Espacio para creyentes, el ser escéptico, y otras cosillas

Frecuentemente me preguntan por qué no le damos espacio a los proponentes de afirmaciones extraordinarias (o, como les llamamos “de cariño”, creyentes) en SobreNatural.NET ¿sería justo darles un espacio para “balancear” el tono del sitio? A riesgo de parecer demasiado subjetivo, mi respuesta sería un rotundo NO.

Mi idea principal al crear este proyecto no fue hacer un pequeño lugar cerrado donde se hable de temas paranormales balanceando puntos de vista. No. Mis aspiraciones van mucho más allá y, aunque quizá pueda ser una faena muy difícil, lo que trato de hacer es inculcar a todas las personas que me sea posible sobre la práctica de un saludable escepticismo que deberíamos usar todos como herramienta para descubrir lo que nos rodea.

Existen cientos y cientos de sitios Web dedicados a escribir charlatanería y prácticamente ninguno de ellos tiene una sección escéptica que presente el lado racional de lo que ahí se expone. ¿Por qué entonces habría yo de darles un lugar aquí? Creo que se cumple suficientemente bien esa falta aquí con nuestra sección de noticias sobrenaturales y curiosas.

En SobreNatural.NET tratamos de analizar los fenómenos que pudieran parecer demasiado extraordinarios con un buen sentido crítico, definitivamente buscamos conocer la verdad, y para eso es necesario mantener los ojos bien abiertos y estar bien documentados para no caer presos de algún fraude intencional o de algún error de percepción.
Como decía Carl Sagan, “los hábitos escépticos en el pensamiento son esenciales para nada menos que nuestra sobrevivencia”, y creo que esto es totalmente correcto ya que si la humanidad no hubiera cuestionado cada afirmación absurda, posiblemente no estaríamos aquí. Además, a mí me resulta obvio que el escepticismo es muy peligroso, por eso no se acostumbra a enseñarlo en las escuelas ¿qué gobierno querría tener a un pueblo siempre bien alerta al que no pueda engañar? ¿qué empresa querría que sus clientes potenciales no creyeran los engaños que publican en sus anuncios? ¿qué religión querría que sus feligreses se dieran cuenta que sus creencias están basadas en simples mitos creados por gente como ellos?

Y peor aún, mucha de la pseudociencia actual se llega a aprender en las escuelas. Por ejemplo, en la página 74 de la edición de Julio de 1989 de la revista Omni, aparecen los resultados de una encuesta llevada a cabo por el sociólogo Ray Eve y la antropóloga Dana Dunn de la Universidad de Texas en Arlington quienes cuestionaron a 190 maestros de biología y ciencias y hallaron que el 43 porciento pensaba que la teoría del Diluvio Universal y el Arca de Noé es real; el 20% creía en que es posible comunicarse con los muertos; el 19% sentía que los dinosaurios y los humanos en algún momento vivieron al mismo tiempo; el 16% creía en la existencia de la Atlántida; el 30% quería enseñar creacionismo; el 26% sentía que algunas razas de humanos son más inteligentes que otras; y el 22% creía en fantasmas. ¿Son estas personas las que educan a nuestros hijos?

Stephen Jay Gould decía que el escepticismo frecuentemente recibe la peor crítica que está reservada para actividades -como tirar la basura- que absolutamente se deben hacer para una vida sana y segura, pero parecen ser poco atractivas o inmerecedoras de celebración pública. Y es por eso que estamos aquí y es por eso que frecuentemente somos insultados ¡pero alguien tiene que hacerlo! Por favor, créanme cuando les digo que nuestro nivel de vida, tecnológico, médico y social, no sería lo que es hoy en día sin un sano escepticismo. El escepticismo es la base de la ciencia, y sin ellos dos seguramente estaríamos todvía en el oscurantismo -y vaya que muchos están haciendo el esfuerzo de regresarnos hacia allá de nuevo.

¿Estoy siendo cínico? Algunas personas confunden el escepticismo con el cinismo y creen que somos demasiado pesimistas y por eso no aceptamos las cosas por mero acto de fe. De nuevo, citiando a Phil Mole “el cinismo es una actitud negativa general hacia la vida – un sentimiento de que las cosas se inclinan a lo peor. El escepticismo es simplemente el pensamiento crítico aplicado, especialmente con respecto a afirmaciones infundadas o pobremente establecidas”. El escepticismo es el mejor medio para asegurarnos de la confiabilidad de nuestro conocimiento.

Está en nuestra naturaleza humana el caer presos de las creencias absurdas, definitivamente no podemos hacer nada por el momento respecto a estos errores cognoscitivos. Pero sí podemos recurrir a utilizar la herramienta quizá más importante de todas: nuestra habilidad para descubrir errores del pensamiento racional. Si estamos concientes de estas limitaciones y, al mismo tiempo, sabemos cómo combatir y superar estas barreras, tendremos la capacidad para mejorar cada vez más nuestra calidad de cognoscitiva.

Por último, quisera terminar citando a James Oberg, “es bueno tener una mente abierta, pero no tan abierta como para que se te caiga el cerebro”.

Hasta pronto.

Author: Lalo Márquez

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