Pruebas científicas en contra de vampiros y fantasmas

Los físicos niegan la posibilidad de existencia de espíritus, vampiros o zombies de la manera más simple: usando la ciencia

Costas J. Efthimiou, físico de la Universidad Central de Florida, y Sohan Gandhi, estudiante de postgrado de la Universidad de Cornell, han realizado un estudio que demuestra por medio de la física los errores que comete la industria cinematográfica a la hora de intentar convencernos de la existencia de espíritus, vampiros o zombies. Se trata, obviamente, de un intento de acercar a los jóvenes ciencias no demasiado populares como la física o la química, gracias a las curiosidades tratadas en este estudio.

Hemos visto mil veces películas en la que los fantasmas son capaces de atravesar paredes o son incapaces de coger un objeto, aunque sí pueden caminar sobre el suelo sin hundirse. Patrick Swayze intenta agarrar un objeto para salvar a Demi Moore en Ghost sin conseguirlo, por ejemplo. Según la física esto es algo inconcebible. Swayze acababa de subir una escalera (incluso tropezaba y caía sobre ella). Y en toda la película se mueve sobre el suelo sin atravesarlo. O sea, que según las leyes de Newton, sí estaba interactuando con el suelo para crear la fuerza que le permite moverse. Ésto indicaría que el fantasma es material, mientras que es inmaterial cuando intenta coger algo. A esto se le llama inconsistencia física.

En cuanto a los vampiros, por ejemplo, podemos acabar con ellos mediante una simple progresión geométrica. En Vampiros, Blade o Drácula observamos la frecuencia con la que se alimentan los vampiros. Ésta frecuencia es mucho mayor que una víctima al mes, por lo que somos más que generosos considerando dicha media. Bien, consideremos la población mundial a inicios del año 1600, que era de unas 536.870.911 personas. Si en ese momento se empezó a alimentar el primer vampiro, al mes siguiente habría una persona menos (no vamos a considerar los movimientos demográficos) en el mundo, y los vampiros serían dos. Por tanto, cada mes se doblaría el número de vampiros, mientras que la población se iría reduciendo en el número de vampiros que inició el mes. O sea, según el número de meses (n) que consideremos a partir del 1 de Enero de 1600, tendremos 2 elevado a n vampiros. Y la población será la inicial, menos los que se han convertido en vampiros (a excepción del vampiro inicial). O sea:

Población del mes X = 536.870.911 – 2 elevado a X + 1

El resultado indica que en sólo 30 meses habría desaparecido la raza humana, salvo que la tasa de natalidad permitiese doblar la población humana cada mes, lo cual está fuera de las posibilidades biológicas.

El estudio también rebate la existencia de los zombies (explicando los casos mediante el uso de la tetrodoxina) o del descenso de temperatura cuando aparece un espíritu (hecho no del todo compatible con las leyes térmicas).

Ya en el 2003 la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia publicó un estudio que explicaba las sensaciones de inquietud y terror que se sienten al estar en ciertas casas a la existencia de "infrasonidos", que son sonidos de tono bajo que resultan casi imperceptibles para el oído y que crean desde ansiedad a miedo.

Fuente: Sci-Tech-Today y otros

;;

Author: Jorge Armando Romo Bonilla

Jorge Armando Romo, mejor conocido en nuestros foros como Asimov22, nos presenta en su blog una crítica aguda e inteligente sobre interesantes temas que van desde la Ciencia, hasta la Ciencia Ficción, no sin pasar por la Seudociencia. Armando participa con sus artículos en diversos medios informativos tanto electrónicos como impresos y habiéndose intersado en la Ciencia Ficción desde 1995, contribuye frecuentemente en el Blog de Ciencia Ficción México y en Ciencia-Ficción entre otros. Jorge Armando es estudiante de la licenciatura de Biología y escéptico en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Share This Post On