Experiencias Místicas ¿Campos Magnéticos o Sugestión?

En la edición Septiembre-Octubre 2005 de la revista Skeptical Inquirer aparece un interesante artículo escrito por Joe Nickell en donde presenta serias dudas sobre el experimento realizado por Michael A. Persinger que tanto fue mencionado por la prensa y muchos escépticos afirmando que la estimulación electromagnética en ciertas regiones cerebrales podrían producir experiencias místicas. Esperando no verme involucrado en algún problema legal, voy a atreverme a traducir el artículo para ustedes.

Algunos escépticos han adoptado los estudios de Michael A. Persinger los cuales supuestamente demuestran que la estimulación electromagnética del cerebro puede producir experiencias religiosas o paranormales. Los hallazgos de Persinger recibieron extensa atención en los medios, incluyendo covertura televisiva por la BBC, el CNN, y el Discovery Channel, además de muchas menciones en prensa, especialmente en revistas de ciencia popular. Sin embargo, los resultados experimentales recientes arrojan dudas sobre las afirmaciones de Persinger.

Persinger – profesor de psicología y biología en la Universidad Laurentian en Sudbury, Ontario, Canadá – ha afirmado que una mayoría de sujetos de prueba (hasta un 80 por ciento) perciben una presencia inexplicable cuando sus lóbulos temporales son estimulados por campos magnéticos débiles. Algunos escépticos han estado tentados a afirmar basándose en los trabajos de Persinger que ciertas experiencias paranormales pueden ser solamente debido a estimulación cerebral. Supuestamente, avistamientos de fantasmas, ángeles, y extraterrestres, así como las experiencias extra-corpóreas podrían ser todas causadas por la exposición a campos electromagnéticos (como la de equipos electrónicos o cables de corriente) o a los campos geomagnéticos de la Tierra (Roll y Persinger 2001; Shermer 2003; Granqvist y otros 2004).

Otros (incluyéndome a mí) no estuvieron conformes con algunos de los escritos de Persinger, tales como “Investigations of Poltergeists and Haunts: A Review and Interpretation“, co-escrito con el parapsicólogo William G. Roll (Roll y Persinger 2001). Este trabajo sugiere, por ejemplo, que algunos disturbios poltergeist (“espíritus ruidosos”) que algunos investigadores escépticos han atribuido a trucos humanos y otras causas mundanas (Christopher 1970, 142-163; Randi 1985; Rand 1995, 52-53, 186; Baker y Nickell 1992, 135-139; Nickell 2001) pueden en cambio ser debidos a “una fuerza psicoenergética”. Los dos colaboradores opinan que, posiblemente, “los componentes electromagnéticos de los estados mentales pueden interactuar con la energía electromagnética en el ambiente para producir los eventos” (Roll y Persinger 2001, 152).

Sin embargo, a finales del 2004, un estudio conjunto por científicos de dos universidades Suecas pusieron en duda mucha de la investigación de Persinger. Los científicos intentaron reproducir los hallazgos de Persinger utilizando el mecanismo de campo-magnético idéntico. Sus experimentos incluían ochenta y nueva estudiantes en psicología y teología.

Los investigadores no encontraron evidencia que indicara que las experiencias paranormales o religiosas fueran causadas por la estimulación electromagnética. Sin embargo, hubo reportes de algunas experiencias de ese tipo tanto en los grupos de prueba como en los de control quienes eran altamente sugestionables (algo que fue determinado utilizando un cuestionario especial). Los investigadores concluyeron que “la sugestibilidad puede explicar los efectos previamente reportados”. Para explicar las discrepancias entre sus resultados con los de Persinger y sus colaboradores, los científicos Suecos notaron que los estudios previos no fueron claramente doble ciegos. (Para evitar influenciar sobre los resultados, ni los sujetos de prueba ni los experimentadores deben saber quién estuvo expuesto a los campos magnéticos y quién no).

Persinger argumentó que algunos de sus estudios fueron efectivamente doble ciegos, y que los investigadores Suecos no expusieron a sus sujetos de prueba a campos magnéticos por un tiempo suficientemente largo (Khamsi 2004). Eso parece un afirmación peculiar, ya que los científicos buscaron la instrucción específica de Persinger y su colaborador, Stanley Koran, con respecto a una reproducción óptima (Granqvist y otros 2004).

Claramente, la afirmación sobre que la aplicación de campos magnéticos puede motivar ciertas experiencias místicas ha sido seriamente cuestionada. Por otro lado, los resultados Suecos demostraron aún más el poderoso papel que la sugestión juega en tales experiencias. Como comentaron los investigadores respecto a los aparatos comercialmente disponibles que producen campos complejos débiles (aparatos que, aunque teniendo un diseño distinto, funcionan bajo los mismos principios que el usado en los varios estudios), “…en lo que a los compradores potenciales de tales equipos tendrían una sugestionabilidad alta, colocarse el casco o sus cabezas en un contexto privatoriamente sensorial podría tener los efectos anticipados, esté o no conectado el cable” (Granqvist y otros 2004).

Referencias

Baker, Robert A., y Joe Nickell. 1992. Missing Pieces: How to Investigate Ghosts, UFOs, Psychics, and Other Mystries. Buffalo, N.Y.: Prometheus Books.
Christopher, Milbourne. 1970. ESP, Seers & Psychics: What the Occult Really Is. New York: Thomas Y. Crowell Company.
Graqvist, Pehr, et al. 2004. Sensed presence and mystical experiences are predicted by suggestibility, not by the application of transcranial weak complex magnetic fields. Neuroscience Letters, published online. Available at doi: 10.1016/j.neulet.2004.10.057 (2004). Accessed December 9.
Houran, James, and Rense Lange, eds. 2001. Hauntings and Poltergeists: Multidisciplinary Perspectives. Jefferson, N.C.: McFarland & Company.
Khamsi, Roxanne. 2004. Electrical brainstorms busted as source of ghost. Available at www.nature.com/news/2004/041206/pf/041206-10_pf.html
Nickell, Joe. 2001. Phantoms, frauds, or fantasies? In Houran and Lange 2001, 214-223.
Randi, James. 1985. The Columbus poltergeist case. Skeptical Inquirer 9:3 (Spring), 221-235.
Randi, James. 1995. An Encyclopedia of Claims, Frauds, and Hoaxes of the Occult and Supernatural, New York: St. Martin’s Griffin.
Roll, William G., and Michael A. Persinger. 2001. Investigations of poltergeists and haunts: a review and interpretation. In Houran and Lange 2001, 123-163.

Fuente: Joe Nickell. RevistaSkeptical Inquirer Edición Septiembre/Octubre 2005, Vol. 29, No. 5, pp 14-15.
Bio: Joe Nickell es Socio Directivo Investigador y autor de numerosos libros de investigación, incluyendoThe Mystery Chronicles: More Real-Life X-Files.

A juzgar por estos últimos estudios, parece que muchos tendremos que volver a la idea original de la sugestión. Pero aunque una fuerte expectativa podría efecitvamente causar algunas alucinaciones, creo que debemos señalar puntualmente que muchos casos son debidos a otras causas, entre las que puedo fácilmente incluir el autoengaño, el fraude, los recuerdos “artificiales”, y otras posibilidades más iguales de mundanas.

Quiero puntualizar que es importantísimo investigar cada caso por particular ya que, aunque es cómodo, no siempre es buena idea asumir que todos los fenómenos paranormales de algún tipo específico son debidos a la misma causa.

En fin, les dejo esta nota y espero sus comentarios.

Author: Lalo Márquez

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