Convocan a alerta ovni en Murcia

«A esas luces sin nombre, que en ocasiones surcan nuestros cielos.
A esos extraños artilugios que, a veces, se posan en nuestros campos dejando huellas de curiosas formas y dimensiones (…)».
Así arrancará un año más el llamamiento que el programa de Onda Regional El último peldaño lance a los cielos esta madrugada. Con él, centenares de personas en todos los rincones de Murcia, España y resto del mundo volverán a estar alerta, con los ojos clavados en el firmamento, en una nueva edición de la Gran noche de los OVNI, experiencia que este año cumple su edición número treinta y que el programa quiere dedicar a su iniciador, allá por el año 1979, el desaparecido comunicador Antonio José Alés. Más de sesenta grupos de personas participarán en la emisión que podrá ser seguida por radio y por Internet.
El último peldaño, dirigido y presentado por el ingeniero Joaquín Abenza, viene realizando esta experiencia de comunicación consistente en vigilar los cielos en una noche cualquiera a la búsqueda de lo desconocido desde 1991.
El programa comenzará a las 23.30 horas y concluirá a las dos de la madrugada. Desde el estudio 1 de la emisora y desde la unidad móvil desplazada a la montaña, se coordinarán todos los grupos de observación y se efectuará el seguimiento de las posibles observaciones. Durante la emisión se irán simultaneando las conexiones con los grupos de observación y las entrevistas a investigadores nacionales e internacionales del fenómeno OVNI de reconocido prestigio. Además, el programa prepara varias sorpresas especialmente dedicadas a todos sus oyentes.
La Historia
Lo que hoy se conoce como Alerta OVNI, arranca de la iniciativa tomada en 1977 por la ya desaparecida revista Mundo Desconocido, que con esta operación de vigilancia mundial pretendía establecer la vigencia o no de la denominada «hipótesis marciana», según la cual las oposiciones de Marte coinciden con un considerable aumento de avistamientos OVNI. El Centro Investigador de Fenómenos Extraños (C.I.F.E.), de Murcia, se unió a la red de vigilancia. Posteriormente, en 1979, el locutor Antonio José Alés convirtió esta iniciativa en un experimento radiofónico, organizando la primera Alerta OVNI en la radio, a través de los micrófonos de la cadena SER. El C.I.F.E. participó coordinando una red de equipos de vigilancia en la Región y de nuevo Murcia volvió a ser pionera. En los años posteriores Alés y su equipo repitieron la experiencia que contó con un gran seguimiento en la Región.
Años mas tarde, el periodista Miguel Blanco llevó a cabo iniciativas en esta línea en Radio Nacional, dándole en todo momento su peculiar sello característico. Tras su nacimiento en 1991, el programa El último peldaño de Onda Regional retoma la tradición de convocar La Gran Noche de los OVNI.
Uno de los momentos estelares de la noche se producirá cuando la peculiar voz de Jesús Sancho dé lectura a través de las ondas al tradicional llamamiento que año tras año repite y que dice así:
El llamamiento
«A esas escurridizas esferas rutilantes que han sido vistas por los agricultores de la Vega del Segura, los pescadores del Mar Menor, los labradores del Altiplano, los pilotos de las aeronaves que cruzan los cielos de Murcia, y docenas y docenas de hombres y mujeres; en esta noche, una noche cualquiera queremos haceros un llamamiento (…).
Por eso, en esta madrugada del 24 al 25 de julio de 2009, multitud de personas de la Región de Murcia, de gran parte de España y de muchos y distantes puntos de nuestro planeta, se han reunido en torno a la radio para ofreceros la oportunidad de contemplaros. Si estáis ahí realmente, si podéis escucharnos o sentirnos, este es el momento de dejaros ver. Pero, si esto no sucede también tendremos algo que agradeceros, pues vosotros habréis sido el pretexto para que en esta noche cualquiera, todos los que aquí estamos, y los que están al otro lado de las ondas y de la red, nos hayamos sentido por una noche, más unidos».
La participación
El programa especial La gran noche de los OVNI tiene como protagonistas a los oyentes que con su participación constituyen el núcleo del experimento. Ellos son los ojos del programa. En esta edición, más de 14 grupos en diferentes zonas de la Región de Murcia, una treintena de grupos repartidos por toda la geografía nacional y más de quince en otros países del mundo, serán los encargados de vigilar los cielos en una noche cualquiera pero que, un año más, volverá a convertirse en una noche apasionante para todos aquellos que confían que no nos encontramos solos en el Universo.
Para vivir esta experiencia tan sólo es preciso contar con un punto de observación desde donde pueda contemplarse el firmamento con la mejor visibilidad posible. Lo ideal es salir al campo o a la montaña, pero también se puede participar desde azoteas, balcones, terrazas o en cualquier otro lugar desde donde se pueda ver el cielo. Es también útil disponer de instrumentos de observación, fundamentalmente prismáticos.
Resultará fundamental disponer de un móvil para poder contactar con el teléfono 968 20 00 00 y comunicar las observaciones llamativas. Pero sobre todo es vital contar con un elemento sin el cual la participación es imposible: la ilusión. El programa se podrá escuchar en directo en www.orm.es También participar en el chat de facebook: www.savorchat.com/chat/el-ltimo-pelda-o

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El ojo de dios nos dará las respuestas

¿Cómo son los contornos del universo?, ¿finitos?, ¿infinitos? El planeta Tierra pertenece a la Vía Láctea. La Vía Láctea es una galaxia con 200.000 millones de estrellas. En el universo hay más de 500.000 millones de galaxias.

«La vocación de la ciencia consiste en resolver todos los enigmas que plantea la razón humana, pero esto es un ejercicio lento y lleno de dificultades», explicó a COLPISA el astrónomo Alberto Castro-Tirado, uno de los grandes conocedores del Gran Telescopio Canarias (GTC), el más avanzado instrumento óptico infrarrojo del mundo.

La pieza, de enorme precisión, será inaugurada este viernes en la isla de La Palma por los Reyes y por la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia. Al acto asistirán más de 500 astrónomos de todo el mundo.

Compuesto por 36 elementos y un espejo de vitrocerámica de 10,4 metros de diámetro, el telescopio «tiene una gran capacidad colectora de luz, lo que permitirá conocer mejor nuestro sistema solar y los sistemas extrasolares», explicó Castro-Tirado. Además de estas virtudes escrutadoras, el astrónomo malagueño subrayó la importancia de que se haya fabricado con tecnología española.

«Situarnos en los puestos de cabeza de la vanguardia tecnológica es fundamental para nuestra economía y para el futuro de las investigaciones en nuestro país».

El GTC apuntó por primera vez al firmamento el 13 de julio de 2007 en un acto presidido por el Príncipe de Asturias. Su «bautismo de luz» fue seguido por más de 12.000 internautas de todo el mundo.

Desde entonces, científicos y astrofísicos han desarrollado diversos programas de observación, todos encaminados al estudio de planetas más allá del sistema solar y a la búsqueda de galaxias primigenias. Una de las imágenes más espectaculares que ha captado el GTC pertenece a la galaxia Remolino, localizada a 23 millones de años luz de la Tierra.
El telescopio, de 500 toneladas de peso, se maneja «como una pluma y ocupa lo que una catedral», comentó el director del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), Francisco Sánchez. «Tiene capacidad para alcanzar los lugares más remotos del universo».

El ojo que todo lo ve

Situado en el observatorio de El Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, el GTC ha costado 130 millones de euros.
Su construcción fue financiada por el Gobierno y por la comunidad autónoma de Canarias (a través de la empresa pública Grantecan). En esta aventura científica han participado también dos instituciones mexicanas (la Universidad Autónoma de México y el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica), la Universidad de Florida en EEUU y la Unión Europea con los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder).

Castro-Tirado no descarta que haya «algún tipo de vida» en otro planeta. «Sería muy presuntuoso por nuestra parte creer lo contario».
Lo que le cuesta admitir es que haya extraterrestres que se dediquen a surcar nuestros cielos. «Los llamados objetos voladores no identificados son perfectamente explicables», asegura.

«El pasado 5 de julio, a las diez y media de la noche, atravesó la meseta castellana un ‘bólido’, un objeto que los ufólogos no dudarían en calificar de ovni, pero el tal ovni no era otra cosa que un meteorito».

El astrónomo andaluz dice que la ciencia anula muchas veces a la fantasía, pero «ese es nuestro trabajo», un trabajo «del que se beneficia toda la humanidad».

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Avistamiento ovni en Granada

La historia -mientras que no se demuestre lo contrario- hay que entenderla como una anécdota. Pero una anécdota a la que aseguran haber asistido muchos granadinos.

No había dado la medianoche del sábado cuando, tanto la Guardia Civil como el 112, recibieron algunas llamadas que alertaban de una luz muy potente que había atravesado el cielo en dirección a Moclín. Los testimonios recabados ayer así lo atestiguan. El conductor que iba por la autovía dirección Loja cuando apreció «algo» a toda velocidad, «como si fuera una estrella fugaz». «Eso fue lo primero que pensé, incluso pedí un deseo», expresaba un vecino en el foro abierto en Ideal.es.

Otro contempló lo mismo desde Monachil. Duró una hora, desde las diez y media hasta pasadas las once: «No sé concretar… fue muy bonito. Era una bola de luz a mucha velocidad y al final desaparecía en el cielo justo después de parecer que explotaba y se formaban alrededor seis o siete bolitas de luz».

Lo vieron granadinos que iban por el Camino de Ronda o por la avenida de Cervantes. Desde una barriada anexa a la calle Tablas, otro vecino con el que contactó este periódico vio a la misma hora una «gran luz blanca muy intensa y brillante, que caía de forma oblicua hacia la tierra». Y, después, al llegar al horizonte, se dividió en dos partes.
Desde Nívar se divisó como una «estrella fugaz a baja altura, que acabó dividiéndose en dos partes pasada la Sierra de Cogollos Vega». «Si era una estrella fugaz es la mas enorme que he visto en mi vida», expresa uno todavía alucinado.

Lo que sucedió fue que una vecina que viajaba por por la carretera desde Montefrío a Puerto López estaba convencida de que aquella luz intensa y misteriosa que -como dicen todos- se partía era una especia de avioneta con la cola incendiada que se perdía en los montes de Moclín. Total, si hace unos días una avioneta en plena autovía, qué tendría de raro…

Llamó al 112 y se montó un dispositivo de la Guardia Civil, que estuvo investigando durante la madrugada y hasta la mañana de ayer. Las patrullas de servicio que se encontraban próximas a la zona se acercaron para ver si por la sierra había algún aparato incendiado o algún síntoma de siniestro.

Además, los agentes de la Comandancia de Granada llamaron a la torre de control del aeropuerto. No podía ser un avión, al menos, autorizado. Tan sólo había dos vuelos programados esa noche y habían llegado bien. Además, no habían dado permiso ni se habían comunicado con avioneta alguna, ni con otro vehículo aéreo.

Desapercibido
Parece evidente que este peculiar ‘ovni’ de Moclín no era un avión. ¿Entonces? Expertos del Instituto de Astrofísica consultados indican que nadie se atreve a decir con exactitud lo que pudo ser. Desde luego, un avión no. Podría tratarse desde un meteorito hasta un reflejo o algo relacionado con satélites. Incluso pruebas en el espacio, entre un sinfín de cosas más. No se sabe porque los instrumentos más potentes los tenían centrados en otros estudios y el ‘ovni’ de Moclín pasó desapercibido.

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Más sobre “el fraude lunar”

¿Existió el programa Apolo?

En primer lugar, voy a referirme a si las expediciones a la Luna tuvieron lugar o no, asunto que ha sido tocado en numerosas publicaciones sensacionalistas; incluso, hace como 30 años estuvo de moda una película de Hollywood en la que el gobierno norteamericano simulaba un viaje a Marte y engañaba a todo el mundo.

El programa “Apolo” fue concebido durante la administración Kennedy, como una forma de recuperar el tiempo perdido en la tecnología astronáutica y lavar el orgullo nacional, ante la ventaja alcanzada por la Unión Soviética. En su momento de mayor empuje, entre 1966 y 1969, este colosal programa llegó a emplear más de 400.000 ingenieros y técnicos, tanto de la propia NASA y otros organismos estatales de Estados Unidos, como de miles de contratistas privados, incluyendo a todas las corporaciones industriales relevantes (Ford, Boeing, IBM, Westinghouse, General Electric, Rockwell, Lockheed, etc.), e incluso de otros países. Cientos de universidades tuvieron también un papel primordial en el desarrollo del complejísimo proyecto. En total, millones de personas fueron directa o indirectamente empleadas por la industria aeroespacial gracias a “Apolo”, y se ganaron la vida con ella. La inversión se estima en unos 25.000 millones de dólares de aquella época.

¿Se le pagó a toda esta gente sus sueldos “para nada” durante la década de los 60 y parte de los 70? ¿Se les “engañó”, y en realidad todo su trabajo fue a parar a la basura…?

Por otra parte, las trasmisiones de las naves espaciales, desde el espacio o desde la Luna, podían ser monitoreadas (si bien no siempre decodificadas) por la Unión Soviética, el Reino Unido, Francia y otras potencias de la época, y hasta por radioaficionados. Los rusos, británicos y franceses podían saber muy bien si esas señales de radio y TV provenían de la Luna o no. ¡Qué gran oportunidad habrían tenido los soviéticos de ridiculizar a los capitalistas, revelando su “fraude”! Lo mismo puede decirse de las muestras lunares que la NASA distribuyó a muchos otros países, incluyendo la propia URSS, para su análisis. Cualquier geólogo medianamente equipado habría podido decir si eran falsas: meteoritos, lava terrestre o simples piedras de una quebrada.

¡Cuántos periodistas de los mismos Estados Unidos, cuántos empleados o ex-empleados del gobierno (comenzando por la propia NASA) habrían buscado fama y fortuna revelando el “engaño” más grande de la historia! Recordemos que al presidente Nixon lo hizo renunciar la prensa, por aquella misma época.

Tan descabellado es dudar que se realizaron no sólo uno, sino seis viajes exitosos a la superficie lunar durante tres años y medio (1969-72), que realmente me siento ridículo tratando de “demostrar” que sí tuvieron lugar.

El texto

Ahora me referiré al escrito que anda circulando por la red, sin firma ni fecha, y que parece sacado de alguno de esos infames “tabloides de supermercado” que tan populares son gracias a su amarillismo impune.

Voy punto por punto, en el orden en que aparecen las extravagantes afirmaciones del texto.

1) Sobre la cuarentena a que fueron sometidos los astronautas que regresaban de la Luna, esta era una medida de sobre-precaución por si traían algún patógeno extraterrestre. Después de la misión Apolo 14 esta disposición fue eliminada, ya que se comprobó que era innecesaria. Eso de que la cuarentena se destinaba a “lavarles el cerebro” suena demasiado a “Expedientes X” (¡por cierto, mucha gente cree que las historias de esa serie de ciencia-ficción son ciertas!).

2) Sobre las sombras de Armstrong y Aldrin en la Foto 1, personalmente no veo nada raro; el ángulo y posición de cada uno con respecto al Sol explican perfectamente cómo se ven. Además, ¿serían tan ineptos los creadores del “fraude” como para no hacer bien la toma?

3) En la Foto 2, se dice que la sombra que se ve por la ventana no puede ser la del Módulo Lunar sobre la Luna. De hecho, NO lo es: se trata de la sombra de una de las toberas de impulso del propio módulo FRENTE A LA VENTANA, que obstruye parte de la visión. De nuevo, qué incompetentes serían los mentirosos técnicos del gobierno estadounidense, si cometiesen semejante error…

4) En el texto que acompaña a la misma Foto 2, el anónimo autor se pregunta por qué no volvieron a enviarse misiones a la Luna. La razón fue meramente económica: obtenido el triunfo simbólico sobre la URSS, el Congreso norteamericano le redujo drásticamente el presupuesto a la NASA. Esta decisión fue bastante torpe y miope, ya que se frenó el impulso tecnológico logrado, y millares de especialistas tuvieron que buscar empleo en la industria armamentista.

No voy a comentar sobre el anónimo “informador de la NASA” o lo que “otros dicen”, ya que son afirmaciones espurias.

5) La tercera foto, donde aparece el astronauta Aldrin, está acompañada por comentarios verdaderamente risibles. Por una parte, si bien es cierto que por la falta de atmósfera la iluminación en la Luna es sumamente contrastada (el Sol ilumina intensamente, y las sombras son muy oscuras), la propia superficie lunar refleja la luz del Sol, y por eso los objetos que no reciben esta luz en forma directa pueden hacerse visibles –y fotografiables. Respecto al “fondo borroso” que tan sospechoso le parece al comentarista, obviamente éste desconoce absolutamente todo sobre fotografía (o conoce mucho, pero finge que no). Cualquier aficionado sabe que, dependiendo de cómo se configure la exposición, el objeto a retratar puede aparecer nítido mientras que lo que está más cerca o lejos se desenfoca. En realidad hasta un niño lo sabe, pues esto sucede también en el cine y la televisión.

Por último, el “extraño objeto” reflejado en el casco de Aldrin es una pata del Módulo Lunar (no una estructura extraterrestre que olvidaron borrar de la foto esos incapaces embusteros de la NASA).

6) En la siguiente foto, el desconocido redactor se asombra de que el Módulo Lunar no haya dejado un cráter donde descendió. ¿Quién dijo que debía producirse un cráter? ¿Acaso un helicóptero que aterriza en la mucho más intensa gravedad de la Tierra deja cráteres a su paso? Si el suelo lunar fuese tan fácil de perforar, y por ende tan peligroso, el programa Apolo habría tomado esto en cuenta para el diseño de sus vehículos. Por otra parte, no entiendo eso de que “Buzz Aldrin dijo que no había refracción de la luz”; ¿es decir que en la Luna las leyes de la óptica dejan de operar? ¡Aldrin merecería el Nobel de Física por ese descubrimiento!

7) Junto a la foto del automóvil lunar, se sorprende el desconocido autor de que el vehículo haya hecho un giro de 90 grados, y afirma que “da la impresión de que fue movido y puesto en ese lugar”. De hecho, la maniobrabilidad del “rover” era muy alta, y los astronautas dominaron fácilmente su manejo en la débil gravedad lunar. Sobre la letra “C” que dizque aparece en la roca, tengo la respuesta: sí, seguro que los ineptos autores del fraude “olvidaron esconder la marca del decorado”. ¿O será la herradura de un caballo? ¿O una de tantas formas naturales que nos recuerdan figuras o artefactos humanos, como las vírgenes en las rocas o la célebre “cara en Marte”?

Sobre las líneas de marca (cruces) de la cámara, admito que no comprendo el comentario del texto, que probablemente fue mal traducido de algún ya mal redactado periódico amarillista; por lo tanto, no puedo comentar nada al respecto.

8) Junto a las fotos que siguen se indica, como algo extraño, que no se ven estrellas en el cielo. En realidad, si hubiesen querido complacer el gusto y las creencias de la mayoría del público, los autores del “fraude” habrían debido colocar muchas estrellas. Pero la intensa luminosidad del paisaje lunar bajo el Sol obliga a utilizar exposiciones muy cortas y aperturas muy pequeñas en las cámaras fotográficas, cinematográficas o de TV. Muy rara vez se verán estrellas en las imágenes tomadas en la Luna, o en el espacio en general, a menos que se trate de equipo destinado a estudios astronómicos.

Y nuevamente, debe reiterarse que no es necesario que un objeto en la Luna esté siendo iluminado directamente por el Sol para poderlo ver: basta con el reflejo de la propia superficie lunar. Si el lector ha observado la Luna llena en una noche despejada y fuera de la ciudad, se habrá percatado de que nuestro satélite encandila, a casi 400.000 kilómetros de distancia.

9) Por último, al final del texto se menciona el accidente de Apolo 1. Como quizá la mayoría de los lectores lo ignore, debo decir que esa misión nunca llegó a realizarse. El trágico incendio tuvo lugar durante ensayos en la Tierra (la fecha correcta fue el 27 de enero, no mayo, de 1967). Y en efecto, aunque lo dude el incógnito autor, se corrigieron todos los problemas: menos de dos años después el Apolo 8 orbitaba la Luna, y siete meses más tarde Armstrong y Aldrin se convertían en los primeros seres humanos en caminar en un cuerpo distinto a la Tierra. Todo puede lograrse cuando se tienen el talento, la determinación y los recursos.

Para finalizar, una reflexión: qué mundo tan extraño es este, en el que algunos ociosos quieren hacernos creer que nunca hubo viajes a la Luna, pero que sí hay ovnis, “chupacabras”, “gatos embotellados” y conspiraciones siniestras para encubrirlos.

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Mutilación de ganado en Argentina

Hallan vacas mutiladas y vuelven las especulaciones esotéricas
Cinco vacunos aparecieron muertos y mutilados con precisión quirúrgica en varias partes del cuerpo en tres campos del distrito rural Crucesitas Tercera, a unos 30 kilómetros al norte.

12-07-2009 | 08:31 hs.Autor: · Fuente: La Capital

Cinco vacunos aparecieron muertos y mutilados con precisión quirúrgica en varias partes del cuerpo en tres campos del distrito rural Crucesitas Tercera, a unos 30 kilómetros al norte de Nogoyá. El vaciamiento de un espejo de agua cercano a la zona donde se encontraron los animales acrecienta el misterio y la incertidumbre de la policía y los lugareños, que no hallan explicación al fenómeno.

El hecho, como otros similares que vienen sucediendo desde hace años, generó interrogantes y dio lugar a especulaciones esotéricas.

Los primeros tres casos se dieron en el lote del bancario retirado Gustavo Cabañas, quien en principio detectó que de la noche a la mañana se había vaciado una laguna cercana, por lo que debió trasladar una tropa compuesta por terneros, novillos y vacas.

En este movimiento, detectó que tres de los animales estaban muertos, sin algunos de sus órganos blandos.

Otros casos. En el caso intervino la brigada de Abigeato de la Policía de Nogoyá, que luego recibió una nueva denuncia sobre otro vacuno mutilado en un campo cercano, perteneciente a una familia de apellido Sánchez. Más tarde el propietario de otro campo cercano, halló un quinto animal en las mismas condiciones.

Tal como la mayoría de los casos que se vienen denunciando desde hace décadas en todo el país y en el mundo, las reces fueron despojadas de los globos oculares, lengua, ubres, órganos genitales, ano y con las quijadas descarnadas, con precisión quirúrgica y sin sangre en las heridas o en los pastos cercanos.

Desde 2002 en la zona de Nogoyá la cantidad de casos similares ascenderían a unos 200 entre denunciados y no denunciados, según declaró el veterinario Pablo Seeling —estudioso del fenómeno— al grupo de investigadores Visión Ovni, de Victoria.

En medio del misterio, otro veterinario, Esteban Putín, trató de desmitificar el hecho y lo atribuyó a la acción de predadores que buscan en los animales muertos por la ingesta de yuyos venenosos las partes más blancas para comerlas (ver aparte).

Curiosidades. Testigos de los episodios aseguran que el último de los animales hallados no presentaba rigor mortis, sino que tenía la carne flácida, pese a que fue descubierto varias horas después de muerto.

Otra observación de los lugareños es que los perros del lugar se mostraban reacios a acercarse a los cadáveres y que el resto de los vacunos de las tropas “no fueron al velorio”, como suele decirse en la zona en alusión a su conducta habitual de rodear a los cuerpos y mugir “como si estuvieran llorando”.

Además, “cuando una vaca se desangra y siente un dolor muy fuerte se hace caca encima y se ensucia las ancas y las verijas, pero acá nada de eso sucedió”, observó un espectador, preocupado porque “aún no se hizo una autopsia a ninguno de los animales para saber cómo murieron. Tratándose de unos casos tan misteriosos sería importante que se hicieran para tener más datos y saber qué pasó con estos vacunos”.

En ese sentido, desde Visión Ovni, que viene siguiendo estos episodios, opinaron que “este caso de Crucesitas Tercera vuelve a poner a la luz este fenómeno que no ha dejado de suceder en la Argentina, y que tiene más que preocupados a productores y funcionarios, ya que abundan las hipótesis y faltan las respuestas”.

Para sus integrantes, es hora de que “las autoridades pongan profesionales y recursos al servicio de la investigación para poder avanzar en este tema”.

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