Tradicional para usted, científica para “Su Santidad”

Tradicional para usted, científica para “Su Santidad”

La fascinación mundial por el Dalai Lama ha sido bien aprovechada por los mercaderes de la orientalidad mema, sin duda alguna, entre otras cosas presentando al señor de las gafitas y la sonrisa imborrable como adalid de los derechos humanos y la participación democrática (véase la Nota 1).

Abundan, sí señor, las páginas y publicaciones que identifican al budismo tibetano, el lamaísmo, con todo el esoterismo, magia, brujería y misticismo orientales, incluido el producto más rentable que hay: la pseudomedicina o antimedicina basada en supersticiones.

Pero cuando se trata de la salud del jefe del cotarro, del propio Dalai Lama, no vaya usted a creer que se atiende con los médicos tradicionales que promueve, nonono… el Dalai Lama va con los médicos de la horrenda conspiración que difunden a tanto la hora “expertazos” del escaso caletre de Bruno Cardeñosa, el renacido mago yuyu Txumari Alfaro o el enmohecido Paco Porras… “Su Santidad” consume medicinas de ésas que “matan”, según dicen los vendedores de curas milagrosas y cuentos para incautos, y se interna en hospitales donde los médicos lo curan sin acudir al misticismo… ¡para que salga sano y siga vendiendo camamas a un mundo que comulga con ruedas de molino (molino de oraciones, en este caso)!

Así, el diario Público nos relata que “el líder espiritual tibetano” que usa el alias de “El Dalai Lama”, fue sometido a una intervención quirúrgica para extirparle un cálculo biliar en un hospital de Nueva Delhi.

Para reírse uno hasta que se le afloje el ombligo… o hasta que le den ganas de llorar por las víctimas de estos personajes.

Porque no hace tanto, ya en este 2008 de la crisis made in Bushlandia, la Oficina del Tíbet en Nueva York, que presume de ser, ni más ni menos, la “Agencia oficial de Su Santidad el Dalai Lama y el Gobierno Tibetano en el Exilio para las Américas” (véase la Nota 2), aprovechando el viaje para enzarzarse en una sesión de patadas contra la gramática, nos anunciaba muy oronda que el Men Tsee Khang estaría presente en un rimbombante “Simposio Internacional de Medicina Tradicional y Prácticas Contemplativas” en Brasil.

El Men Tsee Khang es el nombre en tibetano del rimbombantísimo Instituto Médico y Astrológico Tibetano de Su Santidad el Dalai Lama cuyos documentos declaran que fue creado (y financiado, ni pregunte cómo) para “conservar y promover las antiguas tradiciones tibetanas médicas y astrológicas”. El mismo sitio nos ofrece el que llaman “tratado fundamental” de las creencias místicas sobre la salud, el rgyud-bzhi, que no se diferencia en nada de los demás tratados precientíficos, incluyendo una forma de diagnóstico que incluye tomar el pulso del paciente, ver su orina y hacerle preguntas. Se supone que esto es mejor que escaneo TAC, una resonancia magnética, un análisis genético y un estudio de la sangre al estilo de los “médicos malvados”.

No obstante, los encargados del Men Tsee Khang afirman que “la medicina tibetana es una ciencia, arte y filosofía que proporciona un enfoque holístico al cuidado de la salud”. La palabra “holístico” es muy usada por distintas formas de mal llamadas “medicinas alternativas” y es un sinónimo muy fashion de “total”, es decir, que atiende “todo” y no sólo los síntomas, aunque uno duda de que tengan idea de qué es “todo” si según ellos, “oficialmente” todo lo que hay en el universo está hecho de cinco protoelementos: tierra, agua, fuego, viento y espacio. Nada del oxígeno, el neodimio ni el ácido desoxirribonucleico, claro.

El instituto, como el resto del budismo-negocio, no da puntada sin hilo, sino que comercializa y exporta una serie de productos, incluidos algunos para el hígado, que al parecer no sirven si usted es el Dalai Lama.

Un resumen de esta historia la escribe en español “Karateka” (un seudojaponés, supongo) en el articulete pomopsamente intitulado “El Tíbet: Medicina de todos los tiempos”. Pase y vea que no me lo estoy inventando.

La “Casa Tíbet México”, que tampoco la lleva muy bien con la gramática, no tenía empacho, sin embargo, en adjudicarle embusteramente el título de “Doctor” a un tal Tseten Namgyal que ha instalado su guarida en México, desplumando incautos con inclinaciones orientaloides mediante “consultas”, cursos, conferencias y demás.

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La Verdadera Historia del Oscillococcinum

La Verdadera Historia del Oscillococcinum

Por Jan Willem Nienhuys

Cuando la temporada de gripe se acerca, los consumidores prudentes se inmunizan contra las variedades más virulentas de gripe e influenza que se esperan. Esto es recomendado especialmente para gente de edad avanzada o que tengan enfermedades crónicas de pulmón, diabetes, y otras más. Sin embargo, en Francia, mucha gente se prepara contra esto tomando Oscillococcinum. ¡Qué nombre tan extraño! ¿De dónde viene y qué significa?

El Oscillococcinum fue descubierto por Joseph Roy (1981-1978) [1], un médico Francés que estaba en servicio militar cuando la influencia Española atacó al mundo en 1917. Examinó entonces la sangre de las víctimas y encontró un extraño microorganismo: una bacteria que consistía en dos bolas desiguales que realizaban un movimiento vibratorio rápido. Roy la llamó “oscillococci” y pensaba que podía variar mucho en tamaño. Algunas veces se encogían tanto que no alcanzaba a verlas en su microscopio. Pero también podían crecer y tomar una o dos más bolas.

Después Roy descubrió esta bacteria en la sangre y los tumores de los pacientes de cáncer, en úlceras, en los tubérculos de los pacientes tuberculosos y en la pus de los quejosos de gonorrea. También resultó que hasta las personas que tenían eczema, reumatismo, paperas, varicela, y sarampión hospedaban a este “germen universal”.

No está claro todavía qué es lo que Roy vio a través del lente de su microscopio. Pero una cosa es cierta: no vio las causas de esas enfermedades. El reumatismo, el eczema, y la mayoría de los tipos de cáncer no son causados por microbios, y las paperas y el sarampión son causados por virus, que no pueden ser visto con un microscopio ordinario. Más aún, ningún otro bacteriólogo jamás ha reportado ver el cocci especial de Roy nuevamente.

roy pensó que había hecho un descubrimiento nuevo y excitante en el camino a la cura para el cáncer. Incluso escribió un libro sobre eso. En su tiempo, mucha gente dudaba de la idea de que cada enfermedad tuviera su propia causa (como por ejemplo, su propio microbio). Tales escépticos aceptaban el descubrimiento de Roy.

Roy inmediatamente pensó en una aplicación homeopática. La enseñanza fundamental de Samuel Hahnemann (1775-1843) es que la enfermedad es un disturbio de la “fuerza de vida” y que las causas específicas para las enfermedades no existen. Posiblemente algunos factores ambientales vagos podrían jugar un rol, pensaba, y su idea fue que la roña y la sífilis eran dichos factores, que él llamó “miasmas”. Hahnemann publicó por primera vez sus ideas en 1776. Otras partes de las ideas de Hahnemann eran que las enfermedades podían ser curadas si uno da al paciente una enfermedad artificial que produzca un disturbio similar en la fuerza de vida tal como la enfermedad real. La enfermedad artificial de corta vida sacaría a la enfermedad real y así el paciente se curaría. Los remedios actúan por su poder espiritual y este poder espiritual incorpóreo puede ser trasladado a alcohol o azúcar de leche por un proceso de agitación o frotación, justo como un hierro puede magnetizarse frotándolo contra un imán.

El hallazgo de Roy encaja perfectamente con la idea homeopática de que las enfermedades no tienen causas específicas, y pensó que su descubrimiento podría ser adaptado para curar el cáncer homeopáticamente. Solo toma cualquier fuente abundante de oscillococci, y después de refuerzo homeopático, se convertirá en una panacea. Ahora el oscillococci ocurre virtualmente en todos lados, pero por razones desconocidas para todos, Roy tomó como fuente al pato moscovia, que los cocineros franceses utilizan para preparar pechuga de pato. Estos cocineros llaman al animal Canard de Barbarie, pero los biólogos lo conocen como Cairina moschata. Siguiendo las tradiciones nada científicas de la homeopatía, el Oscillococcinum es denominado en Latín con el nombre equivocado, “Anas Barbariae, Hepatis et Cordis Extractum”, aún incluso cuando los patos Anas son bastante diferentes de los patos Cairina.

Preparación

Desde 1925, el Oscillococcinum ha sido preparado como sigue. En una botella de un litro, se pone una mezcla de jugo pancreático y glucosa. Luego se decapita un Canard de Barbarie y se ponen 35 gramos de su hígado y 15 gramos de su corazón en la botella. ¿Por qué el hígado? El Doctor Roy escribe: “Los Ancestros consideraban al hígado como el asiento del sufrimiento, incluso más importante que el corazón, lo cual es una intuición muy profunda, porque es al nivel hígado donde suceden las modificaciones patológicas de la sangre, y también ahí es donde la calidad de la energía del músculo cardiaco cambia en una manera perdurable.” Quizá la tendencia francesa de llamar a cualquier forma de malestar un “crise de foie” (“crisis de hígado” o “ataque bilioso”) tuvo algo que ver con eso. Después de 40 días en la botella esteril, el hígado y el corazón se autolisan (desintegran) en una sustancia viscosa, que entonces es “potenciada” con el método Korsakov.

Semyon Nicolaevich Korsakov (1788-1853) era un modesto jardinero en la aldea Tarusovo cerca de Moscú [2]. Después de 1813, ocupó un trabajo no muy pesado de oficina en el Ministerio de Asuntos Internos, lo que le permitió salpicarse un poco en conocimientos populares de medicina. Alrededor de 1829, se convirtió a la homeopatía e inventó una manera rápida de preparar altas diluciones. El recipiente de vidrio que contenía el remedio era agitado y luego simplemente vaciado y vuelto a llenar, y se asumió que el factor de dilución era de 1:100.

En la homeopatía ordinaria uno tiene que utilizar un recipiente de vidrio nuevo y limpio para cada dilución, así que el método Korsakov es bastante efectivo en cuanto a costos se refiere. Al preparar potencias Korsakov, se utiliza agua destilada en vez de alcohol (algunas veces solo hasta después de la 30va dilución), lo cual ahorra mucho más dinero si uno tiene que repetir el paso de dilución 200, 1000 ó incluso 50000 veces. El fabricante del Oscillococcinum (Boiron) utiliza “agua ultrapura” desde el primer paso. El Oscillococcinum es designado como “200K” – lo que significa que la cantidad original está sujeta a 200 diluciones Korsakov – y el fluido resultante es utilizado para humedecer pequeñas bolas de 5 miligramos de azúcar de leche. Algunos empaques han sido etiquetados como “200CK” (“C” es la abreviación para centesimal, que significa una dilución de 1-a-100, y “CK” se refiera a “centesimal Korsakovian”). Otros paquetes han sido etiquetados como “200C”, lo cual no especifica qué método de dilución fue utilizado.

Frecuentemente el primer nombre de Korsakov es trascrito incorrectamente como Semen, y algunos biógrafos utilizan el inexistente primer nombre de Iseman o Isemen. En trascripciones alemanas él es Simon Korsakoff. Varios mitos dicen que fue un noble o un conde, un médico con o sin doctorado, el galeno personal del Zar, e incluso un gran general que inventó el método Korsakov en el campo de batalla. Nada de esto es verdad. Hahnemann se dirigía a él como “Monsieur le comte de Korsakoff” en una época en que los extranjeros acostumbraban utilizar títulos de nobleza para cualquier Ruso que pudiera hablar Francés. El método de Korsakov obtuvo la aprobación de Hahnemann en 1832.

Afirmaciones Dudosas

El buen doctor Roy pensó que su brebaje funcionaba contra el cáncer, la sífilis, la roña, y la tuberculosis, pero Boiron solo lo recomienda para “estados parecidos a la gripe” y pide apenas un poco más de un dólar estadounidense por cada gramo de él. Cientos de miles de franceses compran este enérgicamente publicitado y absurdo producto. Es recomendado para la prevención (una dosis por semana en la estación de gripe) y como cura. Y, contrario al uso homeopático clásico, uno tiene que engullirse hasta dosis de un gramo, en vez de tomar una pequeña bolita de 5 mg como dosis de por vida.

No existe ninguna razón lógica para creer que algo en el hígado o corazón del pato sería un remedio efectivo contra la gripe. Pero incluso si hubiera alguna sustancia mágica, el proceso de fabricación aseguraría que no llegara al producto terminado. Las leyes de la química indican que después de la 12va dilución, es improbable que quede siquiera una sola molécula de los órganos originales. Y más aún, a “200C” (ó “200K” ó “200 CK”) la concentración de la sustancia original sería 1 parte en 100200, lo cual es un 1 seguido por 400 ceros. Un 1 seguido por 100 ceros es llamado un googol. El número estimado de partículas en el Universo que podemos ver es de un googol, quitando o poniendo algunos ceros. Así que para que esté presente aunque sea una de las moléculas originales en un contenedor de Oscillococcinum, la masa de ese contenedor tendría que ser de aproximadamente el tamaño de nuestro planeta multiplicado por un googol por un googol por un googol, lo cual sería incomprensiblemente más grande que el Universo visible.

¿Cómo, entonces, puede alguien concluir que el Oscillococcinum es efectivo? La teoría homeopática sostiene que si grandes cantidades de una sustancia pueden producir síntomas en gente sana, cantidades infinitesimales pueden curar enfermedades con esos síntomas. Los supuestos efectos son determinados mediante experimentos (la mayoría hechos hace más de 100 años) en los cuales la gente ingería las sustancias y reportaba lo que habían experimentado después. Estos reportes han sido compilados en enormes libros que supuestamente proveen la “representación medicinal” de cada sustancia. Se dice que los libros, llamados materia medica, comprenden “todos los síntomas y señales, modalidades, cambios patológicos y hallazgos de las pruebas registrados mental, general, y localmente (por cada individuo) para cada sustancia.” [4]

La representación medicinal del Oscillococcinum ilustra la irracionalidad al N potencia. Yo la recibí después de haberme quejado sobre un anuncio publicitario. Un representante holandés de Boiron respondió que la representación medicinal apoyaba las afirmaciones de poderes curativos de la compañía. La representación medicinal afirmaba que el Oscillococcinum podía ayudar a:

Diabéticas que tienen miedo cuando durante una tormenta su esposo parece haberse retrasado, mientras sienten corrientes eléctricas a través de las venas varicosas de sus piernas, comezón anal y protuberancias hormigueantes en las muñecas que estén tratando de lavarse de una manera maniaca, especialmente cuando tienen nariz moqueante y testarudamente se resisten al consejo de no preocuparse.

La lista de síntomas individuales relevantes incluyen:

Pacientes tuberculosos sensibles a los escalofríos.

Pacientes sifilíticos que tengan ideas obsesivas.

Síntomas generales: Delgadez, palidez, invalidad crónica, debilidad, necesidad de aire fresco aún cuando se tiene miedo al frío. Rigidez, escalofríos, sentir demasiado calor, dolores de cabeza, debilidad, temblores repetidos descendiendo hacia abajo en el cuerpo. Sentimiento de corrientes eléctricas corriendo a través de la parte enferma. Secreciones grisáceas y amargas, no mucho.

Se agrava: cuando piensas en ella (en la enfermedad), por humedad, niebla, cambios en el clima, en la noche, mientras descansas, después de comer huevos o tomar leche.

Mejora: al aire libre, junto al mar, por el calor, descansando, después de evacuaciones.

Sueño: Insomnio con agitación durante la noche.

Síntomas mentales: Ansiedad latente, especialmente cuando alguien no regresa a tiempo, miedo, inquietud sin causa clara, Impaciencia, mejora cuando uno se ocupa. Entendimiento o habla rápida. Futilidad, tendencia a ser maniaco. Mezquindad. No poder soportar el desorden, miedo a la suciedad y a la contaminación. Urgencia a lavarse las manos frecuentemente. Miedo a saludar de mano por miedo a contagio. Obstinación. Depresión, piensa en sus miedos pasados a las tormentas.

Síntomas locales: Sentidos enturbiados. Vértigo repentino. Dolor en el lado derecho de la cabeza, con repetidos temblores. Sensación de pesadez en la cabeza. Sentimiento repentino de desacoplarse de la cabeza. Dolor de cabeza en la frente, también occipital, peor en la mañana que en la tarde, mejor cuando uno se suena la nariz. Dolor en la región maxilar. Sensación de algo corriendo a través de la cara en la mitad derecha. Sensación de un insecto que camina sobre la cara durante la noche.

Esto es más o menos la mitad. El resto incluye:

Dolor violento como aguja en los oídos; estado similar a la gripe; nariz que moquea; conjuntiva amarilla; tos dolorosa y seca; tos mojada con expectoración con mucopurulenta; toda la lengua pútrida; vómito; dolor en la región del apéndice; espasmo abdominal seguido por diarrea de olor fétido; constipación persistente; sensación de tener la panza llena; comezón anal, peor en el calor de la cama, con o sin hemorroides; comezón después de antibióticos; hiperglucemia; micción dolorosa; orina turbia; azúcar en la orina; leucorrea amarilla y fétida; hipotensión; hipertensión; venas varicosas; flebitis; ulceraciones en las piernas, dolorosas en las noches; eczema estreptocócica crónica; sensación de toques eléctricos en la pierna inferior; pequeñas protuberancias que dan comezón en la cara interna de la muñeca.

¿Usted cree que algún producto pueda dar tan amplio rango de beneficios? ¡Ciertamente yo no!

Referencias

  1. Oscillococcinum, le joli grand canard. Science et Pseudo-sciences, Cahiers bimestriels de l’Association Française pour l’Information Scientifique, No 202, mars-avril 1993.
  2. Kotok A. The history of homeopathy in the Russian Empire until World War I, as compared with other European countries and the USA: similarities and discrepancies. PhD thesis, submitted November 1999.
  3. Anas Barbariae, Hepatis et Cordis Extractum. The Homeopathic Pharmacopoeia of the United States, monograph #0137, June 1989.
  4. Homeopathic Medicine Research Group. Dictionary of Homeopathy, First Edition, 1996.

______________

El Dr. Nienhuy es un matemático retirado, de la Universidad de Tecnología Eindhoven en Holanda. También es secretario de la organización holandesa Skepsis. Una versión anterior a este artículo apareció en la revista de la organización, Skepter.

Este originalmente artículo fue publicado el 27 de Agosto del 2003 en homeowatch.org

Traducción y Publicación por:

  • Lalo Márquez con los permisos de:
  • Stephen Barrett, M.D. Board Chairman, Quackwatch, Inc. NCAHF Vice President and Director of Internet Operations

Detienen Falsa “Protección Homeopática contra Viruela”

Detienen Falsa “Protección Homeopática contra Viruela”

Por Stephen Barrett, M.D.

A principios de este año (2003), Bill Gray, M.D. un líder homeópata que practica en Saratoga, California, comenzó a pregonar un producto homeopático del cual afirmaba que ofrecería protección “aproximadamente equivalente” a la de la vacuna contra la viruela. La Central de Información sobre la Viruela de su sitio Web afirma proveer “la información más completa y actualizada disponible sobre la viruela, su patología, su ataque, su tratamiento, y su prevención no tóxica”. Gray también afirmaba que su producto, “Escudo No Tóxico contra la Viruela” era “virtualmente 100% efectivo a pesar de exposición directa” y “había sido probado en epidemias de viruela a través del mundo abarcando más de un siglo – cuando la viruela estaba en su apogeo”. Se decía que el producto había sido “originalmente de Variolinum, que es extraído a través de dilución extrema de póstula de viruela” [1]. Un anuncio en el sitio Authors and Experts, Gray afirmaba además que:

Probada a través de siglos de experiencia homeopática en epidemias de viruela alrededor del mundo, la homeopatía había sido probada como completamente segura y totalmente efectiva en prevenir tanto las reacciones adversas a las vacunas como a la viruela misma. Presenta una alternativa no tóxica que puede ser dada junto con la vacuna para asegurar inmunidad completa [2].

Las regulaciones de la FDA (Dirección de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) indica que los productos homeopáticos ofrecidos para uso solo en “condiciones autolimitadas reconocibles por los consumidores” pueden ser comercializados sin una prescripción [3]. El precio era de $19.95 por una sola dosis vial y $24.95 por 3 dosis viales, más manejo y envío. Posiblemente esperando sacarle la vuelta a la ley, Gray agregño un “cargo por prescripción digital” de $30 dólares, que cubriría hasta 4 individuos en una familia. Sin embargo, como todas las medicinas comercializadas deben ser “generalmente reconocidas por expertos” como seguras y efectivas para su propósito previsto, las afirmaciones de Gray fueron ilegales además de ser disparatadas. El 2 de Abril del 2003, la FDA le envió una carta de aviso indicando que era ilegal introducir productos biológicos en el comercio interestatal, que se requería una licencia especial y que su producto no podía ser distribuído para uso humano sin la aprobación de la FDA [4]. La Central de Información de Viruela del sitio Web de Gary ya no está en línea.

Gary ha practicado homeopatía por más de 30 años. En 1978, fue co-fundador de la International Foundation for the Promotion of Homeopathy, nombre que después fue cambiado por la International Foundation of Homeopathy (IFT) en 1981. La IFT funcionó por 20 años, durante los cuales ofreció cursos, sostuvo conferencias, y publicó un boletín [5]. Los escritos de Gary incluyen Homeopátí: ¿Ciencia o Mito? [6] y Homeopatía: Medicina para el Nuevo Hombrem (el cual editó). En el prefacio del último libro, describió cómo después de graduarse de la Escuela Médica de Stanford se interesó en varios “campos holísticos” con el deseo de hallar “un método que fuera lo suficientemente sistemático para tratar con enfermedades crónicas profundas que son el reto de todo médico”. No mucho después, luego de conocer a un prominente homeópata griego (George Vithoulkas), concluyó que “en las manos de un verdadero Maestro, la homeopatía tiene la respueseta para la vasta mayoría de los enfermos”. En 1985, Gray co-fundó el Hahnemann College of Homeopathy, una escuela no acreditada.

Referencias

  1. Smallpox Information Central Web site (http://billgray.net) accessed March 18, 2003.
  2. Gray B. Bill Gray, MD, nontoxic homeopathic preventive for smallpox and smallpox vaccine reactions Authors and Experts Web site, accessed July 14, 2003.
  3. Conditions Under Which Homeopathic Drugs May be Marketed. FDA compliance policy guide 7132.15, revised March 1995.
  4. Masiello SA. Warning letter to Bill Gray, April 2, 2003.
  5. Winston J. Faces of Homoeopathy. Tawa, New Zealand: Great Awk Publishing, 1999.
  6. Gray B. Homeopathy: Science or Myth? Berkeley, CA: North Atlantic Books, 2000.
  7. Gray B. Forward. In Vithoulkas G. Homeopathy: Medicine for the New Man. New York: Arco Publishing, 1979.

Traducción y Publicación por:

  • Lalo Márquez con la autorización de:
  • Stephen Barrett, M.D.
    Board Chairman, Quackwatch, Inc.
    NCAHF Vice President and Director of Internet Operations

El Por Qué la “Aglomeración” del Agua No Apoya la Teoría Homeopática

El Por Qué la “Aglomeración” del Agua No Apoya la Teoría Homeopática

Por Stephen Barrett, M.D.

El 7 de Noviembre del 2001 con la incitación “la homeopatía no es todo tonterías”, el sitio Web de la revista New Scientist publicó un artículo que comenzaba:

Es un descubrimiento tan inesperado que desafía las creencias y amenaza con encender nuevamente el debate sobre si existe una base científica para pensar que las medicinas homeopáticas realmente funcionan.

Un equipo en Corea del Sur ha descubierto una nueva dimensión justo a la reacción química más simple conocida – qué sucede cuando disuelves una sustancia en agua y luego agregas más agua.

La sabiduría convencional dice que las moléculas disueltas simplemente se esparcen más y más entre sí mientras una solución es diluida. Pero dos químicos han encontrado que algunas hacen lo contrario: se aglomeran juntas, primero como grupos de moléculas, luego como conjuntos mayores a esos grupos. Lejos de separarse de sus vecinas, se juntan más cercanamente.

El descubrimiento ha asombrado a los químicos, y podría proveer la primera perspectiva científica en cómo algunos remedio homeopáticos funcionan. Los homeópatas diluyen repetidamente medicamentos, creyendo que entre mayor la dilución, más potente se vuelve el remedio.

Algunos diluyen al “infinito” hasta que no queda ninguna molécula del remedio. Ellos creen que el agua mantiene un recuerdo, o “impresión” del ingrediente activo que es más potente que el ingrediente mismo. Pero otros utilizan diluciones menores… Los hallazgos coreanos pudieran por fin llevar a reconciliar la potencia de estas soluciones menos diluidas con la ciencia ortodoxa [1].

El artículo al cual esto se refiere fue publicado en Chemical Communications, el diario de la Real Sociedad de Química [2]. Como el artículo no menciona homeopatía, yo pregunté a uno de sus autores (Kurt E. Greckeler, M.D., Ph.D.) si el estudio implicaba algo sobre ella. Él respondió:

Como usted correctamente lo ha indicado, la palabra homeopatía no es mencionada en el artículo original y el estudio mismo no tiene nada que ver con ella. Solo indica que en la dilución de un número de sustancias en agua, se observó un incremento de tamaño de partícula. Fue un estudio de laboratorio – todo lo demás es especulación hasta este momento. Lo que los reporteros inventen de nuestra publicación está fuera de nuestro control. Sin embargo, si se confirma, pudiera tener implicaciones en muchas áreas diversas [3].

Los productos homeopáticos son preparados diluyendo repetidamente la sustancia original para que cada dilución sea 1/10 ó 1/100 de concentración de la previa. La aglomeración de moléculas simplemente significa que en vez que cada dilución tome una muestra aleatoria de las moléculas en una solución, pudiera tomar más – o menos – de lo que se esperaría con una distribución uniforme. (En otras palabras, si las moléculas de una sustancia se aglomera en un lugar, habrá menos moléculas en otros lugares). Con dilución repetida, el número final de moléculas de “ingrediente activo” se aproximaría a cero ya fuera que ocurriera aglomeración o no. La aglomeración no incrementaría el número de moléculas mientras el “ingrediente activo” es diluido repetidamente, entonces el remedio no puede hacerse más fuerte mientras la solución se vuelve más diluida. Tampoco el experimento del Dr. Geckeler apoya la noción homeopática que el agua puede “recordar” las moléculas que ya no están ahí.

Referencias

  1. Coghlin A. Bizarre chemical discovery gives homeopathic hint. New Scientist, Nov 10, 2001, pp 4-5.
  2. Samal A, Geckeler KE. Unexpected solute aggregation in water on dilution. Chemical Communications 2224-2225, 2001.
  3. Mensaje e-mail del Dr. Geckler al Dr. Barrett, Noviembre 12, 2001
Este artículo fue revisado el 10 de Diciembre del 2001 y publicado originalmente en: http://www.homeowatch.org/research/molecules.html

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    Stephen Barrett, M.D.
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Sinopsis de Investigación Homeopática

Sinopsis de Investigación Homeopática

Por Stephen Barret, M.D.

La Homeopatía sostiene que las sustancias que producen síntomas en personas saludables pueden curar síntomas en gente enferma y que diluyendo sustancias las hace más poderosas. Ninguna de estas ideas tiene sentido.

Los defensores también afirman que existen investigaciones que respaldan sus afirmaciones. Pero una mirada más de cerca muestra que esto no es verdad. Para probar que un tratamiento funciona, es necesario demostrar que es más efectivo que hacer nada. Esto requiere demostrar que a pacientes similares a los que se les aplique el tratamiento les vaya mejor que pacientes a quienes no se les aplique nada. La inmensa mayoría de los productos homeopáticos jamás han sido probados de esta manera.

Algunos estudios homeopáticos “positivos” han sido publicados en diarios médicos importantes. Los proponentes pregonan estos estudios como prueba que la “homeopatía funciona”. Aún si sus resultados pudieran ser reproducidos consistentemente (lo cual parece poco probable), la más que un estudio de un solo remedio para una sola enfermedad pudiera demostrar sería que ese remedio es efectivo contra esa enfermedad. No validaría las teorías básicas de la homeopatía o probaría que el tratamiento homeopático es útil para otras enfermedades.

La mayoría de los reportes en investigación homeopática aparecen en publicaciones que tienen muy poco o ningún reconocimiento científico y que no son fácilmente accesibles. Sin embargo, varios equipos de evaluación se han tomado la molestia en reunir lo que han podido y han publicado análisis detallados de lo que han encontrado.

En 1990, un artículo en Review of Epidemology analizó 40 pruebas aleatorias que comparaban tratamientos homeopáticos con tratamientos convencionales, un placebo, o sin tratamiento. Los autores concluyeron que todos menos tres de las pruebas tenían errores considerables en su diseño y que solo uno de esos tres reportó un resultado positivo. Los autores concluyeron que no había evidencia que un tratamiento homeopático tuviera más valor que un placebo.

En 1995, Prescrire International, un diario francés que evalúa productos farmacéuticos, publicó una literatura que concluyó: “Mientras que los tratamientos homeopáticos son usados generalmente en condiciones con resultados variables y mostrando recuperación espontánea (de ahí su respuesta-placebo), estos tratamientos están considerados ampliamente como (que pudieran tener) un efecto en algunos pacientes. Sin embargo, a pesar del gran número de pruebas comparativas que se han llevado a cabo a la fecha no existe evidencia que la homeopatía sea más efectiva que una terapia placebo dada en condiciones idénticas”.

En 1996, un extensivo reporte fue publicado por el Homeopathic Medicine Research Group (HMRG), un panel de expertos reunido por la Comisión de Comunidades Europeas. El HMRG incluyó investigadores-médicos homeópatas y expertos en investigación clínica, farmacología clínica, bioestadísticas, y epidemiología. Su meta fue evaluar reportes publicados y sin publicar de pruebas controladas de tratamientos homeopáticos. Después de examinar 184 reportes, los panelistas concluyeron que: (a) solo 17 fueron diseñados y reportados de una forma lo suficientemente correcta para que valiera la pena su consideración; (b) en algunas de estas pruebas, la metodología homeopática pudo haber ejercido un efecto mayor que un placebo o que sin tratamiento; y (c) el número de participantes en estas 17 pruebas fue muy pequeño para sacar cualquier conclusión sobre la efectividad del tratamiento homeopático para alguna condición específica.

En 1997, el diario británico Lancet publicó un meta-análisis que concluyó que: “Encontramos evidencia insuficiente…que la homeopatía sea claramente eficaz para alguna condición clínica”.

El estado general de la investigación homeopática es fácil de describir: La mayoría es inútil, y ningún producto homeopático ha sido probado como efectivo para ningún propósito terapéutico.

En 1999, The Medical Letter on Drugs and Therapeutics, que es el boletín consultivo de medicinas más confiado en la profesión médica, resumió lo que los profesionales deberían decir a sus pacientes: “El contenido químico de los productos homeopáticos frecuentemente es indefinido, y en algunos está tan diluido que es posible que no contengan nada del material original. Estos productos no han sido probados como efectivos para ninguna condición clínica. No existe ninguna buena razón para usarlos.”

Yo concuerdo.

Artículo publicado originalmente en http://www.homeowatch.org/research/overview.html

Traducción y Publicación por:

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  • Stephen Barrett, M.D.
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Comentarios en la Posición de la AANP sobre la Homeopatía

Comentarios en la Posición de la AANP sobre la Homeopatía

Por Stephen Barret, M.D.

La declaración de la posición de la Asociación Americana de Médicos Naturópatas (American Association of Naturpathic Physicians o AANP por sus siglas en inglés) es uno de los acusaciones más evidentes de naturopatía que he encontrado. La homeopatía es una seudociencia basada en en el engaño que (a) una sustancia que produce síntomas en una persona sana puede curar gente enferma con síntomas similares; y (b) entre más diluido el remedio, mayor el efecto.

Todas las escuelas naturópatas de tiempo completo requieren que sus estudiantes tomen varios cursos en homeopatía. Un reporte en el sitio de la AANP indica que en 1995 ó 1996, tres de las escuelas listaron 66, 140, y 144 horas de entrenamiento en homeopatía en sus catálogos. No puedo imaginar cómo una persona racional podría tolerar el gastar tantas horas estudiando tonterías o quisiera pertenecer a una profesión que las acepte.

HOMEOPATÍA PRACTICADA POR MÉDICOS NATURÓPATASCONSIDERANDO que la homeopatía ha sido una parte integral de la medicina naturópata desde su comienzo y es una especialidad reconocida para la cual la profesión naturópata ha creado una organización especialidad distinta, la Academia Homeopática de Médicos Naturópatas.

CONSIDERANDO que la homeopatía ha sido reconocida, mediante experimentación rigurosa, tener evidencia científica significante apoyando su eficacia y seguridad.

CONSIDERANDO que los porductos homeopáicos están siendo sujetos a restricciones y regulaciones federales intensificadas.

CONSIDERANDO que hay productos que se están promoviendo y comercializando como “homeopáticos” para una variedad de usos desde auxiliares en la pérdida de peso hasta inmunizaciones. Muchas de estas preparaciones no son homeopáticas y su eficacia puede no haber sido probada satisfactoriamente.

POR CONSIGUIENTE, SE RESUELVE que es la posición de la Asociación Americana de Médicos Naturópatas que:

I. La Homeopatía se enseñada en los Colegios Naturópatas y su práctica sea incluida en las leyes de licenciatura naturópata. Los médicos naturópatas reconocen a otros practicantes licenciados de las artes curativas quienes ha sido apropiadamente entrenados en homeopatía.

II. La profesión naturópata inicia más pruebas clínicas y exámenes para evaluar aún más la efectividad de la homeopatía.

III. Los médicos naturópatas son autorizados a prescribir y distribuir todos los productos incluidos en la Farmacopea Homeopática de los Estados Unidos (HPUS).

IV. Los productos homeopáticos estén sujetos a requerimientos estrictos de etiquetación. Las preparaciones que no sean preparadas de acuerdo con los principios de fabricación en el HPUS no deberán utilizar el término “homeopático”. Si los padres de familia eligen preparaciones homeopáticas para sus hijos o sus pupilos para el tratamiento preventivo de enfermedades infecciosas como una alternativa a vacunas convencionales, el médico deberá manifestar claramente que no han sido probadas y que no son sustitutos legales para los requerimientos autorizados por el gobierno.

V. Las prescripciones homeopáticas deberán ser hechas con evaluación cuidadosa de su efecto en el organismo entero.

— Adptado en la Convención Anual de Médicos Naturópatas de 1993. Autores principales: Michael Traub, Lauri Aesoph, Peggy Rollo, Bruce Dickson, Brent Mathieu, Judyth Reichenberg-Ullman, Stephen King, Julian Winston, Louise Edwards, Prudence Broadwell.

Artículo publicado originalmente el 30 de Diciembre del 2001 en http://www.quackwatch.org/01QuackeryRelatedTopics/Naturopathy/aanphomeo.html

Traducción y Publicación por:

  • Lalo Márquez con los permisos de:
  • Stephen Barrett, M.D.
    Board Chairman, Quackwatch, Inc.
    NCAHF Vice President and Director of Internet Operations