Cazafantasmas en acción

Los fantasmas reinan el Día de Muertos y unos cazadores muy especiales los buscan en sus guaridas.
Las luces se apagan de repente y el viento aúlla. En estos días de muertos los fantasmas andan por todo el Valle y algunas personas andan tras ellos.

Para Gilmore Matthews, cazador de fantasmas de Brownsville, noviembre es la mejor época del año para buscarlos y encontrarlos.

Matthews empezó hace 50 años a explorar casas, con sus compañeros de secundaria, para demostrar que los espíritus existen realmente.

El interés por los fenómenos sobrenaturales creció durante los últimos años y varios bibliotecarios y académicos empezaron a compilar historias de fantasmas que se aparecen en el Valle. También han encontrado sus lugares predilectos.

“Los fantasmas prefieren los viejos cementerios y los centros comerciales abandonados. En realidad están en todos lados, pero más en los lugares viejos”, dijo Dave Oester, director del International Ghost Hunter’s Society, con más de 18,000 miembros.

Para localizar a los espíritus, algunos cazafantasmas utilizan equipos sofisticados, como dowsing rods (barras con propiedades electromagnéticas que detectan la presencia de almas).

Pero Matthews prefiere usar su habilidad de “sentir” su presencia. “Tengo el don de sentir a los espíritus y a veces me hablan”, dice.

Siempre sale a cazar de noche porque es en la oscuridad donde los espíritus están más activos.

“La mayoría de los espíritus se acercan cuando quieren decirte algo o necesitan ayuda”, dice Matthews. “No hay que temer a las almas buenas”.

Para protegerse de los espíritus malignos, Matthews usa cadenas especiales de plata de las que cuelgan una cruz y un cristal con poderes. Con las cadenas, dice, se asegura de que no se le acerquen tanto. “En la mayoría de los casos encuentro fantasmas de niños. Si murieron en un accidente trágico a veces no se dan cuenta de que ya murieron”, dice el cazador.

John Hawthorne, bibliotecario y autor de dos libros sobre los fantasmas de la Universidad de Texas en Brownsville (UTB), dice: “Para saber por qué un lugar está embrujado hay que pensar en lo que ocurrió allí en el pasado, quién murió allí”.

Fuente:

http://www.diariosrumbo.com/rumbo/articulo.asp?idart=289927&idcat=1114

Author: Lalo Márquez

Share This Post On