¿Tiene realmente el sistema solar su décimo planeta?

¿Tiene realmente el sistema solar su décimo planeta? Después de conocer la información de que los norteamericanos han descubierto el décimo planeta del sistema solar, científicos chinos sostienen que es demasiado temprano en la actualidad llegar a tal conclusión. El día 29 de julio, Michael Brown y otros astrónomos del California Institute of Technology anunciaron que habían descubierto el décimo planeta del sistema solar más allá del Plutón. Esta información, una vez dada a conocer, ha concitado amplia atención. Li Jing, investigador del Observatorio Nacional de China, concedió el 2 de agosto una entrevista a la prensa, señalando que basándonos en la situación real del nuevo astro, todavía no podemos confirmar que es el décimo planeta del sistema solar.

Es dudoso el argumento para confirmarlo como planeta

“En el sistema solar existen muchas leyes universales, una de las cuales es que casi todos los planetas, excepto el Plutón, giran en un plano alrededor del Sol. Esto se conoce como carácter plano de los planetas en común. Al mismo tiempo, las órbitas de revolución de los planetas alrededor del Sol son semejantes a un círculo. Esto se conoce como carácter de círculo aproximado.” Li agregó: “El astro recién descubierto no tiene estos dos caracteres básicos. En primer lugar, la órbita plena del nuevo astro forma un ángulo de 44 grados en relación con la órbita de revolución de la Tierra (Eclíptica), lo que supone un gran alejamiento del carácter plano en común; en segundo lugar, su órbita de revolución es elíptica, no de círculo aproximado.”

“Además, otros datos básicos del nuevo astro son muy imprecisos, y de ninguna manera se podrá basarse en ellos para afirmar que se trata del décimo planeta.” Li afirmó que Brown y sus colegas se basan en la brillantez del astro para calcular su magnitud y en la magnitud para estimar su masa. Desde luego, afirmó, se puede calcular la magnitud basándose en la brillantez, pero para tratar de un cuerpo celeste sin brillantez, es necesario saber la tasa de reflejo de su superficie. Por ahora cuando no saben la tasa de reflejo de este astro, habrían cometido grandes errores calculando su magnitud y su masa. “Para determinar un cuerpo celeste, la masa es un parámetro de suma importancia. Sólo cuando se sepa su masa precisa, se podrá calcular su órbita sin equivocación.”

“Por añadidura, los científicos norteamericanos afirman que el ciclo de revolución del astro descubierto es de 560 años, este dato también es impreciso,” dijo Li. Los astrónomos se basan en la curva de la revolución del cuerpo celeste en un determinado tiempo para calcular la longitud de la órbita. Cuando más largo sea el tiempo de observación y más larga sea la cursa de un punto a otro, más fácil será precisar la órbita de su revolución. Sin embargo, el referido astro ha sido descubierto hace poco tiempo, la ya conocida curva de su revolución es muy corta, y además son pocos los puntos de observación, por lo tanto es impreciso calcular su órbita y el ciclo de su revolución. Li destacó: “sólo con una observación más detallada y con una acumulación de más datos, se podrá conocer la realidad del referido astro y llegar a confirmar su identidad.”

Se trata de un descubrimiento eventual en una observacion regular

Li afirmó que en realidad a partir de la década 90 del siglo pasado, el círculo de astronomía ha perdido fervor por buscar el décimo planeta del sistema solar” y, “a mi juicio, el descubrimiento de Brown y sus colegas no es resultado de su búsqueda intencionada sino algo eventual en su observación regular.”

Según la exposición de Li, en su día, después de descubrir el planeta Urano, los astrónomos sostenían que habría otro cuerpo celeste que lo afectaba, y de ahí se descubrió más tarde el planeta Neptuno; y todavía más tarde se pensaban que otro planeta afectaba a éste, y de ahí se descubrió el planeta Plutón. En ese momento, los astrónomos se dieron cuenta que el Plutón es demásiado pequeño y no es suficiente para afectar en nada ni a Urano ni a Plutón, y empezaron a especular que otro planeta mayor los afectaría. Se pusieron a buscar el llamado el astro X. El X tiene dos significados: cifra desconocida y 10 en número romano. Es decir, pasaban a buscar el décimo planeta. Sus esfuerzos resultaron infructíferos, pero descubrieron muchos pequeños planetas y sistemas estelares como “productos secundarios”.

En 1989, la sonda espacial estadounidense Voyager 2 exploró Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Los datos transmitidos a la Tierra sobre Urano y Neptuno obtenidos por observación a corta distancia se mostraron muy diferentes de los parámetros fundamentales calculados sobre la base de las observaciones desde la superficie terrestre. Calculando mediante los nuevos datos las órbitas de los dos planetas se descubrieron que éstos se dejaban influenciar muy poco por otros cuerpos celestes. Entonces los astrónomos se dieron cuenta de que su modo de pensar era incorrecto. Así que ya no era necesario insistir en buscar otro gran planeta “influyente” para Urano y Neptuno.

“¿Por qué el descubrimiento de Brown y otros astrónomos fue una casualidad? Porque, conforme al sentido común, nadie va a buscar un gran planeta en la zona celeste a un ángulo de 44º con la eclíptica ? dijo Li Jing –. Como el cuerpo celeste que descubrieron era mayor que Plutón, pensaban en que era el décimo gran planeta del sistema solar y, con el objeto de provocar un efecto sensacional, se apresuraron a dar publicidad a la noticia. El público no debe dejarse orientar equivocadamente por ella”.

Puede ser un asteroide en el anillo de estrellas

Brown y otros astrónomos afirmaron que este planeta se encuentra en la faja Kuiper fuera del sistema solar. ¿Cuál es esta faja?

Li Jing explicó: El astrónomo holandés de nacionalidad estadounidense Kuiper formuló en 1951 la hipótesis de que fuera de Neptuno existe un anillo de estrellas, dentro del cual hay numerosos pequeños cuerpos celestes. Más tarde los científicos realmente descubrieron tal faja de asteroides más allá de Neptuno. Se la denomina faja Kuiper.

Tras confirmada la faja Kuiper, los astrónomos plantearon de inmediato la pregunta de qué es Plutón? En realidad, Plutón no concuerda con las leyes de los grandes planetas. Forma un ángulo de 17º con el plano de la eclíptica y no comparte con él el mismo plano; su órbita es elíptica en lugar de ser más o menos circular. Por añadidura, Plutón es muy pequeño. Su diámetro es el tercio del de la Luna y el sexto del de la Tierra; y su masa equivale al 1/500 de la de ésta. Hoy día los astrónomos casi han llegado al consenso de que Plutón se sitúa en la faja Kuiper y que es un asteroide relativamente grande de esta faja.

¿Cuál es un planeta grande? Li Jing dijo que, por lo general, hay dos tipos de grandes planetas: los similares a la Tierra y los similares a Júpiter. En lo que toca a la masa, los primeros equivalen más o menos a la Tierra, y los segundos son de decenas a centenares de veces mayores que la misma. Comparado con ellos, Plutón no es más que un planeta de categoría de satélite. “Con más precisión, el cuerpo celeste recién descubierto es sólo un asteroide de la faja Kuiper mayor que Plutón”

El descubrimiento de los planetas del sistema solar

El sistema solar tiene nueve grandes planetas. Además de la Tierra, los demás ocho son, en el orden de ser descubierto, Mercurio, Venus, Marte y Júpiter, que son más brillantes por estar más cerca de la Tierra y fueron descubiertos por la humanidad en la antigüedad a simple vista. Saturno también fue descubierto por los antiguos, pero su anillo fue confirmado por astrónomos con telescopios en el siglo XVII. Urano fue descubierto en 1781 por el alemán William Heschel que vivía en Inglaterra. Neptuno fue descubierto por el alemán Gale en 1846, y Plutón por el estadounidense William Tombaugh en 1930.

Fuente: Pueblo en Línea

Author: Lalo Márquez

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