¿En qué creen los colombianos?

Colombia es, sin duda, un país de creyentes. La mayoría de los colombianos cree en Dios, en el cielo, en el infierno, en los ángeles y en los milagros, pero también hay muchos que creen en la reencarnación, en el destino, en los fantasmas, en las brujas, en las predicciones, en la vida en otros planetas y en que algunos nacieron dotados con el poder de sanación.Creen hasta en el sexo de los ángeles, según una encuesta realizada por Datexco-Opinómetro, para CAMBIO. Así, por ejemplo, una abrumadora mayoría cree en Dios, 97,8%, lo cual, sin embargo, no significa que también crean en la existencia del infierno o del diablo, o que estén convencidos de que hay vida después de la muerte. Frente al 97,8% que cree en Dios, sólo el 54% cree en el infierno; el 59,3%, en el diablo, y el 48,4%, en la otra vida.

Que los colombianos crean más en el diablo que en el infierno coincide, al menos, con los últimos pronunciamientos de la Iglesia católica en la materia. En 1999, Juan Pablo II se refirió al infierno no como un lugar físico, sino como un estado del alma: “la situación en que se encuentra quien se aleja libre y definitivamente de Dios, fuente de vida y de toda alegría”. En contraste, la Universidad Regina Apostolorum, vinculada al Vaticano, anunció hace poco la apertura de una cátedra teórico-práctica de exorcismo, la primera en su tipo en el mundo, con lo cual confirmó la creencia de la Iglesia de que los hombres pueden ser objeto de posesión diabólica.
“Una mente crédula encuentra el mayor deleite en creer cosas extrañas.” Samuel Buttlera

Sin embargo, el diablo no está relacionado necesariamente con esa figura roja de cacho y cola que lleva un tridente en la mano, sino con el mal. Por eso hay quienes no lo buscan en el más allá y dicen convivir con él todos los días. Es el caso de el genetista Emilio Yunis quien, con la ironía perversa de un científico, asegura que el diablo no es otro que el hombre mismo.

Es curioso que la creencia en Dios no signifique la promesa de una vida después de la muerte, tal como reza el Credo católico. Así, un representativo 39,2% respondió que no creía en una vida posterior. No obstante, los creyentes siguen siendo mayoría, 48,4%, entre ellos la reconocida pintora Ana Mercedes Hoyos, quien ofrece su propio testimonio como prueba y dice que en un estado de enfermedad grave alcanzó a ver el túnel y entrar en la luz. “Es algo muy tranquilo y a la vez muy intenso, tanto como lo que uno supone puede ser el cielo”.

Las tres cuartas partes de los colombianos, 72,7%, creen también en los ángeles. Los mayores creyentes son las personas mayores, y los más escépticos, los jóvenes: 36.8% . Algo parecido sucede en el caso de los milagros: tres de cada cuatro, 74,2%, creen en que suceden, mientras el 33,7% de los menores de 25 años piensa que los milagros, simplemente, son una ficción. Paradójicamente, en esta materia creen más las clases pudientes que las menos favorecidas: el 55% de los que pertenecen al estrato 1 no cree en milagros.

Por otra parte, el 72,5% cree en el alma, y el 40% está seguro de que su alma reencarnará. Sin embargo, el 61,8% dice no creer en fantasmas.

Esoterismo

Ser religiosos no les impide a los colombianos reconocer ciertas influencias esotéricas. El 61% cree en el destino; el 44,9%, en las predicciones, y un 39,5%, en la mala suerte. Y aunque sólo un 33,5% se rige por el horóscopo, contra un 61% que no cree en él, la influencia de los astros, como la existencia de las brujas, es algo que muchos se niegan a aceptar, pero que, de alguna manera, aceptan que los afecta.

Por ejemplo, Gabriel García Márquez dice que no cree en el horóscopo, pero admite que lo lee todos los días y que le molesta que le altere el ánimo. Y en cuanto a las brujas, el cantante lírico Valeriano Lanchas dice que aunque no son viejas con verruga en la nariz, sí son personas que andan por ahí “con intenciones tórridas para pegotearse las vidas de los demás”.

En cuanto a la paridad sexual, es significativo que aunque, en promedio, más del 70% de los colombianos cree en la igualdad del hombre y la mujer, un 22% de las mujeres crea en la superioridad masculina.

Vida en otros planetas

En lo que sí hay una perfecta división de opiniones es sobre la vida en otros planetas. Un 44,4% cree que hay seres en otros mundos, y un 44,2%, que no. En este sentido, el científico estadounidense Carl Sagan, en su libro El mundo y sus demonios, desarrolla la teoría según la cual al hombre común le es mucho más fácil y más divertido creer en influencias sobrenaturales inexplicables, que practicar el escepticismo propio de la ciencia, y que argumentar con el deseo puede llevar a respuestas maravillosas, aunque fantásticas, sobre eventos que, a la luz de la ciencia, tienen explicaciones más sencillas, aunque arruinan la imaginación de los crédulos.

En Colombia, la fascinación por el tema OVNI ha llegado a niveles increíbles, pues ya no sólo se trata de un grupo de gente dedicada a la observación de naves espaciales o a la descripción de eventuales contactos con seres de galaxias remotas, sino al reconocimiento de un plan maestro extraterrestre que influye en forma decisiva en la vida cotidiana y que incluye la creencia en los viajes en el tiempo, la teleportación, las abducciones con fines perversos y un paraíso situado en el centro de la Tierra, temas que son tratados en periódicas convenciones de ufólogos.

Quizá para ellos valgan las palabras de Samuel Buttler, en su libro Caracteres: “Una mente crédula encuentra el mayor deleite en creer cosas extrañas y, cuanto más extrañas son, más fácil le resulta creerlas; pero nunca toma en consideración las que son sencillas y posibles, porque todo el mundo puede creerlas”. O las de Voltaire quien, en su libro Micromegas, una historia filosófica de 1752, pone a conversar a dos extraterrestres: “Sinceramente, lo que me hace pensar que no hay habitantes en esta esfera es que me parece que ningún ser sensato estaría dispuesto a vivir aquí”. –Bueno –dijo Micromegas–, quizá los seres que la habitan no tienen sentido común”.

Fuente y más información en: http://www.revistacambio.com/html/portada/articulos/3330/

Author: Lalo Márquez

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  • Personalmente, yo si creo en este tipo de casos, aunque allá gente muy escéptica, hay que abrir la mente a cosas que no comprendemos, aunque por supuesto sin llegar a desvariar. De hecho tengo mi propia página web sobre este tipo de casos.