Carlos Cuauhtémoc Sánchez y la discriminación amparada en el dogmatismo

Una crítica severa a este autor.

He de confesarles que llevo practicando yoga desde hace muchos años. La sensación es más o menos similar a un onanismo mental bien merecido después de un largo día de estudios: te relajas sobremanera, estiras el cuerpo y aprendes posturas sexuales que quizás ponga en práctica cuando me case. Mas las charlas finales por parte de la instructora son de los más divertido debido a que siempre terminamos discutiendo de temas esotéricos y la imposibilidad de que algunas de esas cosas sucedan. Me explico de una manera más clara: en una ocasión, después de terminar una meditación, la profesora nos hablaba de un hombre que le diagnosticaron un cáncer incurable. Siendo un hombre desquiciadamente impulsivo, se convirtió en asceta y se aisló en una montañas alimentándose únicamente de pasto. Cuando transcurrieron varios meses (y viendo que allá en las formaciones rocosas no tenía acceso a Sky) regresó a la ciudad y reclamó a su oncólogo de cabecera el mal diagnóstico que se le había realizado. Terminado este relato, la profesora nos habló sobre las ventajas de tener contacto con la naturaleza no sin antes observar llena de orgullo la cara de sorpresa de sus alumnos en posición de flor de loto… O bueno, la cara de sorpresa de casi todos. No resistí la tentación de levantar la mano para decir: querida teacher, ese relato ha de ser falso: el pasto tiene celulosa como carbohidrato principal y nosotros los humanos no tenemos en nuestro estómago la enzima necesaria para degradarlo. Por lo tanto, ese hombre nunca jamás habría sobrevivido a tal situación.
   Días después, dicha instructora, buscando desesperadamente la manera de convencerme, me regaló un librito de yoga que según ella cambiaría mi vida para siempre. Con gusto acepté tan noble presente contestando con la famosa frase de Groucho Marx: …fuera del perro, un libro es posiblemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro, quizás está muy oscuro para leer.
   Ya en casa, al hojear y poner en práctica algunas posturas, me di cuenta que el librín contenía una extraña maraña de conocimientos de la filosofía yoga (uno de los seis sistemas del hinduismo) entrelazado infumablemente con consejos estrictamente cristianos que de alguna manera intentaban apabullar permanentemente al lector. A decir verdad, quedé algo decepcionado por los pobres tips de un texto que se anunciaba como algo trascendental, y más cuando me recomendaba como practicante de yoga que solamente debía comer una vez al día puro arroz (no hay oportunidad de estrellar un huevito) y que debía practicar una postura en la que mi corazón se me desviara a la altura de mi pezón derecho para obtener la paz celestial (el autor menciona que en algunas posturas el corazón se desvía a ciertas partes del cuerpo sin ninguna protección, olvidándose que hay una cosa anatómicamente muy eficiente llamada costilla que evita eso).
   Para serles sinceros, le apliqué al libro la técnica Homer Simpson al cerrarlo y arrojarlo a la chimenea encendida. Hay muchos textos que se anuncian como lo mejor de lo mejor y a la mera hora, terminan siendo una especie de interpretaciones personales de las cosas que pueden resultar contraproducentes a la hora de intentar incitar al cambio. Eso es lo que sucede precisamente con los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez.
   Revisando algunos textos de este autor me doy cuenta que todavía falta mucho por hacer a la hora de eliminar los prejuicios existentes en una sociedad en cuanto a la sexualidad. Y precisamente, el libro que más me preocupa de Carlos Cuauhtémoc Blanco (un nombre que me parece vendería todavía más libros) es Juventud en Éxtasis 2.
   Pero empecemos por el principio, ¿qué tiene este y los demás libros que no me cuadra? Lo principal es su ideología claramente de ultraderecha con la que educa a sus seguidores sobre temas tan fundamentales de una manera tan decimonónica. Hay un interés por que los jóvenes no disfruten su sexualidad y únicamente ubiquen las relaciones coitales como producto de una familia destinada exclusivamente a procrear nuevos seres humanos. Con esto no pretendo afirmar que todo el libro es malo: posiblemente existen algunos elementos rescatables que pueden ser de gran utilidad para muchos adolescentes. Pero como esta columna es de crítica, voy a mencionar los puntos más cuestionables que este volumen en especial contiene.
   En la sección sobre embarazos no deseados, el autor me parece que confunde a la mujer con una incubadora ambulante sin alma ni sentimientos que requiere ayuda urgentemente. Su crítica va de esta manera: Al abortar no se le brinda al pequeño ni una sola posibilidad de salvarse. Abortar es peor que tirar a un hijo a la basura, pues en este último caso tan siquiera se le da la oportunidad de vivir si alguien lo encuentra. Abortar resulta la opción más cobarde. A diferencia de lo que planeta el autor y como se ha estipulado en la ley, debe haber un límite en cuanto al tiempo óptimo para llevar a cabo el aborto. Deben evaluarse todas las posibilidades, pero me parece que la mujer es un ser humano con sentimientos y criterio propio que tiene la decisión final sobre su cuerpo. A diferencia de esto, el autor termina haciendo menos a las mujeres que han recurrido a esta opción con un argumento discriminatorio más parecido al de un niño de preescolar que al de un especialista en el tema: Lo injusto de los seres humanos es que muchas mujeres abortistas tienen decenas de pretendientes, mientras las mujeres verdaderamente valiosas están solas.
   Con respecto a la masturbación, el autor crea una dicotomización un tanto confusa al señalar cuándo es buena y cuándo es un vicio. Menciona: …existen dos tipos de masturbación: una, llamada filtro, totalmente inocua, y otra, llamada vicio, que arrastra a la persona a un círculo de problemas sexuales. Sin embargo, mientras una es emergente e inocua, producto de confusión sexual o decepción no superada, la otra está acompañada de pornografía, aventuras fugaces (aquí me parece que el autor no sabe diferenciar entre masturbación como la estimulación de los genitales para obtener placer y una aventura donde se involucra una actividad sexual con otra persona), disfunciones, desviaciones… A lo largo del capítulo y en general, percibo al autor como una persona que aún pretende creer que la masturbación es sinónimo de desorden en vez del recurso de las personas que aún no han empezado una vida sexual activa o que en ausencia de la pareja, les permite eliminar la tensión y proveerse de placer (Por ahí dicen los médicos que hacerse una chaqueta ayuda a evitar la incidencia de cáncer de próstata). Tal parece que la visión errada del autor no se adapta a los nuevos descubrimientos y a su vez indica que desea solamente proyectar sus propios dogmas sobre el asunto: El vicio de la masturbación es difícil de erradicar. No fomenta hogares sólidos ni relaciones conyugales armoniosas. Normalmente resulta frustrante para el cónyuge descubrir que su pareja obtiene placer a solas. Y remata: Preguntamos de nuevo: ¿sería sensato ponerle un freno? La respuesta es sí (las negritas son de Sánchez).
   En la sección sobre vida sexual con varias parejas, Carlos Cuauhtémoc Blanco ignora la eficacia del condón para rematar diciendo que toda promiscuidad irremediablemente llevará al padecimiento de enfermedades de transmisión sexual. Independientemente de la vida sexual que cada cual lleve, me parece necesario recalcar que el condón, si se usa correctamente, evita embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. Parece ser que las estadísticas, si son malinterpretadas, dan al público una idea completamente equivocada de la información original. Al escuchar aquello de “el condón no es 100% seguro, sino 99%”, irremediablemente llevará a algunas personas a evitar su uso. Sin embargo, hay estudios que confirman su gran efectividad y la recomendación directa es utilizarlo como recurso eficiente de una sexualidad responsable. A pesar de esto, el autor no sólo no entiende esto, sino que proclama a los cuatro vientos sus propios prejuicios e ignorancia: El concepto tan de moda llamado “sexo seguro” no es más que una campaña publicitaria para el uso de condones. Los condones funcionan sólo como solución superficial y temporal. Pero la plaga sigue ahí, fortaleciéndose, multiplicándose en silencio, en medio de los lirios de la corrupción social.
   Los prejuicios ante la homosexualidad están a la orden del día. Mientras una y otra vez se ha visto que la gente denominada gay forma su propia familia a lado de una pareja, trabajan, son eficientes, y sobre todo, son seres humanos comunes y corrientes, hay campañas provenientes de los sectores más radicales que aseguran que esa preferencia sexual es una aberración de la naturaleza. Un gran sector de la población opina que las preferencias por el mismo sexo son adquiridas y que por lo tanto, se pueden tratar de muchas maneras, a diferencia de los estudios que indican que se nace con esa condición. En este sentido, el autor no se queda atrás al ignorar la información proveniente de los sexólogos expertos; arguye: La conducta invertida no es una enfermedad; por lo tanto, no puede curarse. Es una conducta aprendida y sólo puede ser tratada psicológicamente. Y no sólo nos argumenta esto, sino que con un grado de discriminación brutal, el autor continua diciendo al lector que la gente con otro tipo de preferencias están mal: Para que un alcohólico o drogadicto se rehabilite, el primer reto es que su egocentrismo se quebrante y reconozca que desea dejar el vicio. El principal problema de los homosexuales es que su ego es más duro que el de los alcohólicos. No reconocen estar mal. Y finaliza: Necesitan comprensión, pero no apoyo.
   Esta serie de prejuicios producto de una brutal ignorancia e inhumanidad por parte del autor, generan una gran preocupación y dan motivo para reflexionar. Un señor que se sienta a escribir panfletos discriminatorios (no me atrevo a llamarlo escritor: su prosa es pésima) con el maquillaje de un libro de superación personal no debería vender tantos libros como lo hace, y sin embargo, sus ventas son altísimas. Muy posiblemente estos boletines pseudocientífcos peguen duro a más de un millar de personas, pero a final de cuentas, me alegra saber que la gente homosexual vive sus vidas pese a las críticas; que muchos adolescentes, pese a los prejuicios, siguen practicando la masturbación como sinónimo de autoplacer; que muchas mujeres prefieren ahora decidir sobre sus cuerpos gracias a que por ley el aborto ya es legal (por lo menos en la ciudad de México), etc. Como me expresaba un compañero gay la otra vez: Aunque toda esa pléyade de cerrados me prohíban usar el condón y me digan que soy una aberración de la naturaleza, no hay nada mejor que escuchar a tu novio gritar de placer sabiendo que estás llevando tu sexualidad de una manera responsable y sana.
Carlos Cuauhtémoc Blanco
Un libro para regresar al siglo XIX
  
  

Author: Jorge Armando Romo Bonilla

Jorge Armando Romo, mejor conocido en nuestros foros como Asimov22, nos presenta en su blog una crítica aguda e inteligente sobre interesantes temas que van desde la Ciencia, hasta la Ciencia Ficción, no sin pasar por la Seudociencia. Armando participa con sus artículos en diversos medios informativos tanto electrónicos como impresos y habiéndose intersado en la Ciencia Ficción desde 1995, contribuye frecuentemente en el Blog de Ciencia Ficción México y en Ciencia-Ficción entre otros. Jorge Armando es estudiante de la licenciatura de Biología y escéptico en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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  • Mario Chung Álvarez

    No concuerdo en ninguna de las críticas que han mencionado, pero si concuerdo con todo lo que arguye Cuauhtémoc: no por que sea su seguidor ni nada de eso, sino mas bien, me doy cuenta que es el mejor camino a seguir…pero, vamos, la decision es nuestra, si queremos ser mejores personas (yo quiero serlo)o si quiero tener un futuro deprimente (van por allí)…en el caso del aborto, por favor solo se lo calificaría como HOMICIDIO, no solo es el cuerpo de la madre, allí también está un niño, una vida que fecundo, la madre no tiene el derecho de quitar la vida a su hijo por el hecho de estar en su cuerpo…En cuanto a la masturbación, ¿quien no lo ha hacho? pero querra decir eso que no es mala, ni siquiera dañina? pues al igual que las relaciones prematrimoniales (de juego y puro placer)causan transtornos emocionales muy dificiles de superar a futuro (algún día se darán cuenta) y la homosexualidad, por favor, por supuesto que es producido por un transtorno que se puede reparar y eso del ego del gay es muy cierto, por eso no pueden ver su problema….
    Pero en fin, como ya mencione todos podemos decidir que hacer es parte de la libertad (en el campo de la homosexualidad, la mastrubación y el sexo prematrimonial pero en lo del aborto,NO, hagan con su vida lo que quirene, mátense si quieren pero no perjudiquen a otros)…

  • anonimo

    Antes que nada, quiero decir que cuando yo leo un libro de superacion(que no necesariamente tienen que tener calidad literaria), trato de verlo con toda la objetividad posible; he leido el libro cuatro veces(tres de ellas para analizarlo) y estoy deacuerdo en CASI todo lo de su libro. En cuanto a tu critica:

    1.Con respecto al aborto,la mujer tiene derecho a hacer con su vida lo que le de la gana, siempre y cuando ese acto no dañe a otro ser humano: “los derechos de uno terminan cuando comienzan los del otro”, el niño en el bientre es el ser mas indefenzo que existe, y privarlo de la vida convierte al que lo hizo y permitio hacerlo en un asesino

    2.Como el libro lo dice, la masturbacion puede evitar una mala decision por asi decirlo, pero eso no quiere decir que no sea mala, es un acto que debe eliminarse por fuerza de voluntad, yo no soy hombre pero no me gustaria tener como novio a alguien que piense que no tiene nada de malo

    3.Sobre la homosexualidad, dicen que ellos nacen y no se hacen, pues dejenme decir que hasta ahora no se ha demostrado que sea asi, el dia en que se encuentre el gen gay o que sea producto de las hormonas, ocurria tal “bomba” en las noticias que todo aquel que tenga un televizor o sepa leer se enteraria. Al contrario de la mencion que se hizo sobre la investigacion de los sexologos, existe una famosa sexologa en egipto que ha curado a varios homosexuales y logrado que lleven una vida normal, se han casado y son muy felices, pero claro, como lo explica Cuauhtemoc, solo lo lograran si quieren hacerlo

    Yo soy cristiana verdadera y estoy muy segura de la decicion que tome
    Espero que algun dia tu y tu amigo y cualquiera que lea esto se de cuenta de la verdad y elija la decicion correcta. Que Dios te bendiga 🙂

  • Anónimo

    Obviamente las opiniones aquí expuestas van de extremo a extremo. Unca critica por parte de un liberal siempre parece injusta o mal fundada al conservador.
    Cuando leí los libros de Carlos C. Sánchez era un adolescente con pocos amigos y ningún adulto con quien hablar; me ayudaron bastante en su momento. Por el otro lado, ahora como adulto y después de muchos años de experiencia ya se de que lado me inclino. Ahora tomo lo que me sirvió de esos libros pero dejo lo que me parece anticuado y ortodoxo. Lo que aprendí fue a darle a la te te su justo lugar, aun cuando no estemos de acuerdo ni en de que color el sol sea. Es mas fácil respetar que siempre tildar de loco o tratar de cambiar a los otros que no crean en mi filosofía. en fin, gracias por la critica que me pone a pensar y eso al final de cuentas nos ayuda a ser mejores seres humanos.

  • Fredy

    Obviamente las opiniones aquí expuestas van de extremo a extremo. Unca critica por parte de un liberal siempre parece injusta o mal fundada al conservador.
    Cuando leí los libros de Carlos C. Sánchez era un adolescente con pocos amigos y ningún adulto con quien hablar; me ayudaron bastante en su momento. Por el otro lado, ahora como adulto y después de muchos años de experiencia ya se de que lado me inclino. Ahora tomo lo que me sirvió de esos libros pero dejo lo que me parece anticuado y ortodoxo. Lo que aprendí fue a darle a la te te su justo lugar, aun cuando no estemos de acuerdo ni en de que color el sol sea. Es mas fácil respetar que siempre tildar de loco o tratar de cambiar a los otros que no crean en mi filosofía. en fin, gracias por la critica que me pone a pensar y eso al final de cuentas nos ayuda a ser mejores seres humanos.

  • sofia

    a mi en lo personal creo que es el peor libro de la historia en cuanto a su racismo machista se que el quiere una sociedad “normal” pero los gays son personas como nosotros en este caso ustedes(los que esten de acuerdo con cuauhtemoc) son los raros por discriminarlos y por NO RESPETAR incluso yo estaba leyendo este libro & un maestro con muchos conocimientos me dijo que tipo de jerarquía tiene este escritor e incluso lo investigue y me acabo de dar cuenta que es un ignorante en cuanto al respeto ES ESO MEXICO ES UN PAIS RACISTA y el escritor en este caso Carlos Cuauhtémoc Sánchez que por lo menos piense que estamos en una sociedad cada vez mas cerrada en cuanto a la libertad gay.(yo no soy gay pero si respeto)

  • anonimo

    se tiene que diferenciar enormemente lo que es discriminar y lo que es no apoyar
    por ejemplo ¿a un alcoholico tengo que decirle :”muy bien, sigue asi, lo que haces no tiene nada de malo”? yo creo que no, pero tampoco quiere decir que debo tratarlo de la peor manera y rechazarlo.
    Lo mismo ocurre con la homosexualidad, puede haver personas que no apoyen la homosexualidad, pero tampoco significa que no puedan ser amigos de ellos, porque a los amigos se les acepta como son(y eso va tanto para los que son gays, los que no y los que no apoyan la homosexualidad)
    En cuanto al libro, solo tienes que verlo desde el lado de la logica y uno se da cuenta de que casi todo tiene sentido. Solo hay que ver mas alla de nuestras narices

  • Óbelix

    Híjole, si como escribes piensas con mucha razón estás de acuerdo con CCS; en serio que sí se nota una drástica diferencia entre la manera de estructurar los razonamientos de Jorge Armando y la tuya. Opino que para ser una mejor persona es importante leer y reflexionar.

  • anonimo

    Si te fijas bien, la reflexion de Jorge Armando no da para mucho, sus opiniones son mas subjetivas que objetivas

  • Luis

    Valla, tu texto me hizo llorar, pero por lo pequeñas que están las letras.

  • john

    Antiaborto, homofobo, contrario a la masturbacion y a las relaciones prematrimoniales?
    No es una persona de mente cerrada, es un cristiano ejemplar

  • Marcos

    que tiene de malo amar a una persona?¿

  • Marcos

    Ser homofobo es ser un cristiano ejemplar? no me hagas reir… tu dios te hace odiar?? mmmmm…

  • DIEGO

    Me parece una exelente crítica: está muy bien sustentada y argumentada.
    En mi opinion personal, antes de leer estos libros de autoayuda: primero debemos comprender que las personas no somos iguales por lo tanto las experiencias de una persona en particular no se pueden aplicar a todas, y si acogemos en nuestras vidas este tipo de libros, simplemente estamos aceptando que somos objetos moldeables, facilmente manipulables y a merced de ciertos intereses. Este tipo de libros no construyen personas, la verdad es que aun no se para que sirven.

  • mmm…

    1.- hace tiempo atras circuló una noticia en Argentina donde una muchacha fue violada brutalmente, si a tí te sucediera lo mismo que hicieras?
    2.- Es necesario acudir a profesionales para tratar este tipo de temas y no a un libro.
    3.- Como se llama la sexóloga de Egipto? y mas aun si es tan eficaz, no crees que debería señalar teorias y metodos de como lo consigue para así curar a las personas, por cierto ser gay no es una enfermedad.

    Por ultimo estas condenada a vivir sin libertad.

  • Mariana

    Yo creo que hay cosas que le pueden servir a los adolescentes en este libro el problema es que los puedes confundir ya que a mi punto de vistas son mas las cosas negativas porque una mujer no por abortar pierde su valor no sabes en q situacion se encontraba comno para tomar una desicion de estas y no es que yo este a favor pero quienes somos nosotros para juzgar? si miramos atras veremos la colota q vamos arrastrando y es un tipo estupido por discriminar de esa manera a los homosexuales para mi el amor va mas alla del sexo de una practica, en fin uno debe apreender a respetar al final de cuentas el cambio lo hace uno mismo con acciones y no palabrerias ni por hablar de Dios eres mejor que nadie…

  • Candela

    Sí, una mujer no tiene derecho a MATAR. Sí, matar. Ese es el nombre. Los derechos de los niños prevalecen sobre los de cualquiera, o al menos eso dice la constitución de mi país (Colombia), en donde, por cierto, el aborto es legal. Y sí, un homosexual no debe ser discriminado. Yo no los discrimino, pero eso no significa que los vaya a aplaudir ni nada. Y en cuando a la masturbación… Aceptémoslo de una vez: es enfermizo, hace daño tarde o temprano. Yo sé por qué lo digo 😉

  • Candela

    Está condena a vivir sin Dios 😉 y solo porque tú lo quieres.

  • Jorge Rubio

    Cuauhtémoc Blanco es un futbolista, quizá por eso escribe tan mal. Hablando en serio, este autor (Cuauhtémoc Sánchez) es de lo peor. Mis alumnos me pidieron leer Juventud en Éxtasis, les dije que estaba bien y que leería el libro. Dos días después suspendí la prueba y cambié el libro, fui incapaz de terminarlo. A leer El Túnel, les dije.
    No entiendo cómo algunos profesores enseñan esta basura en los colegios y, habiendo estudiado letras o literatura disfrutan su lectura.

  • Jorge Rubio

    Véase: ironía, sarcasmo.

  • Jorge Rubio

    Justamente este tipo se aprovecha de la ignorancia y falta de experiencia de sus lectores, para vender sus libros.

  • SagiraBastet

    Hablamos de Egipto, un país que odia la homosexualidad y a las mujeres. Tuvo una época de gloria donde el sexo femenino era igual, pero eso se acabo con tu querido Dios. No es de extrañar que haya gente que vaya a fingir que se cura… Como en muchos países árabes donde se ven obligados a cambiar de sexo para no ser asesinados por “pecar” Que triste es tu pensamiento, que triste que un ser imaginario que supuestamente es supremo y amoroso te haga ser tan ignorante.

  • SagiraBastet

    La homosexualidad y el aborto no hacen daño. Los gays pagan impuestos, trans igual, son como tú solo que con un gusto distinto.

  • SagiraBastet

    Dios no existe mujer, entienda.

  • SagiraBastet

    Lo lamento, pero yo estoy de acuerdo con el aborto porque el cuerpo le pertenece a la mujer, si su vida esta en riesgo, si no puede pagar, no esta capacitada o fue violada tiene derecho a cambiar ese destino, me da risa como se hacen llamar respetuosos de la vida, pero están vulnerando más de una. La de la mujer y la de un niño que no tendrá una vida feliz, ya que ni siquiera dejan a los homosexuales adoptar por “enfermos” que NO son. No es una enfermedad, nacen así y son tan respetables como cualquier otro.