Descubren vestigios de ciudad prehispánica en Morelos

México, 24  de enero.- Arqueólogos del INAH-Morelos descubrieron edificaciones de la ciudad prehispánica de Zazacatla, fundada alrededor del año 800 a.C., entre las que destaca un templo olmeca y dos esculturas de sacerdotes portando insignias.

Las esculturas tienen rasgos característicos del dragón de dicha cultura, que aportan importantes datos para la historia prehispánica de la región, del estado de Morelos y de Mesoamérica.

Al informar lo anterior, el director del Centro INAH-Morelos, Eduardo López Calzada, calificó el hallazgo en el municipio de Xochitepec, como "único en la entidad", toda vez que es resultado de un proyecto arqueológico que dejó al descubierto edificaciones que por sus dimensiones se considera fueron parte del centro ceremonial de la ciudad prehispánica.

Los arqueólogos Giselle Canto Aguilar y Víctor Mauricio Castro Mendoza, por su parte, explicaron que este descubrimiento forma parte de los trabajos de rescate arqueológico que realiza el Centro INAH en la entidad, a través del proyecto Registro, conservación y rescate del patrimonio arqueológico del estado de Morelos.

La especialista comentó que después de tres temporadas de trabajo de campo iniciadas en 2006, localizaron seis edificaciones prehispánicas correspondientes al período comprendido entre 800 a 500 años a. C., de lo que fue Zazacatla.

Esa ciudasd aparece inscrita en el Registro Público de Zonas y Monumentos Arqueológicos del INAH con el nombre de "Los Capulines de Atlacholoaya".

Tras seis semanas de investigación, determinaron que al parecer esta ciudad prehispánica abarcó 9 mil 500 metros cuadrados; en menos de tres mil se encontró lo que queda del centro ceremonial de Zazacatla.

Allí sobresale un basamento piramidal construido con lajas de roca caliza, unidas con una argamasa de lodo, que fueron acomodadas con un estilo que se encontró tanto en Chalcatzingo, ubicado al oriente de Morelos, como en Teopantecuanitlán, Guerrero.

La mayor parte de las lajas fueron puestas en forma horizontal y cada cierto tramo, tres lajas fueron colocadas en diagonal, tanto hacia la derecha como a la izquierda, delimitando áreas en la que al centro fue formado un nicho.

En el espacio formado por los nichos -agregó-, fueron encontradas dos esculturas semejantes de personajes mostrando los rasgos característicos del dragón olmeca, deidad del período Preclásico Medio (800 – 500 a. C.), que aportan importantes datos
para la historia prehispánica de la región, del estado y de Mesoamérica olmeca.

La diferencia sólo se encuentra en sus materiales constructivos, una fue tallada en roca andesita y otra esculpida en piedra arenisca.

Detalló que las esculturas muestran a un personaje desnudo sentado con las piernas cruzadas y los brazos al frente colocadas las manos sobre los tobillos, con el torso ligeramente inclinado hacia delante. Los rostros tienen labios gruesos con las comisuras hacia abajo, nariz chata y cejas gruesas.

Además llevan un tocado compuesto por un marco con un círculo en los extremos al frente, del que caen dos paños a los lados de la cara, tapando las orejas. El marco parece ceñir dos protuberancias de formas redondeadas.

De acuerdo con las primeras investigaciones, "los personajes podrían ser la representación de sacerdotes que llevan máscaras con las fauces del jaguar, así como un tocado con las orejas del mismo felino y que se encuentran saliendo de la cueva (el nicho), hipótesis que también se apoya en la postura del personaje que parece estar
reverenciando".

En tanto -añadieron los arqueólogos-, el edificio fue destruido parcialmente por los mismos habitantes de la ciudad en una siguiente renovación del centro ceremonial.

"Lo que quedó de él fue cubierto por otra estructura que, si bien muestra el mismo patrón de lajas horizontales y diagonales, se diferencia del primero por las dimensiones y tipo de roca", explicaron.

"Sin embargo, la importancia de la construcción para el culto del dragón olmeca causó que se protegieran las esculturas, ya que éstas no fueron removidas", comentaron.

Giselle Canto y Mauricio Castro manifestaron que la importancia del hallazgo del edificio y de las esculturas radica en que en Morelos solamente se ha encontrado otra semejante proveniente de Atlihuayan, en el Municipio de Yautepec.

Fue recuperada en los años cincuenta, pero no se conoce el edificio al que estuvo asociada; actualmente, el Señor de Atlihuayan se exhibe en el Museo Nacional de Antropología.

Destacaron el hecho de que las esculturas se encontraron en el lugar para el que fueron creadas; los nichos se cerraron a los lados y a lo alto a partir de ellas, es decir, el edificio fue construido al mismo tiempo que las esculturas fueron colocadas.

"Las esculturas están asociadas a un contexto que las ubica en un tiempo y lugar específico, lo que permite, en su estudio, acercarse a la visión del mundo de ese grupo mesoamericano. Sin ese contexto, los objetos arqueológicos tienden a considerarse como meras obras de arte", puntualizó Canto Aguilar.

Otro factor -indicó- tiene que ver en que las esculturas son objetos únicos. Excepto por la escultura de Atlihuayan, no se han encontrado otras iguales en lo que se denomina Altiplano Central, es decir, el área que abarcan los estados de Puebla, Tlaxcala, Estado de México, Hidalgo y Morelos.

Canto Aguilar y Castro Mendoza consideraron que el estilo arquitectónico del edificio y el de las esculturas permiten plantear relaciones entre regiones, como las de la Costa del Golfo, el área nuclear olmeca, con sitios como La Venta, así como otras regiones más cercanas, como el Oriente de Morelos, Chalcatzingo, y Guerrero, Teopantecuanitlán.

Probablemente -precisaron- la organización social básica de sus constructores fue la familia, por lo que estuvieron vinculados en grupos de parentesco denominados linajes.

El linaje gobernante utilizó emblemas del dragón olmeca, deidad que provenía del Golfo, donde se ubica el área nuclear olmeca, para legitimar su derecho a gobernar a los otros linajes.

"Sólo ellos tenían la habilidad para comunicarse con el ser sobrenatural y así controlar las lluvias y otros dones que esos dioses otorgaban", señalaron.

El medio para comunicarse con los sobrenaturales fue la cueva, ya que ellos se guardaban en los cerros. De ahí las representaciones de gobernantes dentro de cuevas (Chalcatzingo) o saliendo de ellas (La Venta)".

Eduardo López Calzada, por su parte, subrayó que ante el acelerado avance urbano en el estado de Morelos, el INAH en la entidad implementó el proyecto Registro, conservación y rescate del patrimonio arqueológico del estado de Morelos, para la protección y rescate arqueológico.

Adelantó que en breve se llevará a cabo otra temporada de rescate arqueológico en la zona, debido a que los especialistas aseguran que existen más vestigios prehispánicos.

Desde 2004, el INAH-Morelos ha contado con el apoyo de las autoridades municipales de Xochitepec.

Ello ha permitido al proyecto Registro, conservación y rescate del patrimonio arqueológico de Morelos llevar a cabo varios rescates arqueológicos en la ciudad prehispánica de Zazacatla, recuperando valiosos datos que van desde la ubicación de las áreas habitacionales y el centro ceremonial, hasta el fechamiento relativo de la ocupación más importante del asentamiento. (Con información de Notimex/JOT)

Fuente:

http://www.elfinanciero.com.mx/ElFinanciero/Portal/cfpages/contentmgr.cfm?docId=39930&docTipo=1&orderby=docid&sortby=ASC

Author: José Luis Aguilar

José Luis Aguilar es uno de nuestros más importantes colaboradores de noticias científicas y paranormales.

Share This Post On