alejandría cargados de mercancías diversas eran inspeccionados por la policía, no en busca de contrabando sino en busca de textos. Cuando encontraban algún rollo, lo confiscaban y lo llevaban en depósito a la biblioteca. Allí los amanuenses se encargaban de copiarlo. Una vez hecha esa labor, el rollo era devuelto a sus dueños. La biblioteca de Alejandría llegó a ser la depositaria de las copias de la práctica totalidad de los libros del mundo antiguo. Allí fue donde realmente se llevó a cabo por primera vez el arte de la edición crítica.
En principio la biblioteca fue un apartado al servicio del Museo. Pero más tarde, cuando esta entidad adquirió gran importancia y gran volumen, hubo necesidad de crear un anexo cercano. Se cree que esta segunda biblioteca (la biblioteca hija) fue creada por Ptolomeo III Evergetes (246 AC – 221 AC) en la colina del barrio de Racotis (hoy se llama Karmuz), en un lugar de Alejandría más alejado del mar, en el antiguo templo erigido por los primeros ptolomeos al dios Serapis, llamado el Serapeo. Esta segunda biblioteca debió ser sin duda la que resistió el paso de algunos siglos, conquistando como la anterior la fama y el prestigio del mundo conocido.
Esta biblioteca-hija sustituyó a la primera durante bastantes años, después del incendio de Alejandría, en el año 48 AC, en el transcurso de la guerra entre Roma y Egipto. Se dio una batalla terrible en el mar, entre la flota egipcia y las naves de Julio César, y la consecuencia fue un espantoso incendio en la ciudad que afectó a casi toda el área urbana y por supuesto al gran edificio del Museo donde estaba la gran biblioteca.
Toda la riqueza intelectual, todo el saber acumulado durante siglos desapareció en poco tiempo. Sólo sobrevivió una pequeña fracción de sus obras. Se sabe, por ejemplo, que allí existían 123 obras teatrales del escritor griego Sófocles de las cuales sólo se salvaron siete. También, se cree que allí estaban depositados tres volúmenes preciosísimos con el título de Historia del mundo, cuyo autor era un sacerdote babilónico llamado Beroso y que el primer volumen narraba desde la Creación hasta el Diluvio, periodo que según él había durado 432.000 años, es decir, cien veces más que en la cronología que se cita en el Antiguo Testamento. Ese número permitió identificar el origen del saber de Beroso: la India. Fue una pérdida incalculable, y aunque hemos superado la ciencia que el mundo antiguo conocía, hay lagunas irreparables en nuestros conocimientos históricos.
Cleopatra VII se refugió en la ciudad de Tarso (en la actual Turquía) junto con Marco Antonio, quien, a modo de compensación por las pérdidas del incendio, le ofreció los 200.000 manuscritos traídos desde la biblioteca de Pérgamo (en Asia Menor) pertenecientes a la Biblioteca del rey Attalo, que fueron depositados en la nueva biblioteca. En adelante, los emperadores romanos se esmerarían en proteger la nueva biblioteca; la modernizaron incorporando calefacción central mediante tuberías con el fin de mantener los libros bien secos en los depósitos subterráneos.
Pero la nueva biblioteca corrió el mismo designio de tragedia y destrucción que su antecesora. En el siglo III después de Cristo, el emperador Diocleciano quien, según los historiadores, era muy supersticioso, ordenó la destrucción de todos los libros relacionados con la alquimia. Más tarde, en el año 391, el patriarca cristiano de Alejandría Teófilo, expolió la biblioteca al frente de una muchedumbre enfurecida con fanatismo religioso. El Serapeo fue entonces demolido piedra a piedra y sobre sus restos se edificó un templo cristiano consagrado a Juan el Bautista.
Cabe señalar que el Templo de Serapis, o Serapeo, era quizás el mejor edificio de la ciudad. Se dice que los constructores del famoso Templo de Eddessa se jactaban de haber creado algo que las generaciones futuras compararían con el Templo de Serapis en Alejandría. Esto debería darnos una idea de su grandiosidad y belleza. Algunos críticos han sugerido que los constructores de ésta obra maestra se propusieron hacer una estructura compuesta, reconciliando de forma armoniosa el arte Egipcio y el Helénico. Historiadores y expertos afirman que era uno de los monumentos más importantes de la Civilización Pagana, comparable con el Templo de Júpiter en Roma, y el Partenón en Atenas; sin lugar a duda, una de las más bellas joyas arquitectónicas de todos los tiempos.
En el siglo VI hubo en Alejandría luchas violentas entre los cristianos monofisitas y los melquitas y más tarde aún, en el 619 los persas acabaron de destruir lo poco que quedaba en esta ciudad. Pero conviene retroceder un poco en la historia y analizar algunos aspectos más detenidamente, para comprender el desarrollo de estos fatídicos acontecimientos.
El primer Emperador Cristiano, Constantino, impulsado por la lógica de su nueva religión, toma su residencia en el Bósforo, a las orillas del continente que había acunado al cristianismo. Para un gobernante que codiciaba el poder absoluto, que temía a la democracia y detestaba la libertad, que prefería el estancamiento de la mente al movimiento de ideas y que deseaba a esclavos como súbditos, Asia era un lugar más que conveniente. El Cristianismo, como la religión de la mansedumbre y de la obediencia, tenía atracciones irresistibles para Constantino.
Tan pronto como tomó el poder, la religión cristiana, transformó al mundo; destruyó al Imperio Romano, se apropió de cetro, espada, diadema y trono, y transfirió el poder y las riquezas hacia Asia; o sea, de Roma a Constantinopla. A partir de entonces, el cristianismo se hizo más agresivo y sangriento contra el paganismo y la civilización; comenzó a combatir encarnizadamente la cultura; se persiguió a Sócrates, Platón, Cicerón y Séneca en Europa. Si habían destruido todos los monumentos del Paganismo en Roma, ahora harían lo propio en Alejandría, Constantinopla, o Antioquia. Por lo tanto, cuando estudiamos sobre la destrucción de las escuelas paganas, bibliotecas y monumentos, no miremos a tales actos como accidentes históricos del cristianismo, sino como el desenvolvimiento de lógico de su “potencial”.
El Cristianismo rompió la conexión que la humanidad intentaba forjar entre Europa y Asia. El mundo nunca ha vuelto a ser uno, como casi lo pudo ser bajo el Imperio Romano. En los últimos años del siglo IV Roma se divide en dos partes: el Imperio de Occidente y el Imperio de Oriente. Egipto (que era una provincia romana y continuaría siéndolo hasta la llegada de los árabes en el siglo VII) es incorporado al Imperio de Oriente. El cristianismo también había llegado a Egipto.
En esta época se suceden grandes controversias y disputas entre las distintas facciones de cristianos. Algunos autores reseñan cómo las peleas llegan a hacerse callejeras. Fue el Emperador Cristiano Eudoxio, quien, en respuesta a una petición del Arzobispo de Alejandría, envió una sentencia de destrucción contra la religión antigua de Egipto. Paganos y cristianos se habían reunido en la plaza principal para escuchar el contenido de la carta del Emperador. Cuando los cristianos se enteraron que podían destruir a los dioses del paganismo, un grito salvaje alegría fue lanzado a los aires.
Más tarde, aparece Teófilo cruz en mano, seguido por sus monjes marchando hacia la destrucción el Templo de Serapis. La Biblioteca fue el siguiente objetivo de ataque. Sus estantes fueron violentamente vaciados; montones de preciosos libros quedaron reducidos a cenizas y la humanidad se vio privada para siempre de todos esos tesoros intelectuales que nuestros antepasados culturales griegos y romanos nos habían legado.
En esos días era muy frecuente que los cristianos celosos sólo vieran herejía y maldad en las matemáticas y la ciencia: "los matemáticos debían ser destrozados por las bestias salvajes, o bien quemados vivos". Algunos de los padres del cristianismo resucitaron las teorías sobre una tierra plana y un universo en forma de tabernáculo. Los violentos conflictos entre paganos, judíos y cristianos fueron azuzados por Teófilo.
A su muerte, Teófilo, fue “dignamente” sucedido por su sobrino Cirilo, que era aún más hostil a la cultura que su tío. El nuevo arzobispo dirigió sus esfuerzos contra los monumentos vivos del paganismo. Es decir, contra las personas que todavía poseían un respeto apasionado por la cultura y la civilización del mundo de pagano.
En esa época en la que el estudio, las ciencias y el saber estaban siendo perseguidos y eliminados por personajes como Teófilo y Cirilo, vino al mundo Hipatia de Alejandría, la hija de Teón, el gran matemático y filósofo que hubiera sido más conocido de no ser eclipsado por la fama de su hija. Los historiadores no se ponen de acuerdo en diferentes aspectos de su vida; unos sitúan momento de su nacimiento en el 370 DC, mientras otros lo establecen el año 355 DC.
Dice la leyenda que Teón estaba decidido a que su hija se convirtiera en "un ser humano perfecto", en una época en que las mujeres eran consideradas poco más que animales domésticos. Supervisó todos los aspectos de su formación para proporcionarle un cuerpo bello y saludable, así como una mente excepcional. Cuentan sus biógrafos que Hipatia dedicaba varias horas al ejercicio físico por la mañana, después tomaba baños que la relajaban y le permitían concentrar la mente para dedicarse al estudio durante el resto del día. La mayoría de los historiadores creen que Hipatia superó el conocimiento de su padre y a casi todos sus contemporáneos a una edad muy temprana.
Para ampliar los estudios, ella persuadió a su padre para que la enviase a Atenas y a Italia, impresionando a todos los que la conocieron por su inteligencia y su belleza. En Atenas le otorgaron la corona de laureles, distinción reservada para los más destacados alumnos. Hipatia usaba esta corona como su mejor joya cada vez que aparecía en público.
A su vuelta a Alejandría, la eligen presidenta de la Academia y, según el enciclopedista bizantino Suidas, "fue oficialmente nombrada para explicar las doctrinas de Platón, Aristóteles, etc"; es decir, catedrática de matemáticas, física y filosofía. Por entonces el Museo había perdido su preeminencia, y Alejandría contaba con escuelas diferentes para paganos, judíos y cristianos. Sin embargo, Hipatia enseñaba a miembros de todas las religiones y procedencias. Los estudiantes viajaban a Alejandría sólo para asistir a sus magistrales lecciones. Su casa se convirtió en un centro intelectual, donde se reunían los estudiosos para discutir cuestiones científicas y filosóficas.
Hay alguna información sobre su talento en astronomía y matemáticas en las cartas de su alumno y discípulo Sinesio de Cirene, el rico y poderoso obispo de Tolemaida. La mayoría de sus escritos de eran libros de texto para sus estudiantes y se supone que buena parte de su obra está incorporada en los tratados de su padre. Los dos escribieron juntos por lo menos un tratado sobre Euclides. También es autora de por lo menos uno de los libros de la obra de Teón sobre Tolomeo. Éste (Teón) había sistematizado todos los conocimientos contemporáneos sobre matemática y astronomía en un texto de trece libros que llamó modestamente Tratado matemático. Los eruditos árabes medievales le dieron el nombre de Almagesto ("Gran libro") y su contenido sólo fue superado por Copérnico, en el siglo XVI.
Su trabajo más importante de fue en álgebra. Escribió trece libros comentando la Aritmética de Diofanto, el "padre del álgebra". Desarrolló las ecuaciones indeterminadas (diofánticas), es decir, ecuaciones con soluciones múltiples. También trabajó con ecuaciones cuadráticas. Escribió un tratado de ocho libros Sobre la geometría de las cónicas de Apolonio, a quien se deben los epiciclos y los deferentes. Después de la muerte de Hipatia, las secciones cónicas (figuras geométricas que se forman cuando un plano pasa por un cono) cayeron en el olvido hasta comienzos del siglo XVII, cuando los científicos se dieron cuenta de que muchos fenómenos naturales, como las órbitas irregulares de los planetas, se describían mejor por medio de las curvas formadas por secciones cónicas.
Además de la filosofía y las matemáticas, se interesaba en la mecánica y la tecnología práctica. En las cartas de Sinesio están incluidos sus diseños para varios instrumentos científicos, incluyendo un astrolabio plano (otras fuentes fechan este instrumento por lo menos un siglo antes), que se usaba para medir la posición de las estrellas, los planetas y el Sol, y para calcular el tiempo.
Hipatia también desarrolló un aparato para destilación de agua, un instrumento para medir el nivel del agua, y un hidrómetro graduado de latón para determinar la gravedad específica de los líquidos (densidad).
Es un hecho indiscutible que Hipatia se enfrascó en la política de Alejandría. Uno de sus alumnos, Hesiquio el Hebreo, escribió: "Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón, o de Aristóteles, o de cualquier filósofo, a todos los que quisieran escuchar. Los magistrados solían consultarla en primer lugar para su administración de los asuntos de la ciudad." Como pagana, partidaria del racionalismo científico y personaje influyente, se encontraba en una situación muy peligrosa en una ciudad que iba siendo cada vez más cristiana.
En 412, el fanático cristiano Cirilo, se convirtió en patriarca de Alejandría; persiguió, masacró y expulsó de la ciudad a millares de judíos. Luego, a pesar de la vehemente oposición de Orestes, el Prefecto romano de Alejandría, se dedicó a “librar” la ciudad de los paganos. Haciendo caso omiso de los ruegos de Orestes, antiguo alumno, familiar y quizás también amante, Hipatia se negó a traicionar sus ideales y rehusó convertirse al cristianismo.
Así, el obispo de Nikiu nos cuenta en sus crónicas: "Y en esos días apareció en Alejandría una filósofa, pagana de nombre Hipatia, consagrada a las magias, astrología y músicas, engaño a muchas personas a través de la superchería satánica. El prefecto de la ciudad la honró, ya que le había engañado a través de su magia, dejó de asistir a la iglesia como había sido su costumbre, aunque encontrándose en una situación de peligro, volvió a asistir. No solo arrastró al gobernador sino a muchos otros creyentes…"
Hipatia era de hecho una institución en Alejandría; el personaje más popular de la ciudad. Los poetas la nombraban la "Virgen del Cielo", "La Estrella Intachable", "la flor más bella del discurso”. Según las crónicas de la época, su belleza, que podría haber avergonzado hasta Cleopatra, era tan grande como su modestia, las dos eran igualadas por su elocuencia y las tres sobrepasadas por su sabiduría.
Cirilo, desarrolló un terrible odio por esta pagana. Él no apreciaba su fama, y consideraba como basura su cultura. Sus encantos, la tentación que arruina a los hombres. La odiaba porque, ella, inferior mujer, había osado ser libre y pensar por si misma. Consideraba que el gran prestigio de Hipatia era un peligro que para la nueva fe; que competía con el cristianismo, quitándole a Jesús los honores que le pertenecían. Ella le estaba robando a Dios sus derechos y por ese pecado debía morir. "El es un Dios celoso", como dice la Biblia. Con Hipatia muerta el pueblo alabaría a Dios y le daría todo el amor y los honores que desperdiciaban sobre ella. Así mismo, Orestes podría ser más fácilmente influenciado por el cristianismo.
Generalmente si un hombre es ínfimo y celoso ninguna religión lo puede mejorar, y si es generoso y puro de mente ninguna superstición puede envenenar la nobleza de su corazón. La religión es fuerte, pero más fuerte es la naturaleza. Desdichadamente Cirilo era un infame y las doctrinas de su religión solamente le sirvieron para afilar sus garras y revolver sus pasiones para convertirlas en odio.
Así, una mañana de marzo del año 415, un centenar de monjes bajo el liderazgo de Cirilo y su mano derecha, Pedro el Lector, se abalanzaron con furia sobre el carruaje de Hipatia y, arrastrándola de los pelos, la llevaron al interior de una iglesia llamada Cesárea. Con violencia, le hicieron besar la cruz y la amenazaron de muerte si no aceptaba ser cristiana y entrar a un convento. Ante su negativa, estas alimañas la desnudaron; y allí, frente al altar, le arrancaron la carne de sus huesos con pedazos de conchas afiladas; descuartizaron su cuerpo y llevaron los pedazos a un lugar llamado Cinaron, donde los quemaron hasta convertirlos en cenizas. De esta manera creyeron dar muerte a lo que ellos llamaban idolatría y herejía. Más tarde Cirilo sería canonizado por la iglesia cristiana.
Orestes informó del asesinato y solicitó a Roma que se iniciara una investigación, pero ésta se fue retrasando por “falta de testigos”, hasta que el propio Cirilo aseguró que Hipatia estaba viva y que habitaba en la ciudad de Atenas. Orestes tuvo que abandonar su cargo y huir de Alejandría para salvar la vida.
Una mujer brillante y hermosa en todos los aspectos fue brutalmente asesinada en nombre de Dios y en el interior de una iglesia ¿Existe hecho más negro en los anales humanos? Si, como dice la doctrina cristiana, nacemos condenados por el pecado de Adán; aplicando la misma lógica, y considerando sólo las maléficas acciones de San Cirilo (hay muchísimas más), hemos de concluir que esa religión está manchada por toda la eternidad.
El brutal asesinato de Hipatia marcó el final de la enseñanza platónica en Alejandría y en todo el Imperio romano. El interés por el misticismo sustituyó a la investigación científica y la Historia entró en la era del oscurantismo. Durante los mil años en los cuales el espíritu de San Cirilo y su Iglesia manejó los asuntos de la religión y el estado de forma totalitaria, la noche envolvió a la humanidad y las cadenas de la esclavitud ideológica cristiana estranguló el pensamiento hasta casi asfixiarlo. La Iglesia expulsó a las Musas y el mundo se transformo en una prisión para el hombre.
Si durante cientos de años había florecido el arte, la poesía, la filosofía, la escultura, el drama, la oratoria, la belleza y la libertad en Grecia, Roma y Alejandía; ahora, por mas de quince siglos, la persecución, las guerras religiosas, las masacres, las disputas teológicas, el derramamiento de sangre, la cacería de herejes, la quema de brujas, las prisiones, las mazmorras, las prohibiciones, las maldiciones, el odio a la ciencia, el odio a la libertad, la esclavitud espiritual, la vida sin amor ni risas, se convertirían en algo “verdaderamente clásico”.
Curiosamente, cuando el mundo despertó de su pesadilla después de la larga noche que impuso el cristianismo, la primera canción que cantó fue la última canción del agonizante mundo pagano. En el año 1493, cuando el renacimiento presagiaba una nueva era, el primer libro que vió la luz en Europa fue el último libro escrito por un pagano en Alejandría. Era el poema de Hero y Leander. De esta paradójica forma, la humanidad retomó la hebra de oro donde el viejo mundo la había perdido.
Que diferente hubiera sido la historia si la Iglesia Cristiana en vez de perseguir a los intelectuales con un odio tan horroroso, les hubiera abierto los brazos con afecto y gratitud. Pero lo "divino" es siempre celoso de lo humano; Hipatia eclipsaba la gloria de Dios. Ella fue asesinada porque solamente "los pobres de espíritu", los enanos intelectuales, son los elegidos del cielo. La buena noticia es que mientras la Iglesia todavía puede excluir del otro mundo a los gigantes mentales, ya no puede excluirlos del mundo real.
El amanecer ya esta en nuestro cielo y es de día en el mundo. Pero, si no queremos que se repita la historia, debemos extraer una enseñanza de todo esto. Fue un error poner en duda la permanencia de las estrellas, y no cuestionar la justicia de la esclavitud. La cultura estaba reservada para unos cuantos privilegiados. El saber no fue popularizado. La ciencia no fascinó la imaginación de la multitud. Los descubrimientos en mecánica y en la tecnología del vapor sirvieron principalmente para perfeccionar las armas y divertir a los reyes, casi nunca para mejorar el modo de vida del pueblo. Cuando la chusma se presentó para quemar la Biblioteca no había nadie capaz de detenerla. La población de Alejandría era totalmente ajena a lo que se guardaba allí, no le importaba nada, nunca había sido partícipe de los conocimientos y ni beneficiarios de la ciencia.
by Reficul | Ago 14, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
Tras veintisiete entregas, el lector ya debe saber de qué va Bajas Vibraciones. No busca ofender ni lastimar a nadie, pero hay que reconocer que se pueden producir este tipo de efectos secundarios. Por ello, no dejamos de advertir que este antídoto contra el veneno de la superstición está terminantemente contraindicado con los casos de fanatismo crónico en cualquiera de sus variantes.
Amigo fanático: Usted no desea otros puntos de vista más que los suyos, ni quiere ser contradicho en sus creencias. Ahórrese un mal rato y condene ahora mismo a la hoguera (o en su defecto a la papelera de reciclaje) el presente escrito. ¿Qué importancia tiene vivir en el Reino de Fantasía o en el mundo real (tan aburrido él)?. Al fin y al cabo, lo importante es ser feliz. ¿No?
Si ha seguido leyendo, quizás sea usted uno de esos tí@s rar@s que se interesan por la aburrida realidad y se maravillan ante los nuevos conocimientos. Si es así, espero que disfrute de este paseo informal y sin pretensiones por el CEREBRO. Nos asomaremos al mirador de la CONCIENCIA para ver qué hay de ese famoso ente inmaterial llamado ALMA, y visitaremos el lucrativo rastrillo de los PODERES MENTALES.
LAS AUTORIDADES ESPIRITUALES (y Krishnamurti) ADVIERTEN QUE, A PESAR DE QUE LAS RELIGIONES ORGANIZADAS HAN PREDICADO LA UNIDAD DEL GÉNERO HUMANO, CADA RELIGIÓN CREE QUE ES MUY SUPERIOR A LAS OTRAS.
Lo primero que debemos tener presente es que nuestro cerebro es un órgano biológico que se ha modelado durante miles de años de evolución natural con el objetivo primordial de garantizar la supervivencia del individuo y de la especie. Concretamente, el cerebro humano, se ha especializado en la adaptación al medio externo.
De la misma forma que nuestros pulmones están capacitados para respirar aire, pero no sirven bajo el agua; el cerebro, a causa de su especialización, también tiene sus limitaciones. La naturaleza no puede permitirse el lujo evolutivo de mantener funciones que no sean útiles en el día a día. Por eso, aunque la vida se originó en el medio acuático, hemos perdimos la capacidad de respirar bajo el agua.
Esta sencilla reflexión basta para presuponer que nuestro cerebro no posee superpoderes, que sólo unos pocos elegidos han conseguido desarrollar, y a los que todos podemos acceder ahora por el módico precio de 700 €.
La red está infectada de ofertas de este tipo:
<<<<<<<O>>>>>>
– Comprenderás como funciona tu Mente. Verás que la mente es como un "Iceberg", que las personas Normales aprovechan sólo el 1%, mientras el 99% queda "dormido debajo del Agua". Y, lo más Importante, aprenderás a MANEJAR ESE 99% que está "dormido" debajo del Agua. Obteniendo poderes como estos:
– Obtendrás el Poder del Faquir. Es decir, aprenderás a ELIMINAR EL DOLOR de tu cuerpo CON SOLO UN PENSAMIENTO. Durante el Curso podrás atravesar tu cuerpo con un aguja y verás con Asombro que NO sientes NADA de dolor.
– Obtendrás el Poder de la Felicidad. Aprenderás como se da la Orden Mental que BORRA los "Traumas" y el "Mal Karma" de nuestra vida. Con este Poder conseguirás en 5 minutos, eliminar traumas Mentales que un Psicólogo normal tarda un año y medio de terapia profesional. Y eliminarás "karmas negativos" que la mayoría considera Imposibles de Eliminar.
– Obtendrás el Poder de Decidir tu Destino. Pues aprenderás como hacer que tu Subconsciente haga que en tu vida Simplemente "Tiendan a Ocurrir" las cosas que Deseas, y que NO ocurran las que No deseas.
– Obtendrás el Poder del Amor Abundante. Pues aprenderás la Orden Mental que Eleva tu Amor a niveles Increibles.
– Obtendrás el Poder de la Meditación. Aprenderás la Orden Mental que hace que en 20 minutos alcances un nivel de Meditación, que sólo los Mejores Meditadores alcanzaban tras 50 años de Experiencia. Y tú alcanzarás ese nivel tan profundo AUN cuando NO tengas experiencia en Meditación.
Si te dijera lo bueno que es, NO me creerías.
<<<<<<O>>>>>>
¿A qué esperas para convertirte en un auténtico Psiquito de la Calzada? Date prisa fistro neuronal.
Cachondeo aparte, no vamos a negar que con entrenamiento algunas funciones del cerebro pueden ser potenciadas hasta niveles sorprendentes; como esos maestros del ajedrez que calculan los movimientos de varias manos por adelantado, o los actores cuya memoria es capaz de almacenar obras enteras, e incluso los faquires, que aprenden a controlar en cierto grado el dolor y saben la cantidad exacta de clavos que han de poner en sus camas para lograr la superficie mínima que impida que sean atravesados. Pero otra cosa muy distinta es aceptar la posibilidad de que existan superfunciones misteriosas y nunca probadas como la telepatía, la telequinesia o la percepción extrasensorial. El mito de los "poderes sobrenaturales de la mente" se sustenta en el total desconocimiento del funcionamiento del cerebro humano.
Debe quedar claro que en ningún caso podemos crear nuevas cualidades mágicas, ya que, para que se produzca una función, debemos tener el soporte biológico adecuado; y, como ya se ha dicho, un determinado órgano sólo se desarrolla través de un largo proceso evolutivo, y siempre que sea realmente ventajoso para la adaptación al medio; jamás por una caprichosa fantasía del individuo.
Así, al carecer de órganos para “detectar” y “emitir” pensamientos, no tenemos la posibilidad de comunicarnos mentalmente. Por tanto, la telepatía (sentir a distancia) es una ficción carente de la más mínima base. Y lo mismo puede decirse de la percepción extrasensorial; no existe percepción más allá de nuestros sentidos, la propia denominación es una estupidez en sí misma.
En el cerebro hay distintas regiones. El área más “moderna” es la corteza cerebral; en ella se integra y se procesa toda la información que nos llega a través de los cinco sentidos, parte de la cual se hace de forma consciente y da origen a lo que llamamos funciones superiores complejas como el lenguaje, el pensamiento lógico y la atención.
En la corteza cerebral existen distintas áreas y lóbulos con funciones más o menos bien delimitadas. Todas estas áreas y núcleos están interconectados entre sí de forma organizada, de manera que para realizar tareas tan sencillas como mover un brazo o escuchar una conversación, es precisa la actividad coordinada de prácticamente todo el cerebro. De todas formas, así como las personas no utilizan todos sus grupos de músculos al mismo tiempo, tampoco utilizan todo el cerebro a la vez, pero en el transcurso del día todo el cerebro es utilizado en un momento u otro.
La extendida creencia de que sólo utilizamos el 10% de nuestro cerebro es una idea absurda y sin fundamento, tan sólo superada por la estupidez que se suele decir a reglón seguido, sobre que en el restante 90% están escondidos los dichosos poderes mentales. A juzgar por este tipo de afirmaciones, y a pesar de todo lo dicho, confieso que a veces estoy tentado de creer que algunos utilizan sólo el 10% de su cerebro, o incluso menos.
Una cualidad fundamental de nuestro cerebro es la plasticidad neuronal. Así, algunos accidentados que pierden parte del cerebro, pueden reordenar esas funciones en otras áreas y consiguen llevar una vida normal, aunque no tengan las mismas capacidades de una persona sana. También, gracias a esa plasticidad, quienes han perdido una capacidad concreta (por ejemplo: la visión), acaban potenciando con el tiempo otras capacidades como el tacto y el oído.
Sin embargo, hay áreas específicas cuyas lesiones hacen perder la capacidad de memorizar (lóbulo temporal) o la visión (corteza occipital). Pero las lesiones más “curiosas” son las que se producen la corteza prefrontal orbital (sobre las órbitas oculares). Estos pacientes sufren cambios dramáticos en su conducta social y moral. No son capaces de distinguir lo bueno de lo malo, ni de predecir las consecuencias de sus actos. Por cierto, ¿por qué una bellísima persona que recibe un golpe en la cabeza se convierte en un “desalmado”? ¿Es qué el golpe dañó su alma, además de su cerebro?
En algunos casos se ha argumentado desde el desconocimiento más absoluto que esa “energía psíquica” tiene algo que ver con las ondas cerebrales que pueden ser detectadas por el moderno equipo médico. Esas ondas no son más que el resultado de la actividad eléctrica de millones de millones de neuronas interactuando en la corteza cerebral. También podemos detectar los campos magnéticos que genera la actividad neuronal, pero en ambos casos, esas señales (eléctrica y magnética) son tan débiles que no pueden tener ningún efecto en el exterior.
Existen peces, como el torpedo, cuyo sistema nervioso se ha especializado en generar descargar eléctricas que aturden a sus presas. Incluso, hay tiburones capaces de detectar a varios metros las pequeñas descargas eléctricas que produce la actividad muscular de sus victimas. Pero, así como ningún humano a puede transmitir y/o recibir el pensamiento (hay un millón de dólares para quien lo consiga), tampoco se ha demostrado la existencia de este fenómeno entre animales. La telepatía no es la causa de que las aves conserven la formación de vuelo, ni de que los monos aprendan “mágicamente” a lavar su comida.
Si fuese cierto que el pensamiento colectivo de un grupo crea un “campo morfogenético” capaz de condicionar a todos los individuos de la misma especie dentro de un área determinada, los niños (por ejemplo) nacerían conociendo el idioma de sus progenitores, aun cuando no supieran hablar. Porque si el hallazgo casual de una mona (compartido por un “número crítico” de individuos) genera una “resonancia mórfica” que llega a imponerse a sus semejantes próximos, mucho más potente sería el pensamiento colectivo humano repetido por siglos en utilización de una misma lengua. Sin embargo, los niños deben aprender todo aquello que no les viene dictado por el instinto, el cual, por supuesto, también tiene una base completamente material.
Por tanto, sólo debemos fantasear o especular dentro de unos límites razonables. Por ejemplo, si intentamos pronosticar la evolución de nuestro cerebro, debemos tener en cuenta que el ser humano se ha hecho inmune a la selección natural. En nuestras sociedades modernas no es necesariamente el mejor adaptado o el más evolucionado quien acapara los recursos y deja la mayor descendencia. Por tanto, no es probable que en nuestro cerebro se desarrollen nuevas capacidades; si bien, es previsible que se potencien las más usadas.
Durante las últimas décadas del siglo XX, los trabajos de Crik (Francis Harry Compton Crick, Premio Nóbel de Fisiología o Medicina en 1962 por sus descubrimientos sobre el ADN; quien unos años después dejó el estudio de la biología molecular para investigar su otro gran interés científico: la conciencia) y otros, mostraron, gracias a las nuevas tecnologías, de qué modo se organiza la memoria, en qué zonas del cerebro se producen las imágenes, cómo los individuos reconocen unos objetos de otros, cuál es la región cerebral de las decisiones, cómo se comportan los neurotrasmisores, el papel de procesos fisiológicos en el desarrollo de trastornos mentales y, en general, las bases biológicas de la psiquis humana, incluyendo la ética. Es en nuestra corteza cerebral donde se encuentra una maraña de conexiones neuronales que transmiten pulsos eléctricos e intercambian su química, allí se produce lo que llamamos conciencia. No hay un alma inmortal que tengamos insuflada: todo es materia y energía.
Por muy chocante y difícil de digerir que pueda resultar para algunos, la conciencia (esa facultad atribuida tradicionalmente al alma sobre la que teólogos y filósofos han reflexionado por siglos) es, en el fondo, el producto de la biología. Al contrario de lo que reza el diccionario, el alma no es fuente de la actividad mental, sino un producto de ese mismo trabajo. "Las alegrías y tristezas, memorias y ambiciones, el sentido de identidad personal y libre albedrío, no son más que el comportamiento de un vasto armazón de células nerviosas y moléculas asociadas", escribió Crick.
Aunque el concepto de alma (con variantes) ha aparecido en casi todas las culturas, nadie ha podido dar prueba de su existencia. “Claro, es inmaterial”, dirán algunos. Sin embargo, la energía también es inmaterial y podemos dar pruebas de ella; es tan poco tangible como el alma, y sin embargo, la observación del comportamiento de la materia ante ella, nos permite apreciarla. Nada de eso ocurre con el alma.
La idea de la existencia del alma es un “calmante” que nos permite compaginar el pensamiento superior (que nos hace conscientes de la cruda realidad) con el instinto de supervivencia (esto es; el miedo a la muerte). Esta ocurrencia ha servido para las más variadas disquisiciones filosóficas y también para los más abominables mecanismos de manipulación religiosa (las almas se salvan si obedecen los dictados de los representantes de un dios, y si no, están condenadas a sufrir grandes tormentos por toda la eternidad).
Quienes no están dispuesto a asumir el origen material de aquellas funciones que hasta ahora atribuíamos al alma, esgrimen en defensa de sus creencias que “queda mucho por conocer”. Esto, aunque es del todo cierto, no es un argumento válido ni constituye ninguna prueba de la existencia de ese ente inmaterial e inmortal. Se trata del mismo tipo de falacia que oímos cuando se atribuye a Dios algún fenómeno natural cuyo mecanismo desconocemos, o a los extraterrestres la creación de cualquier objeto volador que no podemos identificar en ese momento. El razonamiento (por llamarlo de alguna manera) es el siguiente: Si no sabes lo que es, se debe a que su origen es divino o alienígena.
Pero todos hemos visto fotos del “aura” (pensaran algunos lectores). En realidad, lo registrado por una cámara Kirlian no tiene nada de fantástico; se trata de un aparato que recoge una imagen ocasionada por una descarga corona en un gas, y su naturaleza depende del tiempo de exposición, conductividad, etc. Es decir, hablamos de un fenómeno sin ninguna relación con "auras" o "energías sobrenaturales" que, no obstante, es utilizado por muchos charlatanes para amasar fortunas, alejando al crédulo de los cuidados médicos efectivos que podrían curarle sus lesiones y/o salvarle la vida.
Por último, está el esperpéntico asunto del peso del alma; unos 21 gramos, según los experimentos que realizara en 1907 el médico estadounidense Duncan Mac Dougall (de Haverhill, Massachusetts). Este creyente doctor compró una cama-balanza y reclutó a unos moribundos a quienes pesó antes, durante y después de la muerte con resultados desiguales (y nunca verificados) que muestran pérdidas de peso que van desde 10,66 a 42,65 gramos.
MacDougall también efectuó un experimento control, consistente en envenenar a quince perros sanos para pesarlos en el momento de la muerte, con resultados uniformemente negativos. Para el médico todo cuadraba: sin dudas, ésta era la prueba por excelencia de que los únicos que gozaban de alma eran los seres humanos.
La noticia apareció el 11 de marzo de 1907 en la página 5 del New York Times y en la revista American Medicine en su número de abril de ese año. En su artículo, el Dr. MacDougall esbozó una materialista hipótesis sobre la “sustancia del alma”, partiendo del supuesto de que “si las funciones psíquicas continúan existiendo como una individualidad o personalidad separada después de la muerte del cerebro y del cuerpo, entonces tal personalidad sólo puede existir como un cuerpo ocupante de espacio”. Y como se trata de un “cuerpo separado”, diferente del éter continuo e ingrávido, debe tener peso.
Aun evitando las explicaciones fáciles, como sospechar que la pérdida de gas intestinal o del aire pulmonar, son muchas las objeciones que pueden hacerse a los experimentos de MacDougall. En realidad, es inútil pretender buscarle explicaciones por la sencilla razón de que todo el experimento está viciado por severas fallas. Empezando por una descripción en general confusa de los procedimientos y una muestra demasiado pequeña. Tampoco podemos confiar en las mediciones; el propio MacDougall afirma que sus escalas eran sensibles a “dos décimas de una onza” (5,68 gramos), lo que resulta tan poco serio como medir milímetros con una regla graduada solo en centímetros. En resumen, sólo tenemos una colección de datos que se debaten entre la incongruencia y la anécdota, con una posibilidad inmensa de errores instrumentales.
Hasta la fecha, ningún otro científico se ha atrevido a “pesar el alma”, salvo un dudoso médico alemán, Becker Mertens de Dresden, quien dijo el 8 de noviembre de 1988 a la revista de chimentos Weekly World News que el alma humana pesa 0,009449055 gramos. De lo que se deduce que el alma humana ha perdido mucho peso durante el siglo XX. A ese ritmo, para el 2006, ya ha desaparecido por completo.
El hecho de que el centro de nuestro ser sea el cerebro es algo tan maravilloso, tan asombroso, que no hay necesidad de inventar nada más. Además, todo esto no implica que el ser humano sea sólo un conjunto de órganos, sangre, huesos,… Poseemos algo más: las ideas. Por supuesto, las ideas anidan en un cuerpo tangible y se producen merced al trabajo hacendoso de las neuronas. Las ideas son intangibles, inmateriales, y pueden tener un efecto visible sobre la materia y la energía. Por ejemplo, puedo decidir llevar a cabo la idea de prender fuego a un leño.
Me hago cargo del inconveniente que comporta la materialidad de la conciencia para las religiones. Entender la base neurobiológica del comportamiento puede hacer tambalear nuestras convicciones más personales. Sin embargo, no hay mal que por bien no venga; alcanzado ese conocimiento logramos la plena humanización del ser humano, ya que no es necesario recurrir a seres y fuerzas sobrenaturales para explicar su comportamiento y esencia.
<<<<<<<<<<<<<<<<<<
Por casualidad, me informé de algo que tiene relación y amplia lo que planteaba en este Bajas Vibraciones.
Se trata de las neuronas “espejo”; un mecanismo por el cual nuestro cerebro “imita” el funcionamiento del de nuestros semejantes. Por ejemplo, si observamos detenidamente a un hombre cortando leña, las neuronas espejo comienzan a reproducir las señales nerviosas como si fuésemos nosotros mismos los que empuñamos el hacha. Esto explica el inmenso poder de la visualización.
Las neuronas “espejo”, son también las responsables de recrear en nuestra mente y analizar inconscientemente los estados de ánimos ajenos, originando esas percepciones que comúnmente llamamos “leer el pensamiento”.
Por supuesto, todos estos procesos se realizan en base a la información recogida por los sentidos; especialmente, el de la visión.
by Reficul | Ago 14, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
Debo empezar aclarando que el Cinturón de Fotones no es un arma secreta de Mazinger Z; tampoco se trata de una prenda muy fashion que todas las jovencitas quieran lucir en sus caderas. Aunque, en cierto sentido, puede decirse que es un complemento de moda; no para el vestir, sino para el pensamiento de esas personas que se tragan cualquier idea absurda. Eso sí, bien condimentada con un puñado términos que suenen muy científicos y con una pizca de menciones a grandes investigadores de reconocido prestigio que después resultan ser un atajo de chiflados y/o estafadores que viven a costa del crédulo.
Efectivamente, el tan cacareado Cinturón de Fotones es otra de tantas tomaduras de pelo que, se propaga y muta como si de una epidemia vírica se tratara.
LAS AUTORIDADES ESPIRITUALES ADVIERTEN QUE LA ÚNICA LUZ QUE DEBE ENVOLVER AL PLANETA ES LA DE LA RACIONALIDAD. Y SI UN PÁJARO TE DICE QUE ESTAS LOCO DEBE SER CIERTO, PUES LOS PÁJAROS NO HABLAN.
El origen de esta disparatada fantasía lo encontramos en Australia. Más concretamente, en una historia que aparece en 1981 en la revista que publica una organización dedicada al estudio de los OVNIs. El artículo, que sería reeditado en 1991 por la revista Nexus, anuncia un “gran evento” cósmico para 1992.
Llegada esa fecha, el único gran evento cómico (en lugar de cósmico) fue la pifia de la predicción. Sin embargo, esto nunca es obstáculo para una profecía que se precie. Basta con un cambio de fechas y ¡como nueva! A partir de entonces, el cuento del Cinturón o Anillo de Fotones reaparece periódicamente en el ámbito de la New Age con pronósticos para el 1998, 2000, 2001, 2003, 2006, 2011, 2012, 2013,… Es algo así como los huevos del supermercado; se retiran los caducados y se reponen con fechas más avanzadas.
Por ejemplo, los canalizadores Virginia Essene y Sheldon Nidle, autores del libro You are Becoming a Galactic Human (Estas convirtiéndote en un humano galáctico) pronosticaron la entrada del Sistema Solar en el cinturón de fotones para cualquier momento anterior al año 2000.
Y es que el hipermegasuperchachigüay Cinturón de Fotones es un tema demasiado sabroso como para relegarlo al olvido sólo por el hecho de carecer del más mínimo fundamento.
Para lograr ese aire de verdad científica que tanto mola, no se duda en mencionar a Edmund Halley (sí, el del cometa) adjudicándole la absurda afirmación de que nos desplazamos hacia la Constelación de Tauro como consecuencia de que nuestro sistema solar orbita alrededor de Alción. Lo cierto, y es algo que está fuera de toda duda, es que nos desplazamos en dirección casi totalmente opuesta (162º); hacia un punto del firmamento llamado “Apex”, ubicado en la zona de la constelación de Hércules.
También se recurre a Paul Otto Hesse como “astrónomo alemán de reconocido prestigio mundial”. En realidad, en el ámbito de la astronomía, nadie sabe quien es el tal Hesse. Si bien, hay constancia de un matemático con ese mismo nombre, dudo mucho que se trate de la persona que, en 1949, escribió un libro plagado de referencias bíblicas y conceptos tan fantásticos como la "radiación manásica".
Fuese quien fuese el autor, las afirmaciones del libro no se sostienen. En primer lugar, nuestro Sol no forma parte del sistema de las Pléyades, ni orbita Alción cada 24.000 años. Si esto fuese cierto, tendría que desplazarse en la supuesta órbita a 32.000 km/s; las constelaciones cambiarían significativamente a lo largo de una vida humana.
Pero hay más, el libro de Hesse divulga el descubrimiento de un anillo o disco de radiación compuesto por partículas fotónicas que rodea a la gran estrella Alción. Se dice que la banda de partículas fotónicas, es producto de la descomposición o división del electrón y que esas partículas son absolutamente lumínicas, es decir, pura luz. No existe la sombra; sólo luz por todos lados.
También se afirma que la Tierra, “…al ingresar en el Cinturón de Fotones, pasará por un sector denominado Zona Nula, en donde la oscuridad será total; este paso tendrá una duración de aproximadamente tres días; en este período no existirá absolutamente nada de luz: ni del sol, ni de las estrellas, ni del universo. Durante esos tres días no habrá luz artificial, porque no funcionará ningún tipo de energía eléctrica a consecuencia del hipermagnetismo existente. Nada funcionará, porque no habrá ningún tipo de energía natural o artificial, solo habrá oscuridad total, durante 3 días.”
Según otros expertos en el tema: “Durante esos tres días, les es fuertemente recomendado encender velas para captar ciertas entidades que habrán roto el velo y que ustedes podrán percibir. En ese momento, deberán orar, deben reunirse lo mas posible aún en un pequeño espacio para poder reconfortarse mutuamente, para que se puedan amar, es decir desplegar esa energía de amor alrededor de ustedes, esto será de gran ayuda.”
Menos mal que el fuego de una vela no es ninguna energía natural ni artificial. ¿Sabe alguien cuántas velas son necesarias para hacer unas lentejas o poner una cafetera?
“La compresión de la atmósfera haría que toda la materia se hiciera más densa, con la posibilidad de que se produjeran reacciones en cadena o explosiones nucleares de los materiales radiactivos almacenados en la Tierra”. Según Essene y Nidle, estos peligros no nos habrían afectado porque (si su predicción no hubiese sido una estúpida mentira) se habría producido “…un aterrizaje de naves extraterrestres con tripulaciones de técnicos que vendrían a ayudarnos en esos momentos críticos.”
Hasta aquí conviene hacer algunas observaciones. Por ejemplo, se habla de “partículas absolutamente lumínicas”, y digo yo ¿los fotones que hasta ahora conocemos son minusválidos?. “No existe la sombra”; pues será porque todo se vuelva transparente. De lo contrario, aunque la luz viniese de todas partes, un cuerpo opaco seguiría impidiendo el paso de cualquier partícula lumínica por fantástica que ésta sea.
Imagínense rodeados de luz blanca (suponiendo que estén todas las frecuencias); miren hacia donde miren no verán nada más que luz blanca, pues viene de todas las direcciones. Y lo que es peor, cuando busquen un descanso para sus inútiles ojos no lo encontrarán; pues, aunque cierren los párpados, esas cojonudas partículas lumínicas los atravesarán como si tal cosa. De forma que, durante 2.000 años, no se podrá pegar ojo o, mejor dicho, no servirá de nada.
Además, es una luz que “no produce calor”. Menos mal, porque 24 horas de luz al día hasta en la gruta más profunda, si además produjera calor, sólo nos faltaría ponernos una manzana en la boca como hacen en Segovia con los cochinillos antes de cocinarlos.
La Zona Nula es otro sinsentido. Si existiera algo parecido no habría pasado desapercibido en los estudios de la Radiación de Fondo de Microondas. Sin duda, ese vacío de energía se habría hecho notar en la uniformidad con que esa radiación está distribuida en el espacio.
Pero volvamos al Cinturón de Fotones. No es seguro que allí haya payasos y globos de colores, pero ni puñetera falte que hace; porque producirá maravillosos efectos: “alteraciones en la fotosíntesis del reino vegetal, generando cambios importantes en la alimentación del ser humano, paso importante para su nueva evolución. Estos cambios también se manifestarán en nuestro ADN. Así mismo, aumentaremos nuestra frecuencia vibratoria…” “…pasaremos de la tercera a la cuarta dimensión…” “Además, parte de la Humanidad estaría integrada en la llamada Jerarquía Espiritual, capacitada para establecer una intima relación con los co-guardianes del planeta (delfines, ballenas, etcétera).”
¡Vaya, que hermoso cuadro! humanos, delfines y ballenas chapoteando juntos en un mar de amor. Ya los veo formando círculos en los mares cogidos de las aletas y/o manos, para entonar cantos a la Madre Naturaleza.
¿Y qué decir de esto?: “Al entrar en el cinturón fotónico, nuestro cuerpo físico pasará a ser semi-etérico y poseerá muchas de las características del cuerpo etérico. Este cuerpo podría ser modificado por la mente tan fácilmente como se cambia de pensamientos.”
Por fin todas las chicas podrán ponerse moradas comiendo de lo que más engorda, y jamás tendrá que pasar por un quirófano para conseguir las medidas que desean. Y a vosotros, chicos, … ¿qué os voy a contar que no se os haya ocurrido ya? ¡Si es que sois unos cochinos, además de mal dotados!
Lástima que estas predicciones sean sandeces sin ninguna base. Muy al contrario, si existiese algo parecido al Cinturón de Fotones, deberíamos preocuparnos seriamente por las extinciones masivas de las especies de hábitos nocturnos o, simplemente, de aquellas que necesitan de la visión para alimentarse. Por su parte, el cese del calor del Sol pondría en marcha una cadena de desastres como fin del ciclo de lluvias y la congelación de toda el agua de la superficie del planeta.
Haciendo un benévolo esfuerzo de imaginación, sólo se me ocurre relacionar todos estos desatinos con el efecto de “lente gravitatoria”: un fenómeno de ilusión óptica que se da cuando un objeto brillante como una estrella o una galaxia se encuentra justo detrás de otro objeto de gran masa; el campo gravitatorio desvía la trayectoria de los haces de luz del cuerpo brillante de forma parecida a como lo haría una lente. En un caso ideal recibiríamos la falsa imagen en forma de anillo, fenómeno que se conoce como “anillo de Einstein”. En cualquier caso, una ilusión óptica nunca pondría en peligro el suministro eléctrico, ni produciría ningún cambio en el Planeta.
¡Más difícil todavía! Sabemos que los fotones (que normalmente se mueven en línea recta) pueden ser desviados por un potente campo gravitacional. Para curvar la luz en 360º necesitaríamos un campo gravitacional muy muy muy muy … potente. Aun así, no se formaría un anillo, sino una espiral que desembocaría en el cuerpo que genera ese campo. Por otra parte, si existiera un campo gravitatorio tan descomunal, estaríamos sintiendo sus efectos desde hace algunos años; el sistema solar estaría siendo literalmente engullido por él.
En internet podemos encontrar muchas versiones sobre el cuento del Cinturón de Fotones; en algunas, la acumulación de disparates alcanza límites propios de un mal viaje con LSD: “la rotación de la tierra cesará…”, “se romperán los campos magnéticos…”, “nuestro planeta quedará quieto durante cinco días”. Menos mal que “la Confederación Galáctica aconseja a la humanidad que almacenen agua, velas, alimentos y que se mantengan unidos para asegurar su supervivencia.”
Pero después de esa caótica semana “habrá 2.000 años de paz y armonía. Un mundo de luz perpetua (hasta en los rincones más oscuros) va a desanimar a los criminales y a la maldad que crecen y se perpetúan en la oscuridad.”
Obviamente, a nadie se le ocurre cometer un delito con luz; esas cosas (y algunas de otra índole) se hacen siempre a oscuras. Sin embargo, no podemos descartar que un invidente, incapaz de percibir la luz, se líe a bastonazos con la gente y lastime a alguien.
“En esta Edad de Oro que llega, cada ser humano tendrá la oportunidad para realizar todo su potencial. Esta nueva época, predicha en las revelaciones bíblicas, será una edad en que la gente podrá descubrir sus verdaderas habilidades psíquicas, como la telepatía y la telekinesis, entre otras.”
“TODO AQUEL QUE NO ESTE VIBRANDO (¡un fraile, dos frailes, tres frailes, ateo el que no vibre!) EN UN NIVEL DE CUARTA DIMENCION HACIA ARRIBA, SERÁ DESECHADO POR LA NATURALEZA MISMA. No serán juicios de Dios, como nos han hecho creer, sino el nuevo ajuste de la madre Naturaleza… PREPAREMONOS PUES Y QUE DIOS NOS BENDIGA A TODOS CON SU LUZ!! ADELANTE MENSAJEROS DE LA LUZ, EL COMIENZO DE UNA NUEVA VIDA NOS ESPERA!!”
Mientras que un humano como yo, con Bajas Vibraciones, poco evolucionado espiritualmente y cegado por el materialismo, escribe este texto escéptico, entidades extraterrestres de la Constelación de Sirio estarían trabajando amorosamente para que nuestro ADN recupere las 10 hélices perdidas. Sí, porque como todo el mundo sabe el ADN tenía 12 hélices antes de la expulsión del jardín del Edén.
“La Tierra será restaurada y sanada y la maldad no será ya más. Preparémonos, pues, ya que nos queda poco tiempo. De aquí a unos meses o tal vez un par de años veremos el cielo surcado de señales y de las naves (OVNIs) de la Federación moviéndose de un lugar a otro para ir creando conciencia en las gentes, como señal del advenimiento del deseado de todas las naciones, el cual vendrá con gran poder, llenando los cielos, acompañado de más de 10 millones de naves y hermanos de diferentes puntos del universos.”
“La Confederación Galáctica, por diferentes medios lo ha advertido años antes a las autoridades del gobierno y de la Iglesia, pero estas una vez mas ocultaron algo de vital importancia para la humanidad” Mira que son malos…
Algunos listillos, para no complicarse la vida y esquivar el peliagudo tema de las catástrofes que se deberían generar, cortan por lo sano y adoptan una versión más cómoda. Así, para “abandonar el anillo mas rápidamente la Confederación Galáctica ha dispuesto que la tierra entre en una burbuja interdimensional de rescate que la trasladará fuera del anillo hacia la quinta dimensión. Llegaríamos a este glóbulo de rescate por el año 2012-2013, un período de diecisiete años que pondrá fin a la luz constante y nos volverá a un ritmo de doce horas de luz y doce horas de oscuridad.” Si es que todo tiene arreglo, hombre de poca fe.
En esta misma línea, no me resisto a reproducir este fragmento ejemplar de la literatura magufa:
“Adicionalmente, la ruptura de la capa de ozono a finales de los setenta y comienzos de los ochenta señala otro cambio critico creado en parte por el Cinturón Fotónico al acercarse. Demos ahora un vistazo al Sol y veamos lo que él ha estado pasando. En 1987 y 1988, los sirios (extraterrestres) cambiaron la polaridad de los cuerpos sutiles del Sol de modo que el Cinturón Fotónico no pudiera afectar de manera adversa al Sistema Solar. Primero cambiaron la polaridad de los cuerpos solares sutiles realineándolos con las nuevas redes que están siendo creadas por Los Señores del Tiempo (la Fuerza Supervisora de DIOS que se encarga de la creación continua de éste universo físico). En segundo lugar, los científicos de la Federación Galáctica variaron la sincronización del ciclo de las manchas solares para facilitar que el Sol se adapte a este nuevo alineamiento de los cuerpos sutiles. Las vastas presiones sobre su Sistema Solar han sido eliminadas.” ¡Uf, que alivio!
“…la Federación Galáctica ha situado varias naves de Investigación atmosférica y equipos de personal de rastreo. Su único propósito es vigilar el hueco en la capa de ozono y asegurarse de que no se vuelva intolerable para la vida sobre su planeta. Además, estas naves y sus tripulaciones son capaces de supervisar y corregir actividades sísmicas, que se están presentando ahora a medida que su planeta y el Sistema Solar se aproximen y entren a la zona nula del Cinturón Fotónico. Lo que puede parecer para ustedes una perdida, será realmente un beneficio que permitirá que los campos de energía fotónicos sean alterados a nivel sub atómico y se convertirá en la fuente de energía básica de su Sistema Solar.”
Es decir, que esos hombrecillos verdes son responsables, por acción u omisión, de los desastres naturales que en los últimos años se han cobrado miles de vidas. Dudo mucho que, a una madre que ha perdido un hijo por un terremoto o un tsunami le sirva de consuelo la alteración de los campos de energía fotónicos a nivel sub atómico.
by Reficul | Ago 14, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
La vida es una carretera en la que los crédulos son candidatos idóneos para sufrir aparatosos accidentes e incluso llegar perder la vida. Desgraciadamente, algunos ya son cuerpos inertes que alimentan a los carroñeros del misterio y la falsedad; otros muchos, sin embargo, pueden ser advertidos del peligro con la adecuada señalización vial.
Si con la anterior entrega les agüé la fiesta a los amiguitos de los hombrecillos verdes, leyendo el presente Bajas Vibraciones comprenderán que lo hice por razones puramente humanitarias y en cumplimiento del deber de auxilio en carretera.
El mito y el pensamiento mágico tienen una base psicológica muy profunda en el hombre, pero en el siglo XVII se inició afortunadamente una revolución en el pensamiento humano, dejando éste de ser exclusivamente especulativo para someterse a la prueba experimental.
Los humanos del siglo XXI no podemos permitirnos involucionar abandonando caprichosamente la lógica y la racionalidad que tantos frutos nos ha aportado.
Concluía la anterior entrega diciendo que los ovnis, lo mismo que sucedió con las brujas en el siglo XVIII y los espíritus en el XIX, han pasado a formar parte del imaginario colectivo; y, como todos los mitos, han acabado constituyendo un sistema de creencias; una religión. Veamos hasta que punto.
LAS AUTORIDADES ESPIRITUALES (y Nietzsche) ADVIERTEN HAY QUIENES DESEAN SABER Y HAY QUIENES QUIEREN CREER.
“Ellos, los hermanos del espacio, están aquí. Nos observan y ven con preocupación nuestras acciones. Están aquí para guiarnos, para conducirnos a una mejor vida, a desarrollar nuestras capacidades a niveles insospechados. A liberarnos del yugo de la materia y los problemas cotidianos. A hacernos saltar al siguiente paso evolutivo. Alcemos nuestra vista al cielo. Seamos sensibles a su mensaje”.
Si usted, como millones de personas, se ha sentido intrigado por el tema de los ovnis y ha buscado información al respecto, seguramente le resultará familiar el contenido del párrafo anterior.
El deseo de conocer es un síntoma muy saludable en el ser humano. Sin embargo, el mundo las seudo-ciencias puede llegar a ser un terreno peligroso para todo aquel que no esté convenientemente vacunado contra la irracionalidad. Nuestra sed por lo “asombroso”, nos hace susceptibles de ser seducidos por noticias infundadas, falsos investigadores con chaleco multibolsillo y, en general, cualquier rumor estúpido que circule por internet. Si bajamos la guardia, nos podemos convertir en presas fáciles de grupos que abiertamente se autoproclaman como “amigos o seguidores de los extraterrestres”.
Algunos de estos clubes son totalmente inofensivos; simples grupos de amigos; gente idealista, crédula y con mucha imaginación que, a veces, llegan a sugestionarse los unos a otros hasta límites sorprendentes. Sin embargo, otros son verdaderas sectas de fanáticos dispuestos a cualquier atrocidad (por ejemplo: suicidarse coincidiendo con el paso de algún cometa). En general, estas sectas apocalípticas venden la “salvación” como ha hecho la Iglesia durante siglos, sólo que en la versión hombrecillos verdes. Ser captado por uno de estos grupos puede tener las mismas consecuencias que la más nociva de las sectas.
Frecuentemente, la paranoia forma parte de las creencias de estos grupos. Pruebe a ingresar en alguno de ellos manifestando interés por los ovnis, aunque manteniendo abiertamente una postura escéptica. Ya verá lo poco que tardan en acusarle de ser un “agente de desinformación del gobierno”. Sí, porque todos los gobiernos están controlados por los illuminati, la Comisión Trilateral, los Bildebergers, los extraterrestres grises, etc. Cualquier crítica que ponga de relieve la falta de evidencias, lejos de desacreditarlos, los refuerza en sus creencias. Una buena teoría de conspiración puede incorporar en ella cualquier cosa, por muy contradictoria que parezca, y voltearla a su favor. Insistirán en que "los extraterrestres controlan este planeta usando gobiernos secretos…” y afirmarán que “La VERDAD es opuesta a lo que quieren que veas…"
Muchos se preguntaran cómo es posible que alguien se deje liar por estos grupos de pirados. En realidad es más fácil de lo que parece; las personas siempre están a la búsqueda de algo novedoso e insólito, el tema OVNI es un fenómeno muy seductor alimentado por el cine, los medios de comunicación y un sin fin de charlatanes. La gente (generalmente joven) se aficiona a él, y empieza recopilar información. Ya sólo es cuestión de tiempo que se tropiecen con gurús que aseguran tener un conocimiento privilegiado sobre los extraterrestres.
Posteriormente, al encontrar un ambiente agradable, y rodeados de semejantes que tienen las mismas aficiones y creencias, el recién captado comienza a integrarse en la comunidad, siendo su primer paso el renunciar a su individualidad y a su capacidad de crítica. A partir de ese momento, el nuevo integrante es capaz de creer cualquier cosa y hacer cualquier encargo de su líder, por muy irracional que sea. Y como veremos a continuación, en algunos casos este sectarismo lleva a la muerte; una advertencia para aquellos que, se zambullen en lo insólito dejando en tierra su salvavidas: el criterio racional.
PUERTA DEL CIELO (HAVEN’S GATE)
Cuando el cometa Hale-Bopp se acercaba a la Tierra algunos resucitaron la superstición medieval por la que los cometas eran presagios de calamidades. Otros quisieron ver en el cometa a “la estrella de Belem que ha aparecido de nuevo señalando el fin del mundo”. Fantasías más elaboradas relacionaban al cometa con la leyenda de los Oannes, seres míticos mitad humanos y mitad peces que presuntamente trajeron la escritura y el conocimiento a los sumerios. Y de este modo, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, el Hale-Bopp pasó a convertirse en una línea de metro extraterrestre cuya próxima parada era la Tierra.
Para colmo, un aficionado a la astronomía fotografió el cometa y para su sorpresa descubrió en la imagen un objeto luminoso que parecía estar en el mismo plano. Dicho aficionado, sin la menor verificación, participó en programa radiofónico de Art Bell, que se transmite a todo Estados Unidos y es conocido por su fanatismo en todo tipo de temas para-normales. Allí, ante los micrófonos, describió que un “misterioso objeto similar a Saturno” venia siguiendo al cometa. Aunque posteriormente se descubrió que el objeto era en realidad una estrella con cierta difracción causada por el equipo del usuario, nada podía detener ya la epidemia de fiebre platillista. La idea de una nave extraterrestre siguiendo al Hale-Bopp inundó el mundillo paranormal, fue pregonada a los cuatro vientos por un gran desfile de pseudos investigadores. La tragedia vendría después.
El 26 de marzo de 1997, nos enteramos de un estremecedor suicidio colectivo que tuvo lugar en la zona residencial de Rancho Santa Fe, en San Diego, California. Allí, veintiuna mujeres y dieciocho hombres (algunos de ellos castrados) se suicidan con un cóctel de vodka y barbitúricos. Al lado de sus ordenados cuerpos yacen las maletas con sus pertenencias personales como si estuvieran listos para viajar. Sus creencias, expresadas en un video de despedida y en su página de internet, refieren a la llegada del fin de los tiempos cuando ellos, como elegidos, sean elevados a un nivel superior de existencia. Para lo cual deben abandonar sus “receptáculos” (es decir, sus cuerpos) y, posteriormente, abordar una nave extraterrestre que viene en la cola del Cometa Hale-Bopp.
ORDEN DEL TEMPLO SOLAR
Esta secta fue fundada en 1974 por Luc Jouret (un belga diplomado en homeopatía) y Joseph di Mambro (condenado por estafa y vinculado con la venta ilegal de armas); los cuales serán gran maestre y sumo sacerdote de la orden respectivamente.
Jouret se comunicaba con maestros extraterrestres de un planeta llamado Próxima, los cuales salvarían a los elegidos cuando el Apocalipsis estuviera cerca. Dichos extraterrestres eran producidos por un sofisticado y costoso equipo de efectos visuales que Joseph di Mambro había adquirido en los Estados Unidos. Los mensajes de Jouret estaban cargados de motivos racistas y pro-nazis.
En Octubre de 1994 en localidades de Canadá y Suiza mueren un total de 53 personas en un suicidio ritual. Ello incluye la matanza de un matrimonio y su bebé de dos meses, que fue brutalmente acuchillado por los miembros de la secta, que lo consideraban el anticristo. En la navidad de 1995 otros 16 miembros del Templo Solar se suicidan en un bosque de Francia. El 23 de Marzo de 1997, cinco miembros de la Orden se autoinmolan en una casa en Québec (Canadá) creyendo que reencarnarían en un planeta de la estrella Sirio.
GIORGGIO BONGIOVANNI
Bongiovanni asegura que la Virgen María le habla. El 2 de Septiembre de 1989 cae en trance y le “aparecen” en las manos los estigmas de Cristo (nunca permitió una revisión de los mismos). A partir de entonces inicia un apostolado mundial aclamando el fin del mundo y la necesidad de penitencia, según las recomendaciones que le da la Virgen en sus trances místicos durante los cuales sus estigmas sangran.
Bongiovanni es una de las cabezas importantes de la agrupación conocida como Centro de Estudios Fraternidad Cósmica, una secta apocalíptica fundada en 1952 por el siciliano Eugenio Siracusa, quien decía ser la reencarnación de Juan el Evangelista, Hermes Trimegisto, Cagliostro y Rasputín, entre otros. Entre los conceptos que difunde se encuentra la idea de abandonar voluntariamente esta vida para ascender a otro plano más feliz de existencia en otro mundo; razón por la cual se suicidan algunos miembros de la secta.
Hacia 1978, caundo unas 50,000 personas formaban parte de Fraternidad Cósmica, Eugenio Siragusa es detenido por la policía italiana acusado de plagio, estafa, extorsión continua y violencia carnal, los denunciantes fueron miembros de la Fraternidad Cósmica.
Según Siragusa y Bongiovanni, en Agosto de 1991, asistiríamos al fin del mundo, del cual solo sobrevivirían los elegidos; es decir, los miembros de su agrupación. Bajo sus indicaciones construyeron por todo el mundo una docena de arcas subterráneas con víveres y equipo de supervivencia para aguantar hasta que fueran rescatados por los “hermanos del espacio” durante la “Evacuación Mundial”. El fin llegaría con una asteroide de gran tamaño que impactaría la Tierra alterando el eje magnético terrestre y provocando un cataclismo mundial. Los seguidores vendieron sus propiedades y emigraron a los refugios.
Todos sabemos que no pasó nada de esto. Como siempre, la profecía falló y los fanáticos hicieron el ridículo, pero esto no supone ningún problema para quien ha abandonado la racionalidad. Tan sólo 32 horas después de la fecha anunciada para el fin del mundo, Bongiovanni cayó en un supuesto trance apareciéndole nuevos estigmas en los pies. Fue entonces cuando recibió un presunto mensaje de Cristo. Bongiovanni declaró que tras esta prueba de fe “…en el plano astral el planeta ya está muerto”. Desde entonces cualquier acontecimiento ha sido tomado como señal del inminente fin del mundo y se han hecho repetidas profecías fallidas.
MISION RAMA
Este grupo fue fundado por el peruano Sixto Paz Wells, quien dice tener contacto con un extraterrestre llamado Asthar Sheran, comandante intergaláctico, cuya misión consiste en rescatar a un grupo de elegidos en los días anteriores a la destrucción de la Tierra por la llegada de un gigantesco planeta denominado Ajenjo o Hercolubus.
Una facción española que se escindió de los grupos Rama se autodenominada Comando Ashtar. Su líder, Juan Ester, declaro que “el actual Sixto Paz Wells es un farsante, pues el original se suicidó hace algunos años”, además declaró ser “legal embajador” de Bongiovanni ( cosa que el “profeta italiano” niega ) y “guerrero que ha de resucitar el sentimiento nazi en Europa tras la caída del arcángel Hitler”.
Otra facción conocida como “Grupo Sirio” o “I am” se ha apropiado de la filosofía de la Fundación Urantia y asegura recibir instrucciones de un extraterrestre llamado Kasteda para preparar un refugio contra el cataclismo final por venir. Además agregan: “cada adepto posee un maletín preparado para irse de este mundo” (es decir, más suicidas).
NIÑOS DE DIOS
La secta “Niños de Dios” ha sido acusada en diversos países de prostitución ritual, incesto, abuso sexual a menores entre otros delitos. Su propaganda declaraba la redención personal por medio del acto sexual. Si observamos detenidamente su propaganda veremos una recreación del paraíso post-apocalíptico casi estilo Walt Disney que incluye una catedral del amor con exhibiciones sexuales y alumbramientos, un pabellón sobre las energías piramidales e instalaciones con “platillos voladores”.
Y MUCHISIMOS MÁS
La cantidad de cultos ovni que existen en la actualidad es enorme. Sin embargo, nadie puede aventurar una cifra, ya que no existe ningún tipo de registro. Además, cuando una de estas sectas se registra, lo hace disfrazada de asociación para el estudio de tal o cual tema. Por lo general, los grupos OVNI formados por presuntos contactados con los extraterrestres terminan cayendo en la trampa de transformar sus metodologías en rituales, su experiencias y filosofía en religión; consideran a sus contactados como lideres espirituales, y a los extraterrestres como ángeles o dioses. Ese es el inicio de un culto OVNI.
La Sociedad Aetherius fue fundada en Inglaterra en 1955 por George King, quien declaró mantener contacto con extraterrestres que lo nombraron la voz del “Parlamento Interplanetario”, aseguró haber viajado en platillos voladores e incluso conversado con Jesucristo (que es un extraterrestre) y un otro alienígena de nombre Aetherius, del cual toma su nombre la sociedad. La Sociedad Aetherius se ha constituido oficialmente en una iglesia, tienen templos y celebran ceremonias religiosas. Sus actividades se asemejan a la conducta tradicional de los seguidores de la Nueva Era; sus miembros organizan cadenas de oración y meditación por diversas partes del mundo con el convencimiento de que “ayudan física y espiritualmente al equilibrio armónico del planeta”. De la misma forma desarrollan excursiones de alpinismo hacia altas montañas para orar en sus cimas y “recargar los puntos energéticos del planeta”. Sin embargo no solamente emplean la oración para “recargar” ciertas zonas de la Tierra, además han inventado construido sofisticados aparatos con tecnología alienígena que, presuntamente, “cargan los centros energéticos subterráneos del planeta”.
El Movimiento Raeliano, es iniciado en 1973 por Claude Vorilhon (un ex-reportero francés), según el cual, los “Elohim” son los creadores de la humanidad y, por tanto, nosotros somos el resultado de sus experimentos. Dentro de sus enseñanzas se encuentra la idea de instituir a nivel mundial un método de gobierno de corte fascista: la geniocracia; donde, sólo aquellos ciudadanos con un aceptable nivel de educación tienen derecho a votar y ser votados.
Recientemente, los raelianos anunciaron (sin haberlo demostrado hasta la fecha) que habían logrado el primer ser humano clonado. Según sus creencias, la clonación es el método ideal para alcanzar la inmortalidad. Obviamente, quienes sostienen tan absurda idea, ignoran que un clon sería otra persona completamente distinta en cuanto se refiere a la personalidad, la memoria y demás aspectos de la conducta. No obstante, en el colmo de la estupidez, su líder, Rael, llegó a declarar que “buscaba clonar a Hitler para hacerlo pagar por sus crímenes”.
En fin, señores raelianos, no se desesperen si no consiguen clonar a Hitler. Y recuerden que en España tenemos a Aznar (ya se que no es lo mismo, pero se da un aire con ese bigotillo). Estamos dispuestos a prestárselo para que le hagan pagar por los crímenes que quieran.
by Reficul | Ago 14, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
Los lectores de Bajas Vibraciones ya saben de mi denodada lucha contra el engaño y de mi heroico esfuerzo para extender el pensamiento racional y crítico; así que no me hecho más flores y voy al grano.
A partir de mediados del siglo XX se extendió por el mundo la paranoia ovni. A pesar de que los fraudes descubiertos demuestran hasta la saciedad la falsedad del mito extraterrestre, éste está tan enraizado en nuestra sociedad que no he podido resistir la tentación de aguarles la fiesta a quienes creen en los hombrecillos verdes.
Sí, ya lo se; soy malo malísimo, pero recuerden que fueron engañados por multitud de charlatanes con chalecos multi-bolsillos, revistas pseudocientíficas, malos programas de TV y, por supuesto, el cine. Yo sólo me limito desfacer el entuerto; a lanzar un salvavidas a quienes quieran regresar a tierra firme, en donde la imaginación, aunque deseable y necesaria, no debe conducirnos al delirio.
LAS AUTORIDADES ESPIRITUALES ADVIERTEN QUE LA MEJOR PRUEBA DE QUE HAY VIDA INTELIGENTE EN EL UNIVERSO, ES QUE JAMÁS NOS HAN VISITADO.
Todo indica que el fenómeno ovni se ha desarrollado como un mito perfectamente adaptado a la segunda mitad del siglo XX. Antes aparecían las hadas, los gnomos…, ahora, cuando gozamos de una civilización tecnológica, aparecen unos ingenios en el cielo que dejan nuestros conocimientos en ridículo.
Normalmente es casi imposible rastrear los orígenes de los mitos, pero el caso que nos ocupa, al ser un mito moderno, puede ser rastreado con más facilidad. Podríamos remontarnos a Schiaparelli, el astrónomo aficionado, que creyó ver canales en Marte; podríamos hablar de Sir Percival Lowell, que estaba convencido de que los canales descubiertos por Schiaparelli eran artificiales; podríamos mencionar a Madame Blavastky, la teosofía y sus atlantes; sin olvidarnos del pánico que causó la emisión, en 1938, de la obra de H. G. Wells titulada “La guerra de los mundos”; también están las obras de ciencia ficción de los años 30 y 40 en las que las naves extraterrestres eran argumentos cotidianos … Pero tratar todo ello daría lugar a un texto demasiado extenso y, probablemente, aburrido. Por ello, partiremos de la década de los 40 en la cuna del mito: Estados Unidos.
La década de los 40 está marcada por la Segunda Guerra Mundial y el lanzamiento de las primeras bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Tampoco debemos olvidar la creciente paranoia anticomunista que desembocaría en la caza de brujas del Senador McCarthy. Estos dos temas tienen una importancia capital a la hora de entender el nacimiento del mito ovni y la muy recurrente conspiración gubernamental para ocultar todas las evidencias.
PRUEBAS ATÓMICAS Y SECRETISMO
El 16 de julio de 1945, en el campo de tiro de la Fuerza Aérea en Alamogordo, Oppenheimer da la orden para detonar la primera bomba atómica de la historia. Es la culminación del “proyecto Manhattan”; el resultado de algo más de dos años de trabajo en el laboratorio de Los Álamos, en Nuevo México.
A principios de 1943, Los Álamos no era nada más que una escuela de Exploradores. Unos meses después, tres mil personas del ejército empezaban la construcción de un laboratorio de investigación nuclear. Allí todo era secreto; el trabajo que realizaban, su localización e incluso su existencia. Oficialmente Los Álamos no existían, por tanto todos los trabajadores recibían su correspondencia en el apartado de correos 1663 de Santa Fe. Las cartas e incluso las llamadas telefónicas eran censuradas.
En sus ratos libres, el personal de los Álamos podía bajar a Santa Fe a comprar, pero siempre bajo la estrecha vigilancia del G2, cuyos miembros eran fácilmente detectables, ya que todos ellos llevaban sombreros de ala ancha, de paja en verano, de fieltro en invierno. Los hombres del G2 cuidaban de que no se hablase con los lugareños más de lo estrictamente necesario, vigilaban que no se echara ninguna carta al correo, y hasta te seguían al interior de La Cantina (el bar de La Fonda).
Por otra parte, la climatología era fundamental. La prueba debía realizarse en un día calmado para evitar que los vientos transportasen la radioactividad a las poblaciones vecinas. Por ello, durante los días anteriores a la detonación los meteorólogos se enviaban globos meteorológicos cada pocas horas, y una vez al día un avión lleno de instrumentos volaba hacia el nordeste para intentar predecir el tiempo.
Había grupos de científicos esparcidos por todo el sur de Nuevo de México para medir la precipitación radioactiva. Con ellos había grupos de policías militares cuyo trabajo sería evacuar a la población si los niveles de radiactividad se hacían demasiado altos. Para practicar el lanzamiento de la bomba, todos los días despegaba un B-29 de la cercana base aérea de Roswell y efectuaba pruebas de tiro simulado.
Al finalizar la guerra el laboratorio de los Álamos siguió construyendo bombas atómicas y las pruebas continuaron en Alamogordo. Roswell continuó siendo una Agrupación con armas atómicas. Se continuaron realizando pruebas de cohetes y de misiles dirigidos. En toda la zona circulaban los rumores y se respiraba un cierto ambiente de secreto y confidencialidad.
El gran temor de los americanos era el que los rusos fueran capaces de desarrollar la bomba. Había sospechas de que gran parte de la información secreta sobre la misma había sido filtrada a los soviéticos. Los americanos empezaron varios proyectos cuyo propósito era conocer rápidamente cualquier explosión atómica que pudieran realizar los soviéticos. Uno de ellos se basaba en la detección de las ondas de choque generadas por las posibles explosiones nucleares, el proyecto Mogul. En él se utilizaban grandes globos con detectores de ondas. Los globos eran de neopreno o de polietileno y, por tanto, transparentes para las señales de los radares. Por ello debían llevar una estructura revestida con una fina hoja metálica que reflejase los impulsos del radar. En el verano de 1947 se estuvieron haciendo muchas pruebas con estos dispositivos.
EL AVISTAMIENTO DE ARNOLD
El 24 de junio de 1947, Kenneth Arnold, un hombre de negocios de Boise (Idaho) volaba, como de costumbre, de Chehalis a Yakima (Washington) en un avión privado. Cuando estaba cerca del Monte Rainier, empezó a ver lo que parecía un grupo de aviones de apariencia poco familiar volando muy cerca de las montañas.
“Podía ver su perfil muy claramente contra la nieve según de acercaban a la montaña. Volaban muy cerca de las cumbres, directamente en dirección sur sudeste hacia los cerros escarpados de la cordillera, volaban como gansos en una línea diagonal similar a una cadena.”… “Estaban a una distancia de unas 20 ó 25 millas, y no pude ver ninguna cola en ellos. Miré aproximadamente durante tres minutos una cadena de cosas de una longitud de cinco millas, virando bruscamente hacia los altos picos de las montañas o alejándose de ellos con la misma brusquedad. Eran planos como moldes para hacer tartas y tan brillantes que reflejaban el sol como un espejo. Nunca vi nada tan rápido”.
Hay varias hipótesis que dan perfecta cuenta de lo que vio Arnold. Cuando el viento sopla en los picos escarpados cubiertos de nieve muchas veces ésta se levanta y revolotea; a cierta altura y bajo cierto ángulo de visión, la luz se refleja en ella como si fuera un espejo. El agua es transparente, sin embargo, cuando el sol está muy bajo en el horizonte, las diferentes densidades del agua y del aire hacen que la luz se refleje en esta última como en un espejo; la propia niebla o calima tiene un comportamiento similar. El fenómeno es el mismo cuando se trata de dos masas de aire con diferente densidad. El sol, el avión de Arnold y los picos estaban en la posición y altura correcta para percibir el reflejo de la luz que daba una apariencia sólida e incluso metálica al fenómeno.
Si recordamos las palabras de Arnold, los "platillos" se movían al unísono muy cerca de las cumbres escarpadas. Esa es la característica del viento soplando contra la cordillera. En las puntas se formarían los remolinos de nieve que serían los que reflejarían la luz. En cada pico un "platillo". Como las cumbres de los alrededores del Monte Rainier forman una línea recta, lo que vería Arnold sería un conjunto de "platillos" moviéndose al unísono, como si formaran una cadena. Las embestidas del viento marcarían los saltos que los alejarían o acercarían a la cordillera.
Arnold, informó de lo que había visto. En sus declaraciones a los periodistas dijo que “volaban como lo haría un plato si lo lanzas para que salte sobre el agua” (no que tuviesen forma de platos). En la mayor parte de los países de habla hispana se tradujo por "platillo volante" La historia del platillo captó el interés del público y, aunque los periódicos al principio tuvieron tendencia a mofarse del cuento, según se incrementaban otras informaciones de avistamientos, los platillos se convirtieron en noticias de primera página en todas partes. Con posterioridad, Kenneth Arnold publicó su historia en el número 1 de la revista Fate Magazine, dirigida por Ray Palmer. En ella, el relato es mucho más fantástico que el ofrecido en el informe oficial.
La noticia fue extendiéndose por todo el país, y con ella surgieron nuevos avistamientos que inundaron la nación. Semanas después empezaron a producirse en Inglaterra y en otros países. El hecho de que algunos de estos avistamientos ocurrieran en Finlandia y en Suecia, cerca del Telón de Acero, causó algunas preocupaciones a los paranoicos americanos que contemplaban la posibilidad de que estos fenómenos tuvieran algo que ver con acciones militares de los soviéticos. Algunos de estos avistamientos, como el de Peenemunde (antiguo centro alemán de investigación y fabricación de cohetes en manos rusas), recibieron tratamiento de alto secreto.
EL TIMO DE CHRISMAN Y DAHL
En seguida aparecieron los bromistas y los falsificadores que querían sacar tajada del asunto. Quizá el caso más dramático por sus dolorosas consecuencias fue el ocurrido en julio, unos pocos días después del caso Arnold, Fred Chrisman y Harold A. Dahl, dijeron haber visto seis discos mientras patrullaban en una lancha cerca de la isla de Maury, en Washington. Dijeron que uno de los disco se inclinó y se desintegró y que sus restos cayeron al mar; habían logrado recoger algunas muestras. Dahl y Chrisman trataron de vender su historia a una revista de aventuras de Chicago. Dos oficiales de Inteligencia de la Armada se entrevistaron con ellos y recogieron los supuestos fragmentos del "platillo" para un análisis técnico. Al día siguiente, el avión que los traslada estalló en pleno vuelo. Los dos oficiales murieron, aunque los otros dos tripulantes saltaron en paracaídas y se salvaron.
Poco después, los periódicos de Tacoma empezaron a recibir llamadas anónimas donde se decía que el avión había sido disparado o saboteado para ocultar los fragmentos extraterrestes. Realmente el accidente se había producido por un incendio fortuito. Los análisis demostraron que los fragmentos del "platillo" no eran nada más que restos de unas formaciones rocosas muy inusuales que existen en la isla de Maury. En un interrogatorio posterior, al enfrentarles a las pruebas, Dahl confesó que sólo querían publicidad para vender su artículo. No obstante, a pesar de la confesión, este desgraciado incidente avivó la teoría de la conspiración gubernamental.
EL CASO ROSWELL
El 8 de julio de 1947 varios periódicos publicaban la noticia de que en Roswell un granjero había recogido un “disco volante”. En el Chronicle, de San Francisco, se reproduce la declaración emitida por el oficial de relaciones públicas de la base de Roswell, en la que se afirma que “El objeto volador aterrizó en un rancho cerca de Roswell en algún momento de la última semana”… “el Ejército, fue lo suficientemente afortunado de tomar posesión de un disco mediante la cooperación de uno de los rancheros locales y de la oficina del Sheriff del condado de Chaves”.
Debemos tener en cuenta que, en 1947, “disco o platillo volador” aun no eran sinónimos de nave extraterrestre tripulada. Esto queda claro con la descripción de los restos que hace el propio granjero, W. W. ‘Mac’ Brazel , para la edición del día 9 del Roswell Daily Record:
“…El globo que lo sostenía, si es que funcionaba así, debía tener alrededor de 12 pies [3,65 m.]”… “El caucho tenía un color gris ahumado y se había esparcido sobre un área de 200 yardas [182,9 m.] de diámetro. Cuando los restos fueron reunidos el papel de plata, el papel, la cinta adhesiva y los palitos hicieron un paquete de aproximadamente tres pies [0,91 m.] de largo y 7 u 8 pulgadas [entre 18 y 20 cm.] de grueso. En total, estimó, que todo el lote podría haber pesado unas cinco libras [2,27 Kg.]. En el área no había ningún signo de ningún metal que hubiera podido usarse para un motor ni propelente de ningún tipo”… “En su construcción se había usado abundantemente cinta adhesiva y algunas cintas con flores impresas sobre ellas”.
Brazel dijo que él había encontrado globos meteorológicos en el rancheen otras ocasiones, pero que éste no se parecía a aquellos” (¿Proyecto Mogul?). Incluso se publicó la foto del mayor Marcel con los restos del “disco volador” y el ejército reconoció que se trataba de un globo. En muy poco tiempo el tema cayó en un olvido total. Por increíble que parezca, este irrelevante caso, adecuadamente inflado y manipulado, llegaría a ser uno de los pilares del mito OVNI y daría origen al cuento de los platillos estrellados.
LA MARCIANITIS TOTAL
La mera existencia de la psicosis "platillo" hizo que se publicaran nacionalmente sucesos que, de otro modo, se habrían quedado en los periódicos locales, como por ejemplo, observaciones de estrellas fugaces de brillo inusual, o de globos meteorológicos. Bajo circunstancias normales apenas serían noticia, pero bajo la tensión reinante cualquier fenómeno, se convertía automáticamente en "platillos" o "discos voladores".
Hasta entonces, para la gran mayoría de la gente "platillo" no significaba nada en concreto; se trataba de algo extraño, no aclarado, que algunos relacionaban con la actividad militar de los rusos. Es a partir de la publicación del libro The Flying Saucers Are Real (1950), del mayor de infantería de marina Donald Keyhoe, cuando se populariza la idea de que los "platillos" son de origen marciano y que existe una conspiración del gobierno para ocultar las pruebas.
También, en 1950, un escritor de variedades llamado Frank Scully escribe un libro fantasioso y lleno de errores titulado Behind the Flying Saucers. En esta obra se habla de un “platillo” estrellado en un pueblo de Nuevo México. Según el autor, los militares habrían encontrado tripulantes extraterrestres muertos que habrían sido llevados a alguna base secreta. En su libro mantenía que los militares, mediante una gigantesca labor de encubrimiento, se las habrían arreglado para que nadie se enterase de aquel hecho. La obra de Scully era tan mala, que fue crucificada por la crítica y cayó en el desprestigio.
No obstante, en 1978, la muy sensacionalista revista National Inquirir, mezcla las historias de Scully y la del ‘platillo’ estrellado de Roswell, y da forma a la leyenda de la nave extraterrestre estrellada en aquella población. Lo que en 1950 había sido considerado un cuento de hadas, incluso por los investigadores de ovnis más crédulos, ahora 28 años después salta a las revistas de información general y es jaleado por el numeroso ejército de ufólogos asilvestrados que se había ido formando durante este tiempo.
A partir de aquí se disparan especulaciones más fantasiosas: No sólo hubo un aterrizaje sino dos, y, además, en uno de ellos un tripulante todavía vivía, se lo llevaron a Alamogordo, o a White Sands, y allí estuvo viviendo durante varios años en una “casa segura”, hasta que murió. En unos casos se han recogido seis tripulantes, en otras catorce e incluso hay una versión que habla de 34 seres del espacio. El lugar del aterrizaje no está claro, es en Aztec, es en Roswell, es en Corona, es a 50 millas de Roswell,…. Se llegan a decir cosas tan peregrinas como que las pruebas de radar que se hacían en la zona perturbaron los sistemas de navegación del ovni y que por eso se estrelló, que el ovni chocó con el globo, que la cinta de papel con dibujos era “una escritura jeroglífica de otro planeta”… Con los años, pudimos disfrutar incluso de la hilarante filmación de la autopsia a un muñeco de goma relleno de casquería, que pretendía ser un alienígena. Y lo mejor, no era una producción de Barrio Sésamo.
LAS ABDUCCIONES
El fenómeno de las abducciones es otro de los pilares del mito ovni. El tema no se puede zanjar tachando sistemáticamente de locos, mentirosos o exhibicionistas a los 100 millones de personas que, según datos de los ufólogos, afirman haber sido secuestrados por los extraterrestres (aunque sus vecinos no notaron nada extraño). Entre ellas hay también personas honradas que proclaman su “verdad” a pesar de las burlas. Para analizar y comprender el fenómeno debemos ser conscientes de la fragilidad de la mente humana.
El fenómeno de las abducciones comienza en septiembre de 1961, cuando el matrimonio Hill cree ser perseguidos por una extraña luz y deciden desviarse por carreteras secundarias para esquivarla. Inexplicablemente, llegaron a su casa dos horas más tarde. En los días siguientes, Betty Hill empieza a leer libros sobre ovnis y a sufrir pesadillas. Preocupados, acuden al psiquiatra y, bajo hipnosis, relatan una historia terrorífica: habían sido sometidos a un examen médico en un platillo volante y, tras borrarles la memoria, fueron liberados.
Cinco años después un periodista se hizo eco del caso, y la aventura de los Hill se convirtió en la receta maestra para las abducciones: luces extrañas en el cielo nocturno, carreteras secundarias, extraterrestres jugando a médicos, borrado de memoria y tiempo inexplicablemente perdido. Hoy se sabe que la historia de los Hill, obtenida bajo hipnosis, está inspirada en la ciencia-ficción de la época. Por ejemplo, el aspecto de los extraterrestres es idéntico al de los que aparecían en la serie de televisión The outer limits.
En general, los abducidos no representan una muestra clásica de la población desde el punto de vista del convencionalismo en el estilo de vida. La mayoría son muy inventivos, creativos y originales. Suelen ser personas más sensibles a “realidades no ordinarias” y tienen una mayor tendencia a la disociación. También existe una relación bastante estrecha entre ver ovnis y tener creencias esotéricas.
Un detalle a tener en cuenta es que los abducidos suelen ser personas que han “recuperado” su memoria bajo hipnosis; y psiquiatras como Wilson y Barber encontraron que las personas que son fáciles de hipnotizar suelen pasar una gran parte de su tiempo fantaseando, tienen sueños muy vívidos, reciben mensajes de fuerzas desconocidas… Alrededor del 4% de la población muestran estos rasgos en su personalidad. Cuanto más intensas son las experiencias de contacto con ovnis, mayor es la tendencia a fantasear.
Otro aspecto a considerar es que los “recuerdos” obtenidos bajo hipnosis podrían ser explicados por Elaboración Hipnótica o por simple sugestión. Los expertos han demostrado que lo que en realidad sucede es que se crean falsos recuerdos que, sin ninguna duda, aparecen como verdaderos para el sujeto. Bajo hipnosis puedes aceptar y responder a una realidad sugerida. Los terapeutas pueden ignorar que están creando las experiencias que van a tener que tratar. Cualquier “recuerdo”, sea cierto o no, es capaz de provocar un profundo impacto emocional.
Quienes han “recobrado” el recuerdo de un abuso sexual en la niñez como aquellos que creen haber sido secuestrados –e incluso violados- por extraterrestres, presentan una mayor incidencia de la Parálisis del Sueño. Todo sucede durante la fase REM; cuando soñamos y nuestros cuerpos están paralizados, evitando de esta forma que podamos dañarnos. Pero puede ocurrir que la fase REM no se desarrolle correctamente y empecemos a despertarnos antes de que se pase la parálisis. El pánico que provoca esta situación se puede ver acrecentado por alucinaciones hipnopómpicas, que aparecen de manera natural en el despertar (cuando éstas tienen lugar mientras empezamos a dormir se llaman hipnagógicas).
La parálisis del sueño le sucede al 30% de la población, del cual el 5% la tiene acompañada de alucinaciones visuales, táctiles y auditivas. Su cerebro le proporcionará todos detalles necesarios, ya sea extrayéndolos de una película que vio, de un libro que haya leído o de un relato escuchado. La experiencia será absolutamente real para el sujeto. Que se trate de extraterrestres, vampiros, familiares muertos o simples ladrones, sólo depende de los gustos literarios y cinematográficos de cada cual, o de la última estupidez que los medios de comunicación sensacionalistas hayan puesto de moda.
A pesar de todo, y aunque el fenómeno ovni está pasado de moda, son muchos los que están convencidos de que existe una agenda sexual alienígena, cuyos objetivos serían violar, extraer óvulos, succionar semen e introducir sondas rectales. Es curioso que unas civilizaciones con tanto desarrollo tecnológico sean tan torpes y agresivos en sus experimentos médicos. Parece como si no supieran nada de clonación o biotecnología. Pero más llamativo aun es ese interés de los alienígenas por el sexo y no por facultades puramente humanas no compartidas por el resto de las especies del planeta.
De la moda de los hombrecillos verdes sólo han quedado unas cuantas ideas esperpénticas: como que estamos siendo visitados por doce razas distintas de extraterrestres; que algunas de ellas han llegado a un acuerdo con ciertos gobiernos, de modo que les permiten secuestrar a sus conciudadanos a cambio de tecnología; alienígenas que viven en bases secretas en el interior de la Tierra o en la cara oculta de la Luna y a los que les encanta el helado de fresa y la música tibetana.
Los ovnis, lo mismo que sucedió con las brujas en el siglo XVIII y los espíritus en el XIX, han pasado a formar parte del imaginario colectivo. Fueron el mito de moda del siglo XX y, como todos los mitos, han acabado constituyendo un sistema de creencias, casi en una religión.
by Reficul | Ago 13, 2007 | Opiniones, Sin Categoría
A lo largo de la historia encontramos algunas personas excepcionales, sin las cuales todos seríamos algo diferentes. Me refiero a seres de la talla de Buda, Jesús, Lao Tse, Gandhi, …
Sin embargo, mientras que en muchos de los casos existe la sospecha de que sus seguidores hayan exagerado sus virtudes, cuando no han inventado fantásticas historias, existe uno que destaca por su normalidad como hombre. En efecto, Sócrates, el filósofo ateniense, era una persona extremadamente sencilla; no lanzaba programas de redención y ni pretendía arrastrar tras sí turbas de seguidores. Hasta tenía la costumbre de asistir a los banquetes, de beber, y si se presentaba la ocasión, de hacer el amor con una hetera.
Sócrates es quizás el personaje más enigmático de toda la historia de la filosofía. No escribió nada en absoluto. Y sin embargo, es uno de los filósofos que más influencia ha ejercido sobre el pensamiento europeo. Afortunadamente, nuestras raíces culturales son greco-latinas; lo del judeo-cristianismo fue algo así como una enfermedad venérea que nos contagiaron un mal día.
La vida de Sócrates se conoce sobre todo a través de Platón, que fue su alumno. No podemos estar completamente seguros de que las palabras que Platón pone en boca de Sócrates fueran verdaderamente pronunciadas por él. Este problema también surge con otros personajes históricos que no dejaron ningún escrito. El ejemplo más conocido es Jesucristo; no hay forma de saber si el Jesús histórico (si es que existió) dijo verdaderamente lo que ponen en su boca Mateo o Lucas. Sin embargo, es la imagen que nos proporciona Platón de Sócrates la que ha inspirado a los pensadores de Occidente durante casi 2.500 años.
De pequeña estatura, vientre prominente, ojos camaleónicos y nariz exageradamente respingona, la figura de Sócrates era motivo de chanza. Platón consideraba digno de ser rememorado el día que se lavó los pies y se puso sandalias, y Antifón, el solista, decía que ningún esclavo querría ser tratado como él se trataba a sí mismo. Llevaba siempre la misma capa, y comía y bebía lo más barato. Pero lo sorprendente es que un feo de remate acabara siendo considerado por los griegos, que creían que la belleza del alma armoniosa se reflejaba en la armonía del cuerpo, como modelo del decoro filosófico.
Por todo ello, dedico a Sócrates la presente entrega de Bajas Vibraciones, en testimonio de mi más profunda admiración.
LAS AUTORIDADES ESPIRITUALES ADVIERTEN QUE, INDUDABLEMENTE, EL RELATO DE PLATÓN QUE HABLA SOBRE LA ATLÁNTIDA (“CRITIAS”), SÓLO ES UNA OBRA DE FICCIÓN. A PESAR DE ELLO, DESDE ENTONCES, HA HABIDO PERSONAS QUE HAN CREIDO EN LA EXISTENCIA DEL CONTINENTE PERDIDO Y HAN ELABORADO TODO GÉNERO DE ABSURDAS TEORIAS.
Acrópolis significa "ciudad sobre la colina". En esa colina ha vivido gente desde la Edad de Piedra. Era un lugar alto, fácil de defender de posibles enemigos. Además, tenía una magnífica vista sobre uno de los mejores puertos del Mediterráneo: El Pireo.
En la primera mitad del siglo V a.C., se libró una cruenta guerra contra los persas, y en el año 480, el rey persa, Jerjes, saqueó Atenas y quemó todos los viejos edificios de madera de la Acrópolis. Al año siguiente, los persas fueron vencidos, y comenzó la Edad de Oro de Atenas. La Acrópolis volvió a construirse más hermosa que nunca.
Fue justamente en esa época cuando Sócrates anduvo por calles y plazas, conversando con los atenienses. Así, pudo seguir la reconstrucción de la Acrópolis y la construcción de edificios tan maravillosos como el Partenón, o "Morada de la Virgen", que fue levantado en honor a Atenea, la diosa patrona de Atenas.
Alrededor de la antigua plaza de Atenas hubo templos, palacios de justicia y otros edificios públicos, comercios, una sala de conciertos e incluso un gran gimnasio. En ese pequeño recinto, se pusieron los cimientos de toda la civilización europea. Palabras como política, democracia, economía, historia, biología, física, matemáticas, lógica, teología, filosofía, ética, psicología, teoría, método, idea, sistema, y muchas, muchas más, proceden de un pequeño pueblo que vivía en torno a esta plaza.
En Atenas se estaba desarrollando una democracia con asamblea popular y tribunales de justicia. Una condición previa de la democracia era que el pueblo recibiera la enseñanza necesaria para poder participar (NOTA: También hoy deberíamos aspirar a una buena enseñanza para el correcto funcionamiento de la democracia). Desde las colonias griegas, acudieron a Atenas profesores y filósofos que se llamaban a sí mismos sofistas (persona sabia o hábil). En Atenas los sofistas vivían de enseñar a los ciudadanos.
Los sofistas viajaron mucho por el mundo, y habían visto muchos regímenes distintos. Podían variar mucho, de un lugar a otro, las costumbres y las leyes de los Estados. De ese modo, los sofistas crearon un debate en Atenas sobre qué era lo que estaba determinado por la naturaleza y qué creado por la sociedad. Así pusieron los cimientos de una crítica social en la ciudad-estado de Atenas.
Sócrates nació en 469 en el demos de Alopece, un suburbio a media hora de camino de Atenas. La suya era una familia perteneciente a la clase de los zeugitas (la tercera y última, en orden de importancia entre las clases de Atenas que contaban para algo). Su padre, Sofronisco, era un escultor, o quizá sólo un chapucero de periferia, y su madre, Fenarete, una comadrona. De su infancia no sabemos prácticamente nada, pero podemos suponer que, siendo de familia más o menos acomodada, siguió los estudios regulares como todos los muchachos de Atenas, que a los dieciocho años hizo el servicio militar y que a los veinte llegó a ser hoplita después de haber conseguido una armadura adecuada.
Seguramente, en su juventud, ayudó en el taller de su padre, hasta que un buen día Critón, "enamorado de la gracia de su alma," se lo llevó para iniciarlo en el amor al conocimiento. También tuvo como maestros a Anaxágoras, Damón y Arquelao, de quien fue amante.
Hay que advertir que, desde la mentalidad judeo-cristiana, difícilmente podemos comprender el asunto de los amores homosexuales de los filósofos griegos, éstos no tienen nada que ver con lo que hoy llamaríamos gays. De hecho, Sócrates se casó con Jantipa y (según Aristóteles) tuvo también una segunda mujer, una tal Mirto.
Fue un buen soldado. En 432 lo embarcan junto con otros dos mil atenienses y lo envían a combatir a Potidea . Ocho años después del asedio de Potidea, lo encontramos combatiendo contra los Beocios. A los cuarenta y siete años lo llaman nuevamente a las armas y participa en la campaña de Anfípolis. A pesar de su valor militar, Sócrates, era un sujeto de grandes convicciones morales que le llevaban a situarse muy lejos de la violencia.
La humanidad se encuentra ante una serie de preguntas importantes a las que no encontramos fácilmente buenas respuestas. Ante ello, las personas, o fingen estar segurísimas de todo, o se muestran indiferentes. Es como cuando divides una baraja en dos; se ponen las cartas rojas en un montón, y las negras en otro. Pero, de vez en cuando, sale de la baraja un comodín, una carta que no es ni trébol, ni corazón, ni rombo, ni pica. Sócrates fue ese comodín. No estaba ni segurísimo, ni se mostraba indiferente. Solamente sabía que no sabía nada, y eso le inquietaba.
Para Sócrates era muy importante encontrar una base segura para nuestro conocimiento. Él pensaba que esta base se encontraba en la razón. La búsqueda de Sócrates fue interpretada por Aristóteles como la búsqueda por lo universal dentro del ámbito de los problemas y conceptos morales. Al contrario que los sofistas, él pensaba que la capacidad de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal se encuentra en la razón, y no en la sociedad. Mientras los sofistas mantenían que no había normas absolutas sobre lo que es correcto o erróneo, Sócrates, intentó mostrar que sí existen algunas normas absolutas y universales.
«Quien sepa lo que es bueno, también hará el bien», decía. Los conocimientos correctos conducen a acciones correctas. Por eso es tan importante que aumentemos nuestros conocimientos. Sócrates llega a esta conclusión por la analogía con las técnicas: un buen artesano debe conocer las técnicas de su trabajo para alcanzar un buen resultado.
Lo mismo vale en el ámbito ético-político: una persona que sabe qué es el bien, no puede evitar hacer el bien. El bien tiene una fuerza de atracción muy grande. Esto no significa que Sócrates no reconociera la importancia de las pasiones y de las emociones, sino que es el saber el único instrumento útil para llevar un buen comportamiento en cualquier ámbito de la vida humana.
Hay muchos que constantemente mienten, y roban, y hablan mal de los demás. Seguramente saben que eso no está bien, o que no es justo. ¿Pero eso les hace felices? Sócrates pensaba que no; que es imposible ser feliz si uno actúa en contra de sus convicciones. Y el que sepa cómo se llega a ser feliz, intentará serlo. Por ello, quien sabe lo que está bien, también hará el bien, pues ninguna persona querrá ser infeliz.
En el fondo, la posición de Sócrates es una forma de hedonismo, porque su objetivo fundamental es la búsqueda de la felicidad. Este saber es capaz de valorar los placeres, considerando las consecuencias buenas o malas que puedan resultar de ellos. Éste es el saber que Sócrates persiguió durante toda su vida. Para él no tenía sentido distinguir entre las diferentes virtudes; la virtud es una sola: el conocimiento.
Sócrates no cobraba por sus enseñanzas. Es más, él nunca pretendió enseñar. Él no adoctrinaba, sino que conversaba. Más bien, da la impresión de que aprendía de las personas con las que hablaba. Sobre todo, al principio, solía simplemente hacer preguntas, dando a entender que no sabía nada. En el transcurso de la conversación, solía conseguir que su interlocutor viera los fallos de su propio razonamiento. Y entonces, podía suceder que el otro se viera acorralado y, al final, tuviera que darse cuenta de sus propios errores.
La madre de Sócrates era comadrona, y él comparaba su propia actividad con la del arte de la comadrona para ayudar al parto. Así, Sócrates consideraba su misión ayudar a las personas a parir la debida comprensión. Así como la capacidad de parir hijos es una facultad natural, Sócrates mantenía que todas las personas pueden llegar a entender las verdades filosóficas cuando utilizan su razón. Porque el verdadero conocimiento tiene que salir del interior de cada uno. No puede ser impuesto por otros. Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento.
Precisamente haciéndose el ignorante, Sócrates obligaba a la gente con la que se topaba a utilizar su sentido común. De esa manera, podía constantemente señalar los puntos débiles de la manera de pensar de los atenienses. Esto solía suceder en plazas públicas. Un encuentro con Sócrates podía significar quedar en ridículo ante un gran público.
Por lo tanto, no es de extrañar que Sócrates, a la larga, pudiera resultar molesto e irritante, sobre todo para los que sostenían los poderes de la sociedad. Pero no era con intención de torturar a su prójimo por lo que Sócrates les incordiaba continuamente. Había algo dentro de él que no le dejaba elección.
Sócrates protestaba, por ejemplo, contra condenar a alguien a muerte. Además, se negaba a delatar a adversarios políticos. Asimismo, parecía poner en tela de juicio la vieja religión, por lo que muchos conservadores atenienses pensaban que era impío. También, su amistad con Alcibíades (uno de los Treinta Tiranos de Grecia) le valió la enemistad de muchos. Cuando los Tiranos dejaron el gobierno, sus enemigos aprovecharon la ocasión para deshacerse de él.
Así, en el 399 a. de C., Sócrates fue acusado de "introducir nuevos dioses" y de "llevar a la juventud por caminos equivocados". Sócrates comparece sereno; parece como si se dirigiese a un banquete en lugar de a un proceso por impiedad: sonríe, se detiene hablar con los amigos y saluda a todos los que ve. Cuando comienza el juicio escucha con asombro a sus acusadores (Meleto, Anito y Licón) hasta que el canciller le da la palabra para que se defienda.
-No sé qué impresión habéis experimentado vosotros, atenienses, al oír las razones de mis acusadores. Lo cierto es que ha sido tal y tan grande la persuasión de éstos que, si no se tratase de mi persona, también yo creería en sus palabras. El caso es que estos ciudadanos no han dicho absolutamente nada que tenga que ver con la verdad. Y ahora me perdonaréis si no os hago un discurso adornado con bellas frases. Hablaré como estoy acostumbrado a hacerlo, sin ceremonias, pero en compensación procuraré decir siempre lo justo, y vosotros debéis fijaros sólo en esto: ¡si lo que estoy por decir es justo o no!
Quiero contaros un extraño episodio que le ocurrió a Querefonte. Un día se marchó a Delfos y osó hacer al oráculo esta extraña pregunta: ¿Hay alguien en el mundo más sabio que Sócrates? ¿Y sabéis qué respondió Apolo Pitio? “No hay nadie en el mundo más sabio que Sócrates”. Imaginaos mi sorpresa cuando Querefonte me relató la respuesta; ¿qué habrá querido decir el dios? Yo sé que no sé ni poco ni mucho.
Y para comprender el mensaje del dios, me puse en acción y fui a ver a uno de esos que tienen fama de ser sabios. Era uno de nuestros políticos que tenía aire de sabio, pero que, en realidad, no lo era en absoluto. Entonces procuré hacérselo entender y él, por esta causa, me cobró odio. Inmediatamente después fui a ver a algunos poetas: cogí algunas de sus mejores poesías, y les pregunté qué querían decir. Ciudadanos…, me da vergüenza deciros la verdad… ¡Quien peor razona, sobre una composición poética cualquiera, es justamente su autor! Después de los políticos y los poetas me dirigí a los artesanos y… ¿a qué no adivináis qué descubrí? Que ellos, conscientes de ejercer bien su profesión, pensaban que eran sabios también en otras cosas, incluso más importantes y difíciles.
A esa altura comprendí lo que había querido decir el oráculo:"Sócrates es el más sabio de los hombres porque es el único que sabe que no sabe".Entre tanto, sin embargo, me había atraído el odio de los poetas, de los políticos y de los artesanos; y no es casualidad que hoy me vea acusado en el tribunal por Meleto que es un poeta, por Anito que es un político y artesano y por Licón que es un orador.
-Lo que has dicho, Sócrates, son sólo insinuaciones -rebate Meleto-. Defiéndete más bien de la acusación de corromper a los jóvenes.
-¿Y cómo piensas, Meleto, que puedo corromper a los jóvenes?
-Diciéndoles que el Sol es una piedra y que la Luna está hecha de tierra -responde Meleto.
-Creo que me has confundido con otro: los jóvenes pueden leer todo eso cuando lo deseen, comprándose por una dracma los libros de Anaxágoras de Clazomene en cada esquina del ágora.
-¡Tú no crees en los dioses! -grita Meleto, poniéndose de pie y amenazándolo con el dedo índice- ¡Tú crees sólo en los Daímones!
-¿Y quiénes serían éstos? -pregunta Sócrates- ¿Hijos malvados de los dioses? Así pues, afirmas que no creo en los dioses, sino sólo en la existencia de los hijos de los dioses. Es como decir que creo en los hijos de los caballos, pero no en los caballos.
Una carcajada del público cubre durante unos instantes su voz. El filósofo espera que el auditorio preste de nuevo atención, y se vuelve hacia segundo acusador.
-Y tú, Anito, que solicitas mi muerte, ¿por qué no has traído aquí, ante los jueces, a todos esos jóvenes a los que yo habría llevado a la perdición? Tal vez, Anito, podría apaciguarte si prometiera marchar al exilio y no hacerme ver más por aquí. Pero créeme: si actuara así sería sólo para hacerte un favor, dado que en verdad estoy convencido de que eso dañaría mucho a los atenienses. En cambio no dejaré de estimularos, de persuadiros, de reprocharos uno por uno, de no daros tregua todo el día, donde sea que os halléis, como un tábano que pica los flancos de una yegua de buena raza que quiere dormir. Ciudadanos, la yegua de la que estoy hablando es Atenas, y sí me condenáis a muerte no encontraréis tan fácilmente otro tábano que pueda mantener despierta vuestra conciencia.
En este momento debería hacer entrar a los amigos, los parientes y mis hijos más pequeños para invocar vuestra piedad, según es costumbre de muchos. Yo también tengo familia: tengo tres hijos, pero no los muestro porque está en juego mi reputación y la vuestra. El juez no debe indultar a quien lo conmueve, sino que debe solo hacer caso a las Leyes.
Cae la última gota de agua de la clépsidra que marca el tiempo para la intervención, y Sócrates da por terminado su discurso. Sus amigos más queridos, con un tímido aplauso, intentan revocar el acuerdo del público, pero la tentativa cae en medio del desinterés general.
Dan comienzo las votaciones. Al parecer, el jurado se ha dividido en dos partidos casi iguales: los que odian a Sócrates y los que sostienen que es el mejor hombre del mundo. Cada uno, mientras espera su turno ante las urnas, defiende la propia tesis. Finalmente se escrutan las urnas.
-¡Ciudadanos de Atenas! -proclama con solemnidad el canciller-.Ésta es la sentencia emitida por los Heliastas: votos blancos, 220; votos negros, 280. ¡Sócrates, hijo de Sofronisco, es condenado a muerte! Y ahora, según la ley de Atenas, pedimos al condenado que proponga él mismo una pena alternativa.
-¿Una pena alternativa? ¿Y qué he hecho para merecer una pena? Durante toda la vida he descuidado mis intereses personales, mi familia y mi casa. Nunca he aspirado a mandos militares ni a honores públicos. No he participado en conjuras ni en otras formas de sedición. ¿Qué penas corresponden a quien ha hecho esto? No quisiera equivocarme, pero creo tener derecho sólo a un premio, el de ser alojado y mantenido en el Pritaneo (edificio sagrado donde se mantenía a costas del estado, a los ciudadanos que habían conquistado el laurel olímpico).
Un coro de protestas cubre estas últimas palabras. La absurda solicitud del filósofo, para muchos jueces, suena como una tomadura de pelo o una verdadera provocación. Sócrates mismo se da cuenta de que ha exagerado. Vuelve a tomar la palabra y procura apaciguar al auditorio.
-De acuerdo, mis queridos conciudadanos, me hago cargo de que me habéis entendido mal. Algunos han tomado mi sentido de la justicia por un acto de arrogancia. Pero decidme con franqueza: ¿qué podría haber propuesto como pena? ¿La cárcel? ¿El exilio? ¿Una multa en dinero? ¿Y qué multa podría pagar yo, que nunca he enseñado por dinero? Como mucho, estaría en condiciones de ofrecer una mina de plata.
La protesta se hace más rabiosa. Una mina de plata es poco más que nada como alternativa a una sentencia de muerte. Parece como si Sócrates estuviera haciendo lo imposible por ser condenado.
-Está bien -suspira Sócrates, señalando a Critón y a sus otros discípulos-. Aquí están mis amigos que insisten para que me multe a mi mismo por treinta minas. Ellos mismos, según parece, se ofrecen como garantes.
Comienza así la segunda votación: condena a muerte o multa por treinta minas. Lamentablemente, la primera "pena" propuesta por el filósofo (la de ser alojado y mantenido en el Pritaneo a expensas del estado) ha irritado de tal modo a los jueces, que muchos de los que en un primer momento se habían puesto de su parte, ahora se le ponen en contra. Esta vez los guijarros de la urna negra son mucho más numerosos: 360 contra 140.
-Ciudadanos atenienses -concluye Sócrates-, temo que hayáis asumido una gran responsabilidad ante la Polis. Era viejo; bastaba con esperar y la muerte habría llegado por sí misma, de modo natural. Actuando así no tenéis ni siquiera la seguridad de haberme castigado. ¿Sabéis por ventura qué es morir? Con seguridad, una de estas dos cosas: o un caer en la nada, o trasmigrar a otra parte. …Pero ha llegado la hora de partir: yo a morir y vosotros a vivir. Quien de nosotros ha tenido mejor destino es oscuro para todos, fuera de los dioses.
Sócrates no fue ajusticiado inmediatamente después del proceso. Justamente en esos días había partido la embajada a Delos y la tradición quería que durante el viaje de la Nave Sagrada se prohibieran las ejecuciones capitales. Después de unos veinte días lo encontramos aun en la cárcel.
Antes de que se ejecutara la sentencia Sócrates fue invitado a evadirse por sus amigos, pero se negó hacerlo. Él realmente observaba las leyes y pensaba que una ley puede ser criticada, pero no violada. Cuando una ley es injusta no debe desobedecerse, sino que debe emprenderse algo para cambiarla.
Podría haber salvado el pellejo si hubiera accedido a abandonar Atenas. Pero si lo hubiera hecho, no habría sido Sócrates. Él caso es que valoraba su conciencia y la verdad más que su propia vida. Poco tiempo después, vació la copa de veneno en presencia de sus amigos más íntimos y cayó muerto.
Sus enemigos pensaron que se habían deshecho de Sócrates matándole, pero en verdad, para deshacerse de él, tendrían que haberle vencido con argumentos. Quisieron asustar a Sócrates, pero consiguieron lo contrario. Días después, los atenienses se arrepienten de haber condenado a Sócrates: cierran en señal de duelo los gimnasios, los teatros y las palestras, destierran a Anito y Licón y condenan a muerte a Meleto.
La vida de Sócrates fue absolutamente coherente con su pensamiento. De hecho, no hizo más que buscar la verdad en cada persona con la que logró entrar en contacto: rastreó a los hombres como un perro de caza, los detuvo en las esquinas de las calles, los atormentó a preguntas y los obligó a mirar en su interior, en lo más profundo de su espíritu.