Las cabezas de cerdo encontradas en la playa corresponden a un ritual de magia negra caribeña.Candás, Nadia HEVIA

La aparición de dos cabezas de cerdo rodeadas de todo tipo de manjares, velas y monedas, el pasado domingo en la playa de Xivares corresponde a un ritual de magia negra, según asegura Ana María Riveiro, la denominada «Reina de Brujas» y conocida colaboradora de una televisión local.

La magia negra, originaria de los países africanos, adquiere distintas denominaciones y características en función del país de destino, como la santería cubana o la macumba brasileña. En el caso de Xivares, todo apunta a que se trataría de vudú haitiano, «el más fuerte que hay», dice Riveiro. En este tipo de ritual, se puede pedir la vida o la muerte de una persona. Tras lo aparecido en la playa, Riveiro no tiene ninguna duda de que se trata de «un pacto de sangre en el que se pide la muerte de dos personas ya que hay dos animales sacrificados. Es sangre por sangre».

Las personas implicadas en la ceremonia deben presentar su ofrenda en forma de comida, licores, velas y monedas para lograr que se cumpla su petición. Durante el transcurso de la misma, se invoca a los dioses, «que en nuestra cultura nunca lo serían sino que se trata de demonios», o a los espíritus malignos. Riveiro cree que en la ceremonia del pasado sábado «se invocó a Asmodeo, el demonio de la destrucción, la muerte, la enfermedad y la ruina, o a Satanás y Lucifer». Según reza la tradición, «las dos personas a las que se desea la muerte están sentenciadas y durarán, como mucho, 21 días».

La «Reina de Brujas» asegura que «no tienen que ser haitianos los que practiquen el vudú» y señala que «no está de moda este tipo de magia negra». Una de las definiciones del vudú haitiano explica que se trata de un sincretismo de las religiones antiguas africanas, el cristianismo y el ocultismo y la masonería francesa, que se usa para hacer sacrificios y maleficios. Fueron los esclavos africanos los que propagaron este tipo de rituales, comunes en Latinoamérica.

Según los vecinos de Xivares, ésta no es la primera vez ven restos de estas ceremonias. Riveiro explica que la elección de esa zona «no es por nada especial» y añade que los solsticios y los días anteriores al Día de los Difuntos «son los más apropiados».

Fuente: http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=340950&pIdSeccion=54&pNumEjemplar=1073