LOS EXTRATERRESTRES 2ª. PARTE: EXTRATERRESTRES Y PSEUDOCIENCIA

(Esta es la segunda parte del artículo que un servidor publicó en la revista española Alfa Eridiani bajo el título de Los Extraterrestres. Para la tercera y última entrega, concluyo el posteo de este texto con el apartado titulado ¿Y qué pasa con la ciencia-ficción?).

Los peligros de la pseudociencia están a la orden del día. Cientos de charlatanes alrededor del mundo gritan a los cuatro vientos que luces en el cielo son una prueba irrefutable de la visita de seres extraterrestres. El problema es que estos sujetos tuercen la ciencia a su antojo o utilizan el principio de autoridad de esta para avalar sus especulaciones. «Seres de otros rincones del Universo nos visitan. Aquí está la prueba: una luz en el cielo es signo de una nave nodriza. ¡Esto está comprobado científicamente!» Veamos otros ejemplos.

   Si colocamos la palabra «Extraterrestre» en cualquier buscador, tendremos acceso a un sinfín de páginas que hablan de OVNIs, secuestros, avistamientos, etc. Éstos últimos son la moda hoy en día. Cada ufólogo al presentar sus supuestas pruebas, presenta imágenes borrosas de objetos en el cielo o de platillos volantes. Se muestra al público un sinfín de «esferas», «objetos con forma alargadas», y «luces en la noche» sin que nadie diga nada al respecto o muestre escepticismo. Por mi parte, creo que no se puede ser más ridículo a la hora de sacar a la luz todo esto.

   La realidad es otra. Cuando especialistas en efectos especiales analizan los supuestos objetos, encuentra un enorme número de manipulaciones a la imagen original; entre éstas, muchas sobreposiciones de las supuestas naves. Muchas de las imágenes de luces son (como yo les llamo) fenómenos electro-atmosféricos comunes que suceden por diversas causas físicas. Los astrónomos y los físicos saben de antemano que en el cielo se pueden producir los llamados «rayos bola», un fenómeno electromagnético que es idéntico a las supuestas luces extraterrestres que invaden los cielos. Otros fenómenos similares aún son poco entendidos por la ciencia, pero seguramente tienen una explicación más lógica y menos fantasiosa. Con esto, se puede entender que una luz en el cielo o la imagen borrosa de un objeto, no es válido como prueba sólida para avalar la visita extraterrestre.

¡UN OVNI! ¡¡¡UN OVNI!!! AH, NO, ES SÓLO UN AVIÓN.

   Pero continuemos con los delirios de la Ufología. ¿Cómo son esos seres que nos visitan? La mayoría de relatos carece de lógica y aún más, de imaginación. Se nos dice que seres provenientes de las Pléyades, del Cinturón de Orión, de Sirio, de Epsilon Eridani, etc., ya están entre nosotros… ¡pues son idénticos a los seres humanos! Se habla de mujeres rubias provenientes de otros planetas que visitan a sujetos solitarios; se nos cuenta de seres de luz con forma humana rondando por los bosques; se cuenta que seres chaparritos y grises muy inteligentes con motivos oscuros acechan a la humanidad. En total, hay ufólogos que dicen que más de cien razas extraterrestres con las formas más descabelladas visitando nuestro planeta. 

   Obviamente, esto sólo es anécdota paranoide. No hay la menor prueba de que estos seres existan. Ya con antelación dije que cada planeta es distinto en condiciones naturales y por lo tanto, la especie inteligente que albergara tendría que ser distinta a los humanos. Cuando escuchamos que los visitantes son idénticos a nosotros, es fácil detectar que este asunto es un invento de personas con poca imaginación que creen que en la galaxia los seres que existan deben ser idénticos a nosotros. He encontrado también cuentos acerca de dragones extraterrestres (similares a las imágenes vistas en novelas de fantasía), reptiles inteligentes (muy parecidos a iguanas; eso sí: cara de reptil, cuerpo de humano), monos con alas (¿El mago de Oz era un ET?), y por supuesto los famosos grises. Estos últimos, con un cuerpo muy delgado aunque muy similares a nosotros. El factor más alucinante es que las narraciones cuentan que esta raza ET tiene la cabeza muy grande debido a que alberga un cerebro mucho más grande que el de cualquier humano. Entonces, el argumento concluye: ya que se tiene un cerebro muy grande, ¡son mucho más inteligentes que nosotros! Y continúa la descripción: dicho cerebro es muy calculador, con un coeficiente intelectual de diez mil, y con capacidades extrasensoriales como telepatía y control mental de seres inferiores. ¡Uf! Ya me cansé de enumerar. Mejor desenmascaremos todo esto de manera simple: la ciencia sabe perfectamente que el tamaño (del cerebro) no importa. Hay gente con cerebros pequeños que es muy inteligente, y hay personas que tienen un cerebro gigantesco y tienden a la idiotez. Pero bueno, cambiemos de tema.

   ¿Y los motivos por los que nos visitan los extraterrestres? Muy sencillo: después de que descubrimos la energía atómica, tenemos la capacidad para autodestruirnos. Estos seres, llenos de bondad, han venido a impedirlo. Otros cuentan que las visitas son para fines científicos. Y los más desquiciados afirman que nos han visitado siempre, pues somos un experimento genético muy exitoso. El problema es que tenemos anécdota tras anécdota de este tipo de gente introvertida que intenta llamar un poco la atención.

   Lo más cruel vendría a ser las abducciones (secuestros) por parte de estas inteligencias. Generalmente, muchas personas afirman ser llevadas al interior de un platillo volador a través de un rayo transportador. Una vez dentro, los famosos grises llevan extraños y complicados experimentos que se suponen sirven para investigación o para salvar a su raza en decadencia. También hay narraciones de chicas que son poseídas sexualmente por estos seres para quedar embarazadas y mantener viva la especie extraterrestre en vías de extinción (Los ET saben bien a quien escoger, pues la mayoría de las mujeres tienen un cuerpo muy atractivo y son rubias de ojos azules. ¡Qué buen gusto!). Antes de que se dé a luz a la mezcla humano-alienígena, esta es retirada. ¡Ah, por cierto! También hay imágenes de algunos bebés extraterrestres que circulan por la red, generalmente deformes y monstruosos. Lo primero que me viene a la mente es: ¿cómo sucedió todo esto? No sé si las chicas responderían: «ET es un latin-lover, ¡me supo hacer la ruleta rusa en el aire!».

   El primer problema ante todo esto es que existiría una incompatibilidad genética entre dos razas tan dispares como la humana y la «¿zeta-reticulum?». No hay hasta ahora un verdadero feto extraterrestre para analizar, y la muestra de embarazo de las supuestas chicas que fueron obligadas a tener sexo por ET se ha visto que es falsa o que el embarazo es real, pero producto de un chico pandillero al que apodaban el “ET”. Si los grises se están extinguiendo, ¿para qué necesitan secuestrar a los humanos para robar células reproductivas? Pueden viajar cientos de años luz y ser tan idiotas para no tener las técnicas reproductivas necesarias para restituir a su especie.

   Una de las pruebas que se supone es contundente para avalar los secuestros es la regresión hipnótica. Algunos psiquiatras, crédulos y poco objetivos, usan esta técnica para recuperar experiencias con seres extraterrestres. Hay que mencionar que los relatos de abducciones cuentan que los seres grises, después de experimentar o hacer lo suyo con algún humano, borran la memoria de la víctima… aunque no del todo. Quedan recovecos e imágenes confusas del suceso. Los especialistas llegan entonces, hacen una regresión hipnótica para recuperar los recuerdos bloqueados y todos quedan contentos… O eso parece. Asimismo, esta técnica es usada para que las personas consigan acceder a recuerdos de sus vidas pasadas… ¡Puf! Perdone usted, querido lector o lectora, si parece que me acabo de meter droga por las narices, pero esto es una realidad para mucha gente y el tema sigue en pie al paso de los años. No lo invento yo. 

   ¿Cuál es el problema ante todo esto? Pues que las pruebas no son válidas. Se ha observado que la famosa regresión hipnótica, no es más que un efecto de alucinación controlada-inducida. Cuando el especialista somete a una sesión a cualquier paciente y este está obsesionado con la idea de que fue secuestrado, observará en sus «sueños» un encuentro con seres grises. Una vez más pienso que estos chaparritos son muy despistados. ¿Porqué no borrar completamente los recuerdos del humano al que secuestraron? (Para agregar, la regresión hipnótica es una técnica tan poco efectiva que en un proceso penal su uso está prohibido. Sería fácil someter al acusado a una regresión y verificar si cometió el delito o no. Sin embargo, los psiquiatras objetivos descartan su efectividad).

JULIETA FIERRO

   El asunto prácticamente es un circo o un show barato. Aquí en México, la astrónoma y divulgadora de la ciencia Julieta Fierro me contó una vez una anécdota por demás ridícula que ejemplifica muy bien mi argumento. Ella cuenta que se encontraba en un debate entre ufólogos y escépticos. Mientras que los segundos afirmaban que la cruza humano-extraterrestre no tiene la más mínima posibilidad de producir un nuevo organismo (a excepción de las ladillas), los supuestos especialistas presentaban en vivo a una chica embarazada que afirmaba categóricamente haber sido embarazada por un extraterrestre. Justo a mitad del programa, se recibió una llamada de un televidente. El conductor dijo:

—Está al aire, ¿cuál es su nombre?

—Jhjkfjfhjfhjfhgfjk

—¿Perdón?

—Yoooo soooooy eeeeel extraterreeeeestre queeeeeee embarazóoooooo aaaaa eeeesa chiiiiiiica. Yyyyyyy eeeeeeeeeees máaaaaaaaaaaaaaaaaas, tooooooooodas laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas queeeeeeeeeeeeeeeeeee quieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeran queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee laaaaaaaaaaaaaaaaas eeeeeeeeeeeeembaraaaaaaaaaaaaaaaaaaaace, maaaaaaaaaaarqueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaal núuuuuuuuuuuuuuuuuuumerooooooooooooooooooooooooo 55-54-27…

   El asunto de los OVNIs puede ser introducido donde sea. En la política, los paranoicos nos sugieren que el presidente Bush y su gabinete son una raza de reptiles de las Pléyades. Asimismo, nos cuentan que el gobierno tiene relaciones diplomáticas con los grises y que seguramente toda la nueva tecnología que sale al mercado, es producto de la inteligencia de éstos (¡Entonces los humanos somos unos idiotas que no tenemos la capacidad de fabricar ni crear nada!).

   En problema consiste en que las conspiraciones paranoides abundan por doquier. Algunos locos afirman rotundamente que cada gobierno oculta muchas cosas a su población. Inmediatamente llega el obstáculo de «¿Y dónde están tus pruebas contundentes?»

   En el mundo de la Ufología, hay casos que se han vuelto sumamente famosos. Nombres de personas, la narración de lo que consideran hechos, y mucha credulidad por parte del ciudadano promedio son la receta perfecta para que todo esto forme parte de la cultura popular. 

   Un ejemplo clásico es el caso Roswell. Según los supuestos informes, dos naves tripuladas por seres extraterrestres se estrellaron a mediados de 1947 en Roswell, Nuevo México. De aquí comienza la historia que muchos creen. El ejército de aquel país recogió los restos de uno de estos artefactos hecho pedazos tras la caída. Los trozos que se encontraron del platillo, eran una especie de metal muy liviano parecido a una hoja de papel que una vez que se le aplicaba una fuerza, después de sufrir la deformación, el material recobraba su forma original sin mostrar vestigio de manipulación. En la otra nave, se encontraron restos de cuatro seres, así como unas cajas de vidrio que se supone permiten controlar las naves. Y bueno, esta es la parte de la historia que muchos se saben. 

   Kennett Arnold, granjero que según la Ufología reportó en su terreno una de las supuestas naves, se quejó profundamente de la tergiversación de la información que llevaron a cabo los periódicos sensacionalistas. Según él, su relato había sido modificado para aparentar que en verdad una nave extraterrestre se había estrellado con cuatro seres en su interior. Lo único que él dijo fue que vio una especie de discos, y ya. De aquí surgió el famoso mito y fue el origen de una era de superchería e irracionalismo basada en los OVNIs.

SUPUESTO EXTRATERRESTRE

   Pero esto no termina aquí. Hay casos muy famosos en la Ufología contemporánea que abarrotan las convenciones OVNI. Aquí hay dos ejemplos.

Jonathan Reed tiene una historia aterradora que contar. Él era médico. Un día, se encontraba paseando en un bosque con su perra de raza Labrador. De pronto, su mascota corrió a atacar a lo que era un animal salvaje. De un momento a otro, Reed se percató de que ésta era atacada cruelmente por aquel extraño animal y sin pensarlo dos veces, tomó un tronco y fue en ayuda de su fiel amiga. Pronto, se dio cuenta que la perra era manipulada por un ser extraterrestre del tipo de los grises para después desintegrarla en un torbellino muy extraño. Enojado, Jonathan noqueó a esta inteligencia y la llevó a su casa para introducirla en su refrigerador. Tiempo después, varios científicos analizaron muestras de piel de este ser y comprobaron su autenticidad. Antes de que el gobierno descubriera este suceso y destrozara la casa del contactado, el extraterrestre consiguió escapar, no sin antes dejarle un brazalete tele-transportador a su noqueador.

   Bien, ahora vayamos con la postura escéptica. Esto podría sonar a un relato de interesante ciencia-ficción, aunque la verdad es que se ha querido engañar al público con su supuesta autenticidad. Reed nunca ha dejado investigar su supuesto brazalete, y hace poco tiempo, declaró que ya lo había perdido. Los supuestos científicos que analizaron las pruebas, en realidad resultaron ser empleados de una gasolinera tratando de hacer dinero. Cuando se buscaron los títulos de Reed, se llegó a la conclusión de que estos no existen, ya que ninguna universidad tiene registros de un alumno con ese nombre. No cabe duda que algunos fraudes son muy bien elaborados y que los grupos escépticos tienen que hacer un gran esfuerzo para desenmascarar a los charlatanes.

JONATHAN REED, A LA IZQUIERDA

   Otro caso famoso es el de Stan Romanek. Este hombre era un empleado común y corriente con un problema de dislexia; solamente llegó a quinto año de primaria; podríamos decir que una persona común y corriente. Romanek cuenta que era seguido por unas extrañas naves con forma de plato volador. Posteriormente, fue secuestrado por seres con forma humanoide para realizarle extraños experimentos. Tiempo después, tras realizarse en él sesiones de regresión hipnótica, descubrió algo fascinante: se le habían proporcionado una serie de siete hojas con ecuaciones que describen cosas fascinantes. Éstas fueron revisadas por algunos astrónomos, físicos y matemáticos. Los resultados fueron contundentes: se describe la forma en que se abre un agujero de gusano con gran precisión; se da la constelación y ubicación exacta del planeta de donde vienen estos seres; se describe cómo se abre un agujero de gusano desde un planeta cercano al cinturón de Orión hacia la Tierra; se dan pistas de una posible catástrofe que sucedería el 12 de diciembre de 2003. ¿Otra historia de ciencia-ficción intentando hacerse realidad? Todo indica que sí.

   Cuando verdaderos físicos han revisado las famosas ecuaciones, han descubierto que están plagadas de simples y burdos garabatos. En la sección donde se habla de abrir agujeros de gusano, solamente hay dibujitos infantiles mezclados con fórmulas físicas y configuraciones electrónicas sin sentido alguno. Unos cuantos números no aseguran ser una profecía: aquella fecha en que ocurriría la catástrofe, no sucedió absolutamente nada. La súper prueba contundente que avala la presencia extraterrestre, es solamente una estupidez total.

STAN ROMANEK

   El problema es que todas estas cosas, son intentos baratos y tontos por hacer pasar como ciencia algo que no lo es. Lamentablemente, mucha gente aún cree en todo esto y los charlatanes de la Ufología atraen a mucho público que busca un poco de fantasía en sus vidas.

 

 

Author: Jorge Armando Romo Bonilla

Jorge Armando Romo, mejor conocido en nuestros foros como Asimov22, nos presenta en su blog una crítica aguda e inteligente sobre interesantes temas que van desde la Ciencia, hasta la Ciencia Ficción, no sin pasar por la Seudociencia. Armando participa con sus artículos en diversos medios informativos tanto electrónicos como impresos y habiéndose intersado en la Ciencia Ficción desde 1995, contribuye frecuentemente en el Blog de Ciencia Ficción México y en Ciencia-Ficción entre otros. Jorge Armando es estudiante de la licenciatura de Biología y escéptico en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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