El Enigma de la Reencarnación. Segunda Parte

Ya casi es cotidiano dar oídos a frases como “lo habré sido en la otra vida” o “no se que pecado cometí en la otra vida para merecer esto” o sencillamente, para evadir una acción verdaderamente repugnante se dice “en mi próxima vida”. Al parecer ya es un elemento del folklore popular el “considerar” nuestras vidas pasadas, en tono de burla o no, y esto es en gran medida a la propaganda que se ha hecho de las regresiones hipnóticas o regresiones a la vida anterior, que según un destacado pionero de la psicología transpersonal (sea lo que sea esa vaina) llamado Stanislav Grof, ha tenido “…muchos años de trabajo con personas que han atravesado por este tipo de experiencia…”, asimismo el doctor Brian Weiss, graduado de las universidades de Columbia como médico y de Yale como psiquiatra, quién tras varios años de utilizar la hipnosis como terapia, recupero recuerdos de “vidas pasadas” de sus pacientes, y al parecer no es el único profesional, también el doctor Roger Woolger (autor de otras vidas otras identidades); los doctores C.J. Ducasse, Martin Ebon, Helen Wanbach, Gertudre Schemeider, Fredireck Lenz, Edith Fiore, Brabara Ann Brennan y el doctor Ian Stevenson, quien ha reunido más de dos mil ejemplos de niños con recuerdos y experiencias del tipo reencarnación, así como xenoglosia el cual es la capacidad de hablar un idioma extranjero al que nunca había estado expuesto, como les gusta a los “paranormales” inventar terminología pseudocientífica. Entre paréntesis, hice una búsqueda en la red sobre cada uno de estos investigadores y todos son conocidas figuras del mundillo paranormal, uno de ellos, Ebon, inclusive era agente psíquico de USA, en tiempos de la guerra fría, al parecer quedo con secuelas de esa guerra, sino, busquen sus publicaciones, cu, cu….cu, cu.

Existen, a grandes rasgos, tres argumentos de los creyentes para defender esta posibilidad, la primera; que es que es una creencia milenaria “…resulta difícil ignorar el hecho de que los textos religiosos de las sociedades más avanzadas del planeta se hayan ocupado, a lo largo de los siglos, de las vidas anteriores…” Lo que verdaderamente me resulta difícil entender que una persona del siglo XXI siga basándose en un argumento que tiene cientos de años de haberse comprobado como invalido, que sea un conocimiento milenario no le da veracidad, al contrario, la primera explicación de los fenómenos naturales fue la concepción mítica, la cual se fue superando por el conocimiento que el hombre adquiría al investigar la naturaleza, también resulta difícil entender que no se comprenda que desde hace siglos se cuestionan las aseveraciones de lo que parecía más “lógico” como la de Aristóteles al afirmar que un objeto más pesado caí más rápidamente que uno más liviano, por 18 siglos se “creyó” en este “conocimiento milenario” hasta que Galileo comprobó en su famoso experimento de los planos inclinados que no era cierto. El segundo argumento es el consabido “…somos muy concientes de que el cristianismo y la ciencia ortodoxa niegan e incluso ridiculizan este tipo de creencias…” argumento que es tan falaz como el inexistente concepto de ciencia ortodoxa, y el tercero que al parecer es el de mayor peso “…Las pruebas (el proceso de experimentación de vidas pasadas) a favor de este tipo de factores son tan decisivas que sólo podemos concluir que quienes niegan a considerarlas están insuficientemente informados o tienen una mentalidad muy estrecha…” Órale, como si estoy informado, ya me insultó solo por pensar que existe otra posibilidad más prosaica. O sea lo que el buen doctor quiere decir es que existen cientos de testimonios de regresiones. Estos testimonios simplemente se explican por el deseo inconsciente de la gente de satisfacer a su psicólogo, y el deseo aun mayor de de este de “inducir” estos recuerdos, tal como lo hacen los psicólogos especialistas en “recuperar” recuerdos de personas que fueron abusados sexualmente de niños, uno de los caso más patético fue el de una jovencita que después de su terapia de “recuperación” se “acordó” de cómo sus padre la violaba mientras su madre le ayudaba, desgraciadamente solo después de que destruyo el proyecto de vida de su familia descubrieron que todavía era virgen, o los otros famosos recuperadores de recuerdos de los raptados por extraterrestres. Estos tres tipos de “rigurosos científicos clínicos” y sobre todo el psicólogo que “demostró científicamente” que Jhon Edwards no era un fraude, me han tentado en secundar a los adeptos a la iglesia de la cienciología para apoyarlos en declarar a la psicología, por lo menos la estadounidense, como pseudociencia.

Podríamos hacer un hipotético experimento, si se reunieran 30 personas con problemas emocionales de origen desconocido y se dividieran en 3 grupos de10 individuos y cada grupo consultara a uno de estos tres diferentes “rigurosos terapeutas científicos” podría apostar que cada psicólogos “recuperaría” los recuerdos de los sujetos de acuerdo a su especialidad: Habría 10 reencarnados, 10 abusados cuando fueron niños y 10 abducidos.

Y que decir del comiquísimo de “…los dos mil ejemplos de niños con recuerdos y experiencias de reencarnación…”, también tenemos ejemplos de testimonios de niños captados en video por una psicóloga, de toda una guardería, supuestamente abusados por la familia que los cuidaba, la cual fue absuelta porque en realidad no había ninguna prueba de dicho abuso, pero, eso si, cada día que transcurría en el juicio, los pequeños niños agregaban más “detalles” a su testimonio, como misas satánicas y sacrificio de pequeños animales, lo cual hizo sospechar a un fiscal de la veracidad de dichos testimonios, al revisarlos los videos en forma completa y no editados como la psicóloga los había presentado, comprobó que los niños o respondían a las presiones de la psicóloga a que se “declararan culpables” de haber sido violados o sencillamente respondían al estimulo de alegría de la psicóloga cuando se declaraban abusados. Es verdaderamente ridículo que un psicólogo pretenda presentar el testimonio de niños como recuerdos de vidas pasadas, que precisamente es la etapa de la vida donde más abunda la imaginación, y no porque piense que los niños son tontos, precisamente por todo lo contrario. Los niños son tan inteligentes que es desatinado pretender creer que ellos no son capaces de intuir que es lo que queremos escuchar y que no tiene la suficiente capacidad para inventar una historia que queremos oír, pensar lo contrario es minimizar un potencial que en más de una ocasión ha demostrado ser sorprendente.

Otro gran problema con las “…experiencias en las que el sujeto revive su vida anterior…” es que también entran en contradicción con otra rama de las matemáticas que me encanta; la probabilidad y estadística, las personas que relatan sus vidas pasadas son o emperadores, o reyes, o piratas, o senadores romanos, ningún campesino, obrero, esclavo, reencarna, lo cual es poco menos que improbable, ya que son la mayoría a lo largo de la historia de la humanidad.

Por ultimo otro cuestión por lo que dudo mucho del testimonio de las personas que tienen regresiones hipnóticas, es que curiosísimamente, los personajes que los precedieron, evaden una época de nuestra historia, que infortunadamente desconocemos, verifiquen y todas, todas las secuencias de reencarnación, tienen ese salto en el tiempo, prodigiosamente, evaden 1,000 años de nuestra historia occidental, que coincidentemente desconocemos, no quisiera decir que época es de nuestra historia, pero es un periodo tan importan
te, que salvaguardó las leyes romanas y la cultura cristiana para heredarlas a nosotros, y nos aporto cosas tan útiles como los cubiertos y tan inútiles como la actual pompa del ceremonial de los reyes ingleses, es un periodo tan importante que nosotros somos lo que somos por ese periodo de nuestra historia. Prefiero guardarme el secreto, por lo mientras, pero reto al que tenga una secuencia de reencarnaciones o vidas pasadas que me lo poste y así le demostrare como ese periodo que desconocemos de nuestra historia, curiosamente no contempla dicha secuencia.

Author: Roberto Aguirre

Desde el 2005, los razonamientos fuertemente críticos y sólidos de Roberto Aguirre nos forzan a la objetividad respecto a los diversos temas que en él trata. Siempre bien documentado, escribe valiosos artículos de amplia variedad pero siempre indicándonos su visión crítica y “sin pelos en la lengua” distinguiéndose por tratar siempre de defender el derecho de los demás a exponer sus ideas aún cuando no esté de acuerdo con ellas.

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