Medusas gigantes invaden Japón

Miden más de un metro con 80 centímetros de diámetro, pesan 200 kilos, cuentan con innumerables tentáculos venenosos y han surgido de la nada en grandes cantidades para aterrorizar al pueblo japonés. Estos ejércitos multitudinarios de horripilantes bichos babosos han acabado con el abastecimiento del principal alimento del país.En cuanto se mata a uno, aparece otro para ocupar su lugar. Al final, los gobiernos de la zona, dispuestos a plantar cara, se están agrupando para hacer un frente común contra el enemigo.

La ‘echizen kurage’ no es un invasor extraterrestre sino una medusa gigantesca que está destruyendo el medio con que se ganan la vida los pescadores del Mar de Japón. La medusa de Nomura, que es el nombre que recibe popularmente, es la criatura de mayor tamaño de esta especie en aguas de Japón y, por razones que hasta el momento siguen siendo un misterio, su número se ha multiplicado en los últimos meses.

El problema se ha convertido en algo tan grave como para que los responsables gubernamentales de pesca de Japón, China y Corea del Sur se hayan reunido este mes en la denominada “Cumbre de la medusa” para analizar posibles estrategias con las que hacer frente a la invasión. El Partido Liberal Democrático, que gobierna en Japón, ha constituido un comité de medidas contra las medusas y los pescadores se han puesto a trabajar en tecnologías para mantener a estos depredadores lejos de sus redes.

El problema se puso de manifiesto por primera vez a finales del verano, cuando los pescadores dedicados a la captura de anchoa, salmón y otras especies empezaron a encontrar en sus redes un número anormalmente grande de medusas. Con frecuencia, el peso de las echizen kurage ha roto las redes o aplastado a los otros peces hasta producirles la muerte; el pez que lograba sobrevivir estaba emponzoñado y espachurrado por los tentáculos de las medusas.
Impacto sobre la pesca

Los pescadores de Honshu, la isla más grande de Japón, se han visto obligados a dejar de faenar en el mejor momento de la temporada de pesca del salmón, de la que obtienen ganancias sustanciales.

En la prefectura de Akita, algunas localidades han visto que sus ingresos se han reducido hasta un 80%. Los pescadores de sábalos de Corea del Sur también se han visto afectados por la invasión de la Nomura. Según se ha informado, la densidad de medusas en algunos lugares resulta ser 100 veces superior a la normal. Lo peor de todo es que nadie entiende por qué está sucediendo algo así. Circula la teoría de que el recalentamiento del mundo está elevando la temperatura de las aguas del mar y estimulando la reproducción de medusas.

Algunos observadores echan la culpa a las lluvias torrenciales registradas en China a lo largo del verano, que desbordaron los ríos y empujaron un número anormal de medusas hacia Japón. Cabe la posibilidad de que los nutrientes de las aguas de los ríos hayan aportado a las medusas un vigor por encima de lo normal o que, quizás, la captura abusiva de pescado haya propiciado un aumento de las poblaciones de plancton de las que se alimentan las medusas.

Se han diseñado unas pantallas y unas mallas que permiten el paso de peces a su través pero que dejan fuera a bichos de mayor tamaño, así como una trama de finos hilos metálicos que pueden colocarse en el interior de las redes para cortar en rodajas a las medusas.

Entretanto, los japoneses están poniendo de su parte todo lo que pueden: en lugar de limitarse a quejarse de las medusas, se las están comiendo. Las medusas no son en absoluto un ingrediente habitual de la cocina japonesa, sino que son mucho más apreciadas en China. Las localidades costeras están esforzándose a tope para promocionar la medusa como un alimento novedoso.

Fuente:

http://www.elmundo.es/elmundo/2005/12/07/ciencia/1133990283.html

Author: Lalo Márquez

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