mar 23, 2010 por Lalo Márquez
Y ya que estamos, podríamos hablar un poco de los complementos alimentarios y su situación legal. Curiosamente, como puede verse por ejemplo en alguno de los comentarios a esta estupenda entrada de Esther Samper, hay gente que también parece pensar que esto de los complementos alimentarios puede servir de coladero para las irregularidades de los herbolarios.
Y no es así. Lo que les sirve de coladero es, de nuevo, que las autoridades sanitarias hagan la vista gorda.
Vamos a verlo con un ejemplo que surgió en la lista de correo “escépticos”: el de la empresa Herbolarium.
Como pueden ver, la empresa se dedica a “artículos de salud, libros y curiosidades japonesas”, pero también a vender complementos alimenticios. O eso pone en el menú de la izquierda, y si lo pulsamos también en el título del listado de 19 productos que aparece como por arte de click.
Listado que, como podemos ver, nos indica el nombre del potingue en cuestión seguido de sus indicaciones terapéuticas.
Ahora volvamos a la árida ley. Según el artículo 5.4 del Real Decreto 1487/2009, que regula los complementos alimentarios, dice que
El etiquetado, la presentación y publicidad no atribuirá a los complementos alimenticios la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana, ni se referirá en absoluto a dichas propiedades.
Declaración solemne que, como ven, Herbolarium se pasa por los cataplines en todos y cada uno de sus productos. Fijémonos, por ejemplo, en Original® Silica, producto que por lo visto va de miedo para el cabello, y que he elegido por aquello de que la esperanza es lo último que se pierde.
Dice su ficha que sirve
- Para un Cabello sano, lustroso, dócil y pesado;
- para una Piel firme, flexible, fuerte, bella y joven;
- para Uñas resistentes, sanas y brillosas;
- para una Dentadura fuerte y sana;
- para una Estructura Osea fuerte y sólida;
- para contrarrestar la Osteoporosis y
- para otras enfermedades degenerativas similares.
Original® Silica al reducir la cantidad de células osteoclásticas, previene la pérdida ósea. Regula los depósitos de calcio y fósforo.
Si eso no es atribuir al mejunje la propiedad de “prevenir, tratar o curar una enfermedad humana” es…
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