181 Cosas para Hacer en la Luna

Si se despertara usted mañana por la mañana y se encontrara en la Luna, ¿qué haría? La NASA acaba de publicar una lista de 181 buenas ideas.

Desde el final del programa Apolo, "personas de todo el mundo han estado pensando en volver a la Luna, y en lo que les gustaría hacer allí", dice Jeff Volosin, líder de desarrollo estratégico de la Dirección de Misiones de Sistemas de Exploración (Exploration Systems Mission Directorate) de la NASA. Ahora la NASA regresará. La agencia planea enviar nuevamente astronautas a la Luna antes del año 2020. "Por eso consultamos a más de mil personas del mundo de los negocios, del ámbito académico y de 13 agencias espaciales internacionales para confeccionar una lista maestra de 181 objetivos potenciales en la Luna".

Por ejemplo, la Luna podría ser un buen lugar para la radioastronomía. Un radiotelescopio en la cara oculta de la Luna estaría protegido del abundante ruido de radio de la Tierra y podría detectar frecuencias bajas usualmente bloqueadas por la atmósfera terrestre. Nunca se han realizado observaciones a estas frecuencias y abrir una ventana a este universo de baja frecuencia probablemente llevaría a muchos excitantes descubrimientos.

La Luna sería también un lugar excelente para estudiar las partículas de alta energía del viento solar, así como los rayos cósmicos del espacio profundo. El campo magnético de la Tierra y su atmósfera desvían muchas de estas partículas, por lo tanto ni siquiera los satélites en órbitas bajas alrededor de la Tierra pueden observarlas todas. La Luna prácticamente no tiene atmósfera, y pasa la mayor parte de su órbita de 28 días fuera de la magnetosfera terrestre. Con sensores situados en la Luna, se podría obtener un perfil completo de las partículas solares, lo cual ayudaría a revelar los procesos que tienen lugar en el interior del Sol, así como la radiación cósmica de agujeros negros distantes y de supernovas.

Extra: Estas partículas son atrapadas por el regolito lunar, la capa de roca triturada y polvo que cubre la superficie de la Luna. Esto significa que el regolito lunar contiene un registro histórico de la radiación solar. Muestras del regolito podrían revelarnos los cambios en la radiación solar a través de miles de millones de años. "Creemos que la Luna es única respecto de la preservación de este registro solar, y nos puede facilitar la comprensión de cómo las fluctuaciones pasadas de la radiación solar han afectado, por ejemplo, la historia de la vida en la Tierra", dice Volosin. En particular podría aclararnos hasta qué punto la variabilidad solar y la radiación cósmica galáctica influyen en el cambio climático.

Pero la Luna sería mucho más que una simple plataforma para instrumentos científicos que miren hacia el espacio. La Luna es en sí misma una mina de oro científica, un ejemplo cercano de formación planetaria, que prácticamente no se ha alterado con el paso del tiempo. Algunos científicos la denominan un "mundo fósil". La Luna es un cuerpo planetario pequeño, no dinámico, y su estado interior se ha conservado, en gran medida, desde el comienzo de la historia del sistema solar. El estudio de su interior brindaría a los científicos mucha información sobre cómo se separan y solidifican las capas internas de un planeta durante su formación.

Incluso algo tan sencillo como establecer las fechas en las que se formaron varios cráteres en la Luna puede proporcionarnos un panorama excepcional sobre cómo ha evolucionado el flujo de meteoroides en los alrededores de la Tierra con el paso del tiempo. (Para obtener más información consulte "La Luna es un Testigo Cruel" de [email protected]) La historia de los impactos en la Tierra se ha perdido debido a la constante renovación que sufre la corteza terrestre, pero en la Luna permanece inacta, y posiblemente contenga importantes pistas sobre períodos del pasado en donde el incremento del bombardeo puede haber afectado el clima e incluso la evolución de la vida sobre la Tierra.

Sin embargo, la ciencia representa sólo un tercio de los 181 objetivos. Más de la mitad de la lista enumera los muchos desafíos que implica aprender a vivir en un mundo extraño: desde mantener a los astronautas a salvo de la radiación y de los micrometeoros hasta establecer sistemas de generación de energía y comunicación, o cultivar alimentos en el árido entorno lunar, carente de aire.

"Queremos aprender a vivir del suelo y no tener que depender tanto de las provisiones de la Tierra", dice Tony Lavoie, líder del Equipo de Arquitectura Lunar de la NASA (Fase 1), en el Centro Marshall para Vuelos Espaciales.

Los astronautas se enfrentarían a los mismos problemas en una misión tripulada a Marte, de manera que mucha de la experiencia obtenida en la Luna se podría aplicar cuando la NASA finalmente envíe seres humanos al Planeta Rojo.

La Luna también podría proporcionar algunas creativas oportunidades comerciales: energía lunar obtenida de paneles solares, archivos de datos protegidos, minería de metales lunares, e investigación en condiciones de baja gravedad y alto vacío, sólo para mencionar algunas. De hecho, la explotación minera de la Luna podría llegar a producir combustible para cohetes, el cual se podría vender a operadores de satélites comerciales con el fin de que puedan acceder a sus satélites en órbita alrededor de la Tierra y efectuar tareas de mantenimiento. Además de cobrar a los turistas espaciales por la posibilidad de visitar la Luna, los empresarios interesados en hacer negocios relacionados con ella podrían realizar emisiones televisivas especiales desde la Luna para potenciar la publicidad, o podrían colocar un robot con control remoto sobre su superficie. La gente en la Tierra podría pagar por turnarse para controlar el robot por Internet, lo que le permitiría dar un paseo virtual por la superficie lunar repleta de cráteres. En resumen: ¡Que la imaginación sea su guía!

No todas las ideas de la lista llegarán a concretarse necesariamente. De la lista maestra con 181 objetivos, la NASA está seleccionando actualmente una pequeña cantidad de metas de alta prioridad para su retorno a la Luna. Otras agencias espaciales o empresarios privados que tengan interés en explorarla podrían tener en cuenta otros objetivos. La NASA continúa recibiendo información de científicos de agencias espaciales y universidades de todo el mundo; la lista en sí misma aún está evolucionando y expandiéndose.

Hay muchas cosas para hacer en la Luna. Véalo usted mismo: lista completa.

Fuente: http://ciencia.nasa.gov/headlines/y2007/02feb_181.htm

Author: Lalo Márquez

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