Dos maneras de probar el ateísmo

[Esta plática fue presentada ante la convención Atheist Alliance en Minneapolis, MN el 6 de abril de 1996 por Quentin Smith.]

Hoy discutiré dos formas para probar el ateísmo: que la cosmología científica puede probar el ateísmo y que la existencia de la maldad innecesaria prueba el ateísmo. Comenzaré con la cosmología científica.

Cosmología Científica

Desde mediados de los años 60s, los teístas científicamente informados han estado eufóricos debido a la cosmología del Big Bang. Los teístas creen que la mejor evidencia de que Dios existe es la evidencia de que  el universo comenzó a existir en una explosión hace cincuenta mil millones de años. Comenzó con una explosión llamada el Big Bang. Los teístas creen que es obvio que el universo no podría haber comenzado a existir incausado. Argumentan que la hipótesis más razonable es que la causa del universo es Dios. Esta teoría depende de la suposición de que es obviamente cierto que cualquier cosa que comience a existir tiene una causa. El argumento más reciente de esta teoría testa está en el libro Reasonable Faith de Lane Craig (Wheaton, IL: Crossway, 1994). Hay una cita muy interesante de este libro que les citaré con detalle porque, al final de esta cita, Craig me menciona a mí como uno de los ateos perversos que niegan la obviedad del principio teísta. Así que  permítanme citarles cómo enuncia Craig su argumento (ibid., p. 92):

El argumento puede ser formulado en tres pasos simples:

1. Cualquier cosa que comience a existir tiene una causa.

2. El universo comenzó a existir.

3. Por lo tanto, el universo tiene una causa.

Craig continúa:

El primer paso es tan intuitivamente obvio que pienso que casi nadie podría creer sinceramente que es falso. Por eso creo que es algo insensato argumentar a su favor, porque cualquier prueba del principio probablemente será menos obvia que el principio mismo. Y como Aristóteles observó, uno no debe tratar de probar lo obvio mediante lo menos obvio. El antiguo axioma de que “de la nada, nada sale” continúa tan obvio hoy como siempre. Cuando escribí por primera vez The Kalam Cosmological Argument, yo comenté que encontré una característica atractiva de este argumento que permite a los ateos una forma de escape: siempre puede negar la primera premisa y afirmar que el universo brotó a la existencia incausado de la nada. Supuse que pocos tomarían esta opción, porque creí que entonces se expondrían a sí mismos como personas interesadas sólo en la refutación académica del argumento y  no en realmente descubrir la verdad sobre el universo. Sin embargo, para mi sorpresa, los ateos parecen estar tomando cada vez más esta ruta. Por ejemplo, Quentin Smith, quien comentando que los filósofos demasiadas veces son afectados por la temida “nada” de Heidegger, concluye que “la creencia más razonable es que venimos de la nada, por nada, y para nada” – un final agradable a un tipo de Gettysburg Address del ateísmo, quizá.

Voy a criticar este argumento desde la cosmología científica que es el argumento más popular que los teístas y filósofos científicamente informados están usando ahora para argumentar que Dios existe.

Vamos a considerar la premisa del argumento. La premisa es que cualquier cosa que tenga un principio a su existencia debe tener una causa ¿Qué razón existe para creer que este principio causal es verdadero? No es evidente por sí mismo; algo es evidente por sí mismo si y sólo si todos lo comprenden y lo aceptan automáticamente. Pero mucha gente, incluyendo a teístas destacados como Richard Swinburne, entienden este principio muy bien pero piensan que es falso. Muchos filósofos, científicos, y de hecho la mayoría de los estudiantes graduados y pasantes que he tenido en mis clases piensan que este principio es falso. El principio no es evidente por sí mismo, ni tampoco puede ser deducido de cualquier proposición evidente por sí misma. Por lo tanto, no hay razón para pensar que sea cierto. Puede ser falso o tener el estatus de una afirmación que no sabemos si es verdadera o falsa. Por lo menos es claro que no sabemos que sea cierto.

Ahora supongamos que el teísta se retracta a una versión más débil de este principio. Supongamos que el teísta dice que una versión débil de este principio es, “cualquier cosa que tenga un comienzo a su existencia tiene una causa”. Esto no dice que lo que sea que haya sido el comienzo de su existencia deba tener una causa; concede que es posible que algunas cosas comiencen a existir sin una causa. De modo que no necesitamos considerarlo como una verdad necesaria y evidente por sí misma. En vez, la consideramos como una generalización empírica basada en la observación, de acuerdo a los teístas. Pero hay un problema decisivo con esta línea de pensamiento. No hay absolutamente ninguna evidencia de que sea verdad. Todas las observaciones que tenemos son de cambios en las cosas – de algo que cambia de un estado a otro. Las cosas se mueven, se detienen, se hacen más grandes, más chicas, se combinan con otras cosas, se dividen a la mitad, y así. Pero no tenemos observación de cosas que surgen a la existencia. Por ejemplo, no tenemos observaciones de gente que surja a la existencia. Aquí tenemos un cambio de cosas solamente. Un óvulo y un esperma cambian sus estados combinándose juntos. La combinación divide, agranda, y eventualmente evoluciona en un ser humano adulto. Por lo tanto, cho concluyo que no hay ninguna evidencia de que la versión empírica del argumento de Craig, “lo que sea que comience a existir tiene una causa”, es verdadero. Todas las causas que conocemos son cambios en materiales preexistentes. En el principio causal de Craig y de otros teístas, “causa” significa algo completamente distinto: significa crear material de la nada. Es pura especulación que tal tipo de causación extraña sea incluso posible, mucho menos aún es apoyada por nuestras observaciones en nuestras vidas diarias.

Pero el punto más importante es este: no sólo no hay evidencia para el caso teísta, hay evidencia en contra. La afirmación de que el principio de nuestro  universo tiene una causa hace conflicto con la teoría científica actual. La teoría científica es llamada la función onda del universo. Ha sido desarrollada en los últimos diez años por Stephen Hawking, Andre Vilenkin, Alex Linde y muchos otros. Su teoría es que existe una ley científica de la naturaleza llamada la Función de Onda del Universo que implica que es altamente probable que un universo con nuestras características comience a existir sin ninguna causa. La teoría de Hawking está basada en asignar números a todos los universos posibles. Todos los números se cancelan excepto por un universo con características de nuestro universo posee. Por ejemplo, contienen organismos inteligentes como los humanos. Este universo restante tiene una cierta probabilidad muy alta – cerca del cien por ciento – de comenzar a existir incausado.

La teoría de Hawking es confirmada por evidencia observacional. Esta teoría predice que nuestro universo tiene materia distribuida uniformemente en una gran escala, que estaría en escalas de super-grupos de galaxias. Predice que el ritmo de expansión de nuestro universo – nuestro universo se ha estado expandiendo continuamente – estaría casi exactamente entre la tasa del universo expandiéndose para siempre y la tasa donde se expande y luego se colapsa. También predice el área primigenia de rápida expansión cerca del principio del universo llamada inflación. La teoría de Hawking predijo lo que el satélite COBE descubrió sobre las irregularidades de la radiación de fondo en el universo. De modo que  una teoría científica que es confirmada por evidencia observacional nos dice que el universo comenzó  sin ser causado. De modo que si quieres ser  una p personas racional  y aceptas los resultados de la indagación racional en la naturaleza, entonces debemos aceptar el hecho de que Dios no causó que el universo existiera. El universo existe debido a esta ley de onda-función.

La teoría de Stephen Hawking disolver cualquier preocupación sobre cómo pudo comenzar a existir el universo incausado. Él  supone que existe un espacio sin tiempo, una hiperesfera de cuatro dimensiones, cerca del principio del universo. Es más pequeña que el núcleo de un átomo. Es más pequeña que 10^-33 centímetros en radio. Como es atemporal, no necesita más causa que el dios atemporal del teísmo. Esta hiperesfera atemporal está conectada a nuestro universo en expansión. Nuestro universo comienza más pequeño que un átomo y explota en un Big Bang y aquí estamos hoy en un universo que todavía se sigue expandiendo ¿No es acaso posible que Dios pudiera haber causado el universo? No. Porque la función onda del universo implica que hay un 95% de probabilidad que el universo haya comenzado a existir incausado. Si Dios creó el universo, hubiera contradicho esta ley científica de dos maneras. Primero, la ley científica dice que el universo podría haber comenzado a existir por sus propiedades naturales y matemáticas, no por alguna fuerza sobrenatural. Segundo, la ley científica dice que la probabilidad es sólo 95% de que el universo haya comenzado a existir. Pero si Dios creó el universo, la probabilidad sería de 100% que hubiera comenzado a existir porque Dios es todo-poderoso. Si Dios deseó que  el  universo comenzara a existir, su deseo tendría una garantía de ser 100% efectivo.

En conclusión, la cosmología científica contemporánea no solo no es apoyada por ninguna teoría teísta, es derecho lógicamente inconsistente con el teísmo. Entonces yo pienso que es el argumento científico más fuerte que  hay contra el teísmo. Pienso que es aún más fuerte que la teoría de la evolución de Darwin.

Maldad Innecesaria

Pienso que hay un segundo argumento aparte que decisivamente refuta el teísmo, basado en la lógica ordinaria de inducción que usamos encuestas vidas diarias. El famoso filósofo británico John Mackie dijo que si hay algún milagro en el mundo, es que mucha gente realmente cree que Dios existe. Una de las razones que Mackie piensa que este es el caso es que Mackie encuentra obvio que si hay maldad en el mundo, ningún ser todopoderoso y perfectamente bueno podría haber creado el mundo. Consideremos, por ejemplo, la Influenza Española. En la Primera Guerra Mundial (1914-1918), diez millones de personas murieron – tantas como en la plaga en el siglo catorce – por la Influenza Española. Luego de pronto, este virus que causó esta enfermedad mortal desapareció, y nadie lo ha visto nuevamente ¿podría haber ocurrido esto si Dios existe? ¿Dios no es lo suficientemente poderoso para matar este virus o prevenir que crezca? Entonces no es todopoderoso y realmente no es el dios de la tradición Judeo-Cristiana. Es sólo algún tipo de inteligencia extraterrestre. Es simplemente más poderoso que nosotros por niveles. Pero no es dios; es un ser finito. No adorarías este ser más que lo que adorarías a ET.

Supongamos que Dios es todopoderoso y capaz de matar el virus de la Influenza Española antes que mate a veinte millones de personas ¿por qué no lo hizo? ¿Es porque no es perfectamente bueno? ¿Porque no le importan lo suficiente los humanos? Ese no es dios. Suena más como un ser malévolo que gobierna nuestro universo. Es sólo un ejemplo de muchas maldades innecesarias en el universo.

¿Cómo responden los teístas a argumentos como este? Ellos dicen que hay una  razón para la maldad, pero que es un misterio. Bueno, permíteme decirte esto: yo mido cien pies de altura aún cuando sólo aparento seis pies. Si tú me pides  pruebas de esto, yo simplemente respondo: es un misterio. Sólo acepta mi palabra por fe. Y esa es justamente la lógica que los teístas utilizan en sus discusiones del mal.

De hecho, existe una refutación estricta del teísmo que  utiliza la lógica ordinaria de inducción que empleamos en nuestras vidas diarias. Si tenemos algo que existe, decimos que probablemente exista. Si vemos que se aproximan nubarrones oscuros, decimos que probablemente lloverá. Pero no tenemos evidencia de algo, admitimos que es meramente posible que existe, aún cuando probablemente no exista.

Si Dios existe, un ser quien es todopoderoso y perfectamente bueno, entonces de alguna manera este ser debe asegurar que nuestro mundo sea perfectamente bueno. La única manera que Él puede hacer esto es hacer que todas las maldades aparentes que vemos en el mundo signifiquen un bien mayor. Por ejemplo, el dolor de la vacunación en sí mismo es malo, pero es un medio para lograr un bien mayor. Entonces, si Dios existe, debemos tener evidencia de que todos los males que vemos son medios para lograr un bien mayor. Pero incluso los teístas admiten que no hay evidencia. Por eso es que deben recurrir a hablar sobre los misterios inescrutables de las obras de Dios. No existe ninguna evidencia, por ejemplo, que la muerte de veinte millones de personas a causa de la Influenza Española haya sido un medio para  un b bien mayor. La conclusión es que Dios probablemente no exista.

El teísta podría responder que podría haber un bien mayor que no conocemos. Pero notemos que el teísta dice “podría haber un bien mayor que no conocemos”. Bueno, claro que podría haber  un bien mayor que  no conocemos. Cualquier cosa es posible. Es posible que haya un elefante pisoteando por mi casa. Es posible  que Elivs Presley esté vivo y bailando twist en el lado oscuro de la luna (sic). Pero el hecho de que algo es posible no muestra que ni tenga la menor posibilidad de ser probable. De modo que el hecho de que es posible que Dios exista, no muestra que haya la menor posibilidad de ser probable que exista un Dios que haya  creado estos bienes mayores desconocidos. Así que si alguien me pide aceptar por  fe que existen estos bienes mayores que explican todo el mal en el mundo y que entonces Dios existe, yo respondo que yo aceptaré eso por fe tú aceptas que Elvis Presley está moviendo sus caderas en la Luna.

Conclusión

En conclusión, yo diría que de hecho la ciencia refuta la existencia de Dios. Y segundo, la lógica inductiva ordinaria que utilizamos día a día, cuando es aplicada a toda la maldad que  vemos, eso en sí mismo refuta la existencia de Dios. Así que  yo pienso que realmente no existe un caso para el teísmo y sí  un caso convincente para el ateísmo.


Sobre el autor: Quentin Smith ha publicado cinco libros por la Oxford University Press y la Yale University Press y ha publicado más de 80 artículos en diarios profesionales. Él es Profesor de Filosofía  en la University of Western Michigan. Debate teístas en los campus del colegio.

Fuente: http://infidels.org/library/modern/quentin_smith/atheism.html

Author: Lalo Márquez

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