Y el demonio se apareció… crónica de un asesinato a una bebé

Josefina Gutiérrez Gutiérrez, mamá de la bebé de siete meses que fue asesinada, fue la primera en declarar el miércoles en la noche ante el Ministerio Público en Pénjamo.

En la declaración estuvo presente Televisa y grabó 15 minutos donde la madre detalló el asesinato de las dos menores. Por cortesía de la televisora, se transcriben fragmentos de su versión.
P.- Ministerio Público (M.P.).- ¿Nos comentaba hace rato doña Josefina que entre usted, Amalia y su suegro pisoteaban a la mona (a la niña)?

R. Sí porque nos obligó, porque (la niña) ya era mona, y sí era mona. Amalia se subió primero y la pisoteaba, la pisoteaba y le decía muérete jija del demonio, jija de satanás y no sé cuántas cosas más. Y dijo no puedo, Josefina, tú puedes y ahí voy yo a pisarla. Pero no era niña, yo sentí que era mona, un cuero inflado, que donde yo pisaba se me resbalaba.

P.- M.P. ¿Usted también la pisoteó?

R. Sí y cuando no pudimos yo me quise ir sobre el demonio, me quise caer y luego dijo ella –Amalia- no podemos, tú puedes Luis sólo tú puedes.

P.- M.P. ¿Luis es su esposo?

R. Sí, es mi esposo y el vino de allá para acá y también se subió y tampoco no pudimos, entonces mi suegro dijo, jija del demonio si no pueden yo sí puedo y él también se subió, yo me bajé.

P.- M.P. Y luego ¿qué agarraron algún objeto?

R. Entonces cuando ya no pudimos destruirla con las patas, agarraron unas tijeras, ya con las tijeras Amalia fue la primera, comenzó a destruirla pero las tijeras pronto se le doblaron.

P.- M.P. ¿Cómo le hacían con las tijeras?

R. Pues yo no miraba, yo sólo con los pies, yo no vi. Yo nada más vi cuando dijo Amalia: ‘Miren lo que es’, yo vi una mona y me subí y lo sentí así, pero yo no la volví a golpear (inaudible) entonces cuando vimos que no pudimos mi suegro dijo, si ustedes no pueden yo sí puedo, también se subió y fue lo mismo.

“Se bajó Amalia y mi suegro se subió y fue lo mismo, no se destruyó esa mona y ya ahí esa mona chata que Amalia decía es un diablo, chata y el demonio se apareció (…)

P.- M.P. ¿Entonces usted qué fue lo que agarró?

R. Entonces con las tijeras no pudieron hacerle nada, entonces yo misma dije ahí está una guadaña (inaudible), yo le indiqué allá está, parece que Luis no recuerdo quién se la dio y él la agarró y dijo ‘jija del demonio yo sí te destruyo’.

P.- M.P. ¿Qué empezó hacer?

R. Pues a destruirla con el filo de la guadaña.

P.- M.P. ¿Y de qué parte empezó a destruirla?

R. Del corazón, pero que no se lo hallaban, que no se lo hallaban, Amalia, que no se lo hallaban, y que lo tenía arriba y que lo tenía arriba, y que así le habían hecho a Amalia que así le habían hecho a ella.

P.- M.P. ¿Y qué hicieron?

R. Mi suegro fue el que hizo todo el esfuerzo y los jalones como quiera, sacaba una cosa y le preguntaba a Amalia que si era el corazón y Amalia decía que no, que eran los bofes yo creo o que era quién sabe qué (…)

P.- M.P. ¿Cómo la destruyó?

R. Con la guadaña (…) La cortó del corazón y luego siguió del pescuezo y luego pues no sé, las partes de las coyunturas”.

P.- M.P. ¿A dónde la echaron?

R. Cuando ya estaba destruida dijo, mira, mira cómo quedó su jija del demonio del infierno (…) Cuando ya vi eso mandaron a que la echaran a un costal (…) Yo no recuerdo cuánto tiempo dejaron ahí eso, pero según eso que siguieron los diablos molestando. Que ese no era todo el demonio y que todavía alrededor de la casa oían los ruidos y en las tejas, en las láminas, que eran los diablos del infierno.

P.- M.P. ¿Y después de eso qué pasó con esta muchacha Juana Pérez?

R. Ya de ahí la sacaron para fuera y no supe. Luego ya de ahí la sacaron afuera a la muñeca y la casa se empezó a penetrar feo, horrible, y nos salimos.

(…)

P.- M.P. ¿Y luego qué pasa con Juana, la niña?

R. Ah, entonces Juana, me… nos salimos afuera y mi suegra se enojó, afuera que iba a matar a la bruja con unos palos que estaban ahí, y a echar vigas y a decir cosas, que no la dejaban, que no la dejaban que solamente a Amalia (…) Y ya también mi suegro embravecidísimo con la bruja pues, que decían que era su madre y ya luego de eso, mi esposo también se metió, se metió y yo diciendo que no se fuera porque le iban a echar palazos con la puerta cerrada. Y yo lo jalaba, que está mal, sólo que Amalia salía, y decía que era la virgen y que ya estaba coronada según ella.

(…)

“Javier mi muchachito, sí dijo allá se ve quién sabe qué, detrás de la escuela, luego le aventaron pedradas y no sé qué y entonces, Amalia con su rezo y rezo, y luego les dijo a todos ‘mírenme a la cara’, y nos quedamos viendo. Nos empezó a decir por una esquina y luego Juana (la niña de 13 años) estaba acá y luego se le quedó la vista y dijo: Tú, eres la bruja, te me quedas, jija del demonio te voy a matar y Reynaldo que estaba cerca de ella, de sus hermanas. Le dice eres mi hija, te voy a desaparecer, le dijo mátame y no oí bien, pero le dijo que la matara”.

P.- M.P. ¿Quién? ¿Reynaldo, su papá?

R. Sí, y luego él sí la destruyó

P.- M.P. ¿Y cómo la destruyó Reynaldo, su papá?

R. Yo vi que la aventó y la pisoteó junto con Amalia, yo ya no volteé a ver. Nomás vi cuando la pisotearon y que no podía, y dijo está viva y dijo Reynaldo, sí está, sí está, pero te voy a matar. Pero yo ya no supe cómo la acabaron, yo ya no supe cómo la acabaron.

Fuente: www.am.com.mx

Author: Lalo Márquez

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